
Introducción:
Cuando muchos se preguntan sobre cómo la Premier triplica en ingresos televisivos a la Liga española, siendo extraño ya que la Liga ha ganado las últimas 3 Champions y Europa Leagues y demostrando el dominio en Europa, me basta con decirles que es porque aquí tenemos la Liga de la Farsa. Mientras que en Inglaterra nunca se apostó por hacer un bipartidismo parecido a la política de EEUU, aquí en España se llevó al Madridismo vs Antimadridismo. Explicado muy rápidamente se trata de separar a la Liga en dos bandos: el Madridismo, que es un equipo con el 40% de la población, contra el Antimadridismo, que son varios equipos que aglutinan al mismo porcentaje. Al final mientras que en Inglaterra se reparten las ligas entre muchos equipos, aquí en España durante mucho tiempo el Real Madrid se ha enfrentado a un rival distinto. Desde los años del Athletic, de la Real, del Depor, del Atleti, del Valencia, hasta la más reciente lucha contra el Barcelona. Siempre el mismo patrón, la lucha del Real Madrid contra ese equipo que se alza entre los demás y el bando Antimadridista apoya, adulterando la Liga. Al final la forma de gestionar la Premier, donde cada uno es de su equipo y de ninguno más, provoca que los estadios se llenen, que los equipos sigan teniendo una gran masa fiel apoyando y que un chino, un árabe o un americano se pongan delante de la tele y sientan la pasión de esas gradas y aprecien un producto que es dirigido por profesionales que encima tuvieron la idea de llamar a asesores de la NBA. Aquí con la forma del bipartidimos anti-pro madridismo se ha generado que la gente tenga el equipo de su ciudad y decida entre Real Madrid o el equipo de turno que luche contra el Real Madrid. Finalmente, viendo que el equipo de su ciudad nunca aspirará al título, terminará por abandonar la grada. Entonces ese árabe, americano o chino que se sientan ante el televisor no pagan lo mismo por ver una grada vacía. Y lo más gracioso, que quien dirige la Liga es un nefasto gestor al que os apremio a leer sobre él. Todo ello provoca ese reparto televisivo donde nos triplica una Liga que tiene equipos menos competitivos.
La Liga de la Farsa:
Mucho se ha hablado de cuándo comienza esta nueva Liga. Lo más acertado es decir cuando Villar llega al poder de la Federación de fútbol y se hace no solo con el poder del fútbol español, sino encima con el poder del arbitraje en España. Pasamos de un sistema como el británico, donde los árbitros se confunden para todo el mundo, pero a la larga se beneficia al más grande porque en el fondo es lo lógico (se le conceden más penaltis porque llega más al área que el rival pequeño, o a su rival se le pone más rojas porque le hacen más faltas)…a un sistema donde se alecciona a los árbitros de forma clara. Aquí en España si un árbitro comete un beneficio hacia el Real Madrid claro, ese árbitro desaparece. Si aquí en España un árbitro se equivoca a favor del Barcelona, ese árbitro sigue tan tranquilo. Ergo el árbitro español sabe esto y actúa condicionado. Al final podemos ver que al terminar cada año todos los equipos son beneficiados y perjudicados hasta estar casi compensados, todos menos uno, el Barcelona, el cual recibe una ayuda considerable. Es una red de ayuda que ya explicaré en el siguiente capítulo. Al final el Real Madrid es menos beneficiado que si estuviera en el fútbol inglés, donde a los grandes se les ayudan más ya que llegan más al área. Pero aquí en la Liga vemos que hasta el Osasuna tira más penaltis llegando 200 veces menos al área rival que el Real Madrid (el dato no es al tun-tun, es una cifra real). Al Real Madrid se le arbitra como a un equipo pequeño que llega poco al área rival y que encima hace más faltas que su rival (solo hay que decir que desde que esta Villar el Madrid recibe más rojas que su rival haciendo menos faltas). Para ser claros, al Real Madrid se le beneficia en un partido cada 2 años, ese día estalla el mundo y se llama a las armas. Mientras que el Barcelona lo hace cada 2 semanas y pasa desapercibido. Ya comentaré por qué en otro capítulo llamado “la Prensa de Goebbels”.
La red de ayuda del Barcelona:
Se ha tratado mucho sobre este tema y es fundamental hacerlo de tal forma que sea entendible. Y para ello que mejor que hacerlo con números. El Real Madrid y Barcelona afrontan cada temporada liguera 38 partidos, de los cuales 20 ganan fácilmente (por más de 1 gol), 10 lo hacen con muchas dificultades y 8 terminan pinchando. Esto genera que se consigan 90-96 puntos y se ganen las Ligas con una cantidad ingente de puntos. Bien, analicemos al Real Madrid primero. Esos 20 partidos ganados fácilmente le generan 60 puntos, pero cuando tiene los 18 partidos restantes, debe apretar los dientes y dar lo mejor que tiene. Normalmente son 8-10 partidos los que pincha. Si son solamente 8 puede ganar la Liga si al menos consigue un par de empates y llega a 100 puntos. Pero suele ocurrir que esos 18 partidos no solo juega contra el equipo rival, sino que lo hace bajo unas reglas ya explicadas anteriormente. Los árbitros esos días donde todo está igualado, no tratan al Real Madrid como un grande que pisa el área muchas veces, al final no llega ese penalti que debería tirar, o esa roja que deberían sancionar a su rival. Al final, si el equipo no hace una puta liga perfecta, nos quedamos con 92 puntos y no la ganamos. Esos pinchazos de más se pagan carísimos.
