Crónica FC Barcelona 1-1 Real Madrid | Semifinal Copa del Rey (ida)

Piqué y Ramos destacaron anoche en el Nou Camp | FC Barcelona 1-1 Real Madrid

FC Barcelona 1-1 Real Madrid: “No hay que subestimar los empates”

Cuando hace un mes, tras empatar ante el Villarreal, Santiago Solari afirmó que no había que subestimar los empates, muchos criticaron al técnico argentino por sus declaraciones.

Pues bien, una vez terminado el encuentro copero ante el Barça, el empate que se lleva el Real Madrid a la vuelta debe ser tomado en consideración porque ha sido del mal, el menos.

De hecho, el resultado ha sido, sin duda, lo mejor y lo más destacable de la noche tras un pésimo partido y, viendo lo que se vio sobre el césped del Nou Camp, se puede decir que los blancos se pueden dar con un canto en los dientes ante el despropósito vivido ante un Barça que fue muy superior al Real Madrid, especialmente en la segunda mitad.

Ahora, la eliminatoria ha quedado muy abierta, con un ligerísimo favoritismo para el Real Madrid por eso del factor campo pero en un Clásico, tal y como se ha visto esta noche, todo, absolutamente todo es posible.

Por último, hay que volver a hablar del colegiado, en esta ocasión el ínclito Mateu Lahoz. Como es habitual, fue bastante desigual su trato a los madridistas con respecto a las amarillas y, además de perdonarle un penalti al Barça en la segunda parte por un claro agarrón de Jordi Alba a Vinicius (del que, curiosamente, no hubo repeticiones), volvió a tolerar las simulaciones y los menosprecios de Luis Suárez que, una vez más, se fue de rositas.

Repaso colosal del Real Madrid en la primera mitad

El partido arrancó con un once más o menos esperado. Todos sabíamos que Keylor Navas estaría bajo los palos y que saldría con la defensa de gala.

Las dudas estaban en la medular ya que todos apostaban por un Casemiro-Modric-Kroos y Solari sorprendió con la presencia de Marcos Llorente en lugar del brasileño. Y algo parecido ocurrió delante, ya que a pesar de que muchos avisaban de que Bale sería titular, el galés se quedó en el banquillo y su puesto fue ocupado por Vinicius, acompañado por el siempre luchador Lucas Vázquez y Benzema.

Quien sí se vio sorprendido por el Real Madrid fue el equipo de Valverde, con una presión altísima que hacía que la medular, donde brillaba con luz propia Marcos Llorente y con unos grandísimos Lucas y Vinicius, atacando constantemente las bandas.

Nada más arrancar el partido avisó Toni Kroos con un disparo lejano bien repelido por Lucas Vázquez, como premonición de lo que estaba por venir.

A los cinco minutos, una gran jugada de ataque por la banda izquierda del Madrid perfectamente hilada por Marcelo, Benzema y Vinicius acabó con un grandioso centro del carioca al corazón del área. Allí esperaba Benzema quien, con un control más propio de un videojuego, bajó el balón al suelo, ganó la línea de fondo y abrió al área pequeña donde esperaba Lucas Vázquez con la caña para empujarla a la red.

Lucas Vázquez, en el momento de empujar el balón a la red para anotar el gol blanco | FC Barcelona 1-1 Real Madrid

El gol fue un severo golpe para la autoconfianza del Barça que veía cómo se adelantaba su eterno rival y ellos en esos primeros minutos apenas sí habían cruzado el centro del campo.

Con el Real Madrid más asentado sobre el campo, los de Solari redoblaron la presión, que asfixiaba constantemente la salida de balón, obligando a los culés a tener que retrasar una y otra vez el balón a los dominios de Ter Stegen o sacar la pelota a base de pelotazos que acababan constantemente en los dominios de Modric, Kroos y sobre todo Llorente.

Unos balones que, rápidamente, eran canalizados especialmente hacia la izquierda donde esperaba siempre Vinicius, muy superior en su duelo contra Semedo, hasta el punto que empezó a obligar a Piqué a tener que acudir en su ayuda para evitar el desastre.

Sin demasiado éxito por cierto ya que Vinicius, muy incisivo durante toda la primera parte, protagonizó dos contras tan majestuosas como pésimamente coronadas por el brasileño.

La primera de ellas y, sin duda, la más clara llegó en el minuto 12 cuando Vinicius robó en mediocampo y, acompañado de Kroos y Benzema se plantó solo ante Piqué y, en vez de ceder a sus compañeros, optó por disparar a puerta y estrelló el balón contra el cuerpo del zaguero culé.

La segunda, cinco minutos más tarde cuando disparó mal tras una magnífica contra llevada por Benzema, quien sí vio a su compañero entrar solo por su banda pero su definición fue francamente mala.

