Real Madrid 6-1 Cultural Leonesa: «Mariano Nazario es el Rey»
El Real Madrid se impuso en su estadio al modesto Cultural con un once que llevaba algo de expectación por ver a varios jugadores. Algunos dieron la nota positiva y otros, por desgracia, no aparecieron. Y si alguno piensa que es duro no aparecer en un partido que empatas, que pienso bien si no es más complicado no aparecer en una goleada. Y había un hombre al que los ojos de los expertos no dejaron de mirar: Casemiro. Una de las grandes dudas del Clásico. Otro día duro en algunas redacciones de este gran país.

No habían pasado 23 segundos y Asensio robó arriba un balón que luego pondría a Mariano ante el portero; el dominicano marcaría el gol más rápido del Real Madrid en la Copa del Rey con un giro de tobillo de crack. Muy bonito cómo jugó la Cultural, que bien tocaban el balón, pero en la primera jugada del partido pierden un balón al borde de su área y se llevan 13 goles en la eliminatoria. Algunos todavía no han entendido que esas cosas ya forman parte de un pasado turbio.
James pondría el segundo gol con un cabezazo esplendido a un centro no menos esplendido de Carvajal. Pero era Mariano el que saldría protagonista del partido, anotando el tercer gol tras controlar con el defensa echado encima y luego destrozando la red. La potencia de este chaval, su mirada de depredador y sus maneras, esas maneras, nos hacen estar ante la duda de si por fin un canterano no necesitará irse lejos para luego volver a casa. Quizás nunca veamos si Mariano lo consigue, pero estoy seguro que si le dan la oportunidad no se irá nunca.
Yeray, aquel malvado que cazó a Kroos en la ida, marcaría un bello gol que siempre contará a sus nietos con una lágrima en los ojos. Da igual que su nieto vaya al espacio, que cure el cáncer o sea Presidente del Gobierno. En la comida de navidad, viejo, al borde de la muerte, contará por 1 millón de vez que marcó al Real Madrid en el Bernabéu. Y el nieto tirará al suelo su Premio Nobel y llorará de envidia.
En la segunda parte a la hora de partido Enzo Zidane mandaría un recadito a los impresentables que atacaron personalmente al chaval con una jugada trenzada entre él y Odegaard, otro al que insultaron también, y al final Mariano cedería el gol al hijo del entrenador. Otro que tiene buena pinta y un trato con el balón tan agradable como el del padre. Y llegando al final del partido vino el hat-trick de Mariano en una jugada que representa todo lo que es como jugador. Primero el portero le para un tiro colocado y luego pide insistentemente que le centren. Al final remata picado de cabeza a la red. Es tremendo lo de este jugador (que pudo haber hecho póker si no le anulan un gol legal por fuera de juego). Al final Morgado se marcaría en propia puerta.