En cambio tenemos a un Barcelona que consigue sus fáciles 60 puntos, pero cuando va a disputar esos 18 partidos más complicados, cuenta con cierta red de seguridad. De pronto gana en buena lid la mayoría de ellos, pero hay una cuota de partidos en los que es ayudado. Donde al Barcelona no se le trata como a un grande, sino como al dictador de Corea del Norte si te visita a tu casa. En circunstancias justas y normales el Barcelona pincharía al final del año en unos 11 partidos lo que llevaría su conteo a 81-86 puntos. Ahora pensemos cuántas Ligas se hubieran ganado en un sistema justo (todas aquellas en las que llegamos empatados al final).
La Prensa de Goebbels:
Pero, ¿cómo se ha podido gestar todo esto? Con muchos años de trabajo. Todo empieza en Can Barça donde se cambia la mentalidad y se busca una forma de actuar más propia de un ejército conquistador que de un equipo de fútbol. Se llega hasta el límite de adoctrinar a los niños e implantarles el odio hacia el Estado Español y hacia el Real Madrid, así salen con los ojos rojos y con la sangre necesaria para morir en el campo con tal de que el Real Madrid gane una Liga. También les explican que deben rodear al árbitro, generarle tensión, obligarle a sentir sus miradas duras y que se acuerde de que si perjudican al Barcelona su carrera terminará. También les enseñan a fingir y engañar a los árbitros, a pedir amarillas y rojas para cada falta sufrida. Si a todo esto se le añade que su mejor jugador que iba a medir 1,49 metros (imposible jugar en el fútbol de elite con tal altura), se le sube hasta casi 30 centímetros y termina midiendo 1,76, te encuentras con que es una precisa forma de actuar. Tienen las mismas luchas por el poder del club que en otros equipos, pero hay una máxima, no debilitar al club mismo. Y otra de sus máximas es generar en la opinión pública y en la prensa, el miedo de que quien escriba una línea o comente algo malo del Barcelona, recibirán su odio de forma mafiosa. Recuerda a los capos que visitan establecimientos pidiendo la minuta por protección. El comportamiento culé lleva a que se le tenga miedo como a un mafioso.
¿Qué parte juega la Prensa? Pues pasamos de una Prensa muy madridista, con ciertos medios muy aislados antimadridistas, a una Prensa donde el madridista ha quedado aislado. Todo ello en unos 20 años de cambio. Los principales medios de comunicación ha ido desplazando una alta cuota madridista a simples peones inútiles y sin poder. Mientras que hace 20 años el ruido era menor, ahora todo se ha tornado en alaridos antimadridistas. Ese poso ha llevado a que la opinión pública lea cada día que el Real Madrid ha robado en cada campo, mientras que el Barcelona no es favorecido. El lector lee cada fin de semana que al entrenador rival del Real Madrid se le pregunta por acciones polémicas, donde parece que el Madrid ha ganado por ser un grande. Luego lee las preguntas al entrenador rival del Barcelona y no se le pregunta qué piensa de ganar con un penalti injusto o un gol en fuera de juego. Se levanta un viernes, previa de jugar su equipo ese día contra el Real Madrid, y lee en la Prensa que el Madrid ya les robó anteriormente, que Cristiano es un chulo, que el Madrid gasta más dinero que nadie mientras el pueblo español sufre la crisis.
Conclusión:
Al final el Real Madrid encuentra un campo hostil, 38 derbis, árbitros adoctrinados y un enemigo unido como un ejército feroz. Necesita la perfección, 100 puntos, que Cristiano marque 2 goles por partido, que encima tu portero no sea manco y que tus defensas no encajen un gol por partido. Necesita un entrenador exigente y que no se lo quieran cargar. Necesita salir con intensidad porque esos 18 partidos complicados se deciden por detalles. Encima el cuento de la pegada le hace tener que pisar el área rival más que el Barcelona para conseguir un gol y para colmo tira la mitad de penaltis que ellos. Bienvenidos a la Liga de la Farsa. Ahora que yo le daba el adiós. Adiós. Si ya con el Real Madrid, el equipo con más ingresos y seguidores del mundo, no consigue estar a la par en derechos televisivos con la Premier, imaginaros si Florentino se levanta en guerra y saca al Madrid de la Liga de la Farsa. Si nos quieren que sea en una Liga española, La Liga española…no en esa mierda que llaman LaLiga (un invento parecido a la Roja, para no tener que mencionar el término español y ese sector independentista no se ponga nervioso.