Vinicius fue el más activo del Real Madrid en los primeros minutos | FC Barcelona 1-1 Real Madrid

Aquella fue la última vez que el Real Madrid se acercó con peligro real sobre la meta de Ter Stegen ya que el partido entró en una fase en la que el Barça comenzó a desperezarse y a salir poco a poco de la presión madridista aunque sin crear peligro, salvo una contra llevada por Malcom cuyo mano a mano resolvió con maestría Keylor Navas, aunque la jugada quedó invalidada por posición antirreglamentaria del brasileño.

El verdadero peligro llegó en el minuto 32 cuando una falta peligrosa cometida por Vinicius en las proximidades del área fue botada por Malcom y, en una jugada de estrategia, Rakitic, al alimón con Piqué, cabeceó contra el larguero de la meta de Navas.

Aquello fue una especie de punto de inflexión, en el que el Madrid poco a poco fue reculando y el Barça, aprovechando la vía de agua que se abrió en la defensa blanca en la zona de Marcelo, comenzó a percutir por ahí con Malcom y Semedo.

La volvió a tener el Barça con un gran disparo de Luis Suárez, raso y a la derecha de Keylor pero el meta costarricense se lució con una espectacular mano abajo para desviar la pelota, en la que fue la última oportunidad de peligro vivida en la primera parte.

Segunda parte con dominio azulgrana

En la segunda parte, el Real Madrid salió más encerrado atrás con la intención de aprovechar la espalda de la defensa culé, ahora más adelantada que en todo el partido.

Espectacular parada de Keylor Navas a disparo de Luis Suárez | FC Barcelona 1-1 Real Madrid

Una decisión arriesgada, porque no sé bien si por conservadurismo o porque el Barça había recuperado la posesión de la pelota y estaba empezando a empujar, lo cierto es que los de Solari estaban cada vez más aculados atrás y la pelota apenas sí les duraba y el centro del campo, salvo Llorente, más preocupado en tapar el boquete ocasionado por Marcelo, era incapaz de llevarse un solo balón dividido.

En el minuto 52 ya avisó Coutinho, muy apagado todo el partido en su papel de sustituir a Messi, con un disparo lejano que se marchó fuera por poco. Sin embargo, no falló tres minutos más tarde con una jugada que define bien a las claras el despropósito que fue el Real Madrid en la segunda mitad.

Lenglet conectó un gran pase largo al espacio en la banda derecha madridista sobre Jordi Alba y que no acertó a despejar Lucas Vázquez. El lateral catalán aprovechó para encarar a Navas, que en una gran salida, despejó el balón.

Un balón que salió rebotado de nuevo a la banda y, ante la pasividad de la defensa blanco, Suárez, aprovechando que Navas estaba fuera del marco, remató a puerta con tan mala suerte que rebotó contra el palo y salió disparado al otro extremo del área.

Nadie, absolutamente nadie, encimó a Malcom que, completamente solo, disparó a placer para anotar el empate, a pesar del esfuerzo de Ramos bajo palos para sacar la pelota. Lo más triste es que en toda la jugada no había nadie de la defensa en su sitio. Empezando por Carvajal, que se había quedado descolocado y dejó solo a Lucas Vázquez en su banda y acabando por Marcelo, que se quedó protestando y cuando logró llegar a su sitio, Malcom ya había marcado el gol.

Aquello supuso una especie de llamada a rebato por parte de los culés, que con Messi ya en el campo, se volcaron sobre la portería del Real Madrid, que se defendía como gato panza arriba esperando encontrar esa contra que sellase la eliminatoria, ahora que se había vuelto a abrir.

Messi, que entró en la segunda mitad, no pudo brillar esta noche | FC Barcelona 1-1 Real Madrid

Sin embargo, y a pesar del empuje azulgrana, y algún regalo en forma de balón perdido como hizo Casemiro, que acababa de entrar al campo junto a Bale para sustituir a un lesionado Marcos Llorente y a Vinicius, respectivamente, lo cierto es que los locales no terminaban de generar peligro.

Es más, ni siquiera la entrada de Messi, al que se le vio a medio gas y con mucho temor ante una posible lesión, provocó el efecto deseado. Más bien todo lo contrario.

En el minuto 80, en la única contra que los de Solari pudieron cazar, Lucas Vázquez vio desmarcado a Casemiro y lanzó un gran pase a la espalda de la defensa pero Ter Stegen, muy atento, salió fuera del marco a desviarlo.

El rebote le cayó a Benzema en la frontal y abrió a la izquierda para Bale, con tan mala fortuna que el pase le llegó ligeramente atrás al galés, que tuvo que acomodarse la pelota. Eso le provocó perder unas décimas de segundo preciosas para encontrar un remate cómodo y a puerta vacía, lo que dio tiempo a Semedo a cortar el balón cuando se cantaba el segundo gol de la noche.

La oportunidad fallada por el galés sí que, al menos, le trajo la tranquilidad al Barça que decidió dar por bueno el empate y cerró filas para evitar males mayores y el partido acabó tras ver al Real Madrid de nuevo dominando y en la zona de peligro en los últimos minutos, pero sin nada más que llevarse a la boca.

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