Real Madrid-Nápoles a lo largo de la historia

Esta temporada los octavos de final nos traen un duelo que se ha repetido pocas veces en Europa: El Nápoles y el Real Madrid se medirán por una plaza entre los ocho mejores conjuntos del continente, y aquí en Meritocracia Blanca, vamos a repasar las anteriores veces que esto ha ocurrido a lo largo de la historia blanca.

Real Madrid-Nápoles

Temporada 1987-1988, Dieciseisavos de final de la Copa de Europa

El primer cruce entre ambos conjuntos fue a su vez el más importante de la historia y en el que más tiempo pasaremos analizando. Esa vez se midieron la Quinta del Buitre con el Nápoles de Diego Maradona, en una primera ronda de la Copa de Europa que no decepcionó a nadie.

Ambos conjuntos encaraban la eliminatoria con una ambición extraordinaria: El equipo blanco venía de ganar dos Copas de la UEFA consecutivas antes de que la temporada anterior cayera por primera vez en unas semifinales de la Copa de Europa frente al Bayern Munich. La decepción había sido palpable, pero el título liguero (segundo de los que serían 5 consecutivos) aseguró la participación en la siguiente edición de la máxima competición europea.

Había quedado la sensación de que frente al Bayern el equipo blanco había “pagado la novatada”, ya que la Quinta era un equipo joven y el conjunto blanco no había jugado Copa de Europa desde la final perdida frente al Liverpool en 1981. Pero esta vez parecía diferente: El equipo blanco era más maduro y se había reforzado muy bien, contratando al extremo derecho Paco Llorente, al defensa central Miguel Tendillo, al centrocampista Milan Jankovic y al lateral izquierdo Muñoz Pérez. Era el momento de hacer algo grande.

Por su parte, el Nápoles también llegaba en un momento glorioso: La temporada pasada y guiado por Maradona había conquistado su primera Serie A, además de su tercera Copa de Italia, y venía con ganas de hacer algo grande. Con el mejor jugador del mundo, y quizás de la historia, en sus filas nada parecía darles miedo alguno. Y con la eliminatoria jugándose a puerta cerrada en la ida y teniendo la vuelta en San Paolo, los italianos olían la sangre.

En el Bernabéu el equipo blanco saldría con Buyo, Chendo, Sanchís, Tendillo, Solana, Michel, Gallego, Martín Vázquez, Gordillo, Butragueño y Hugo Sánchez, mientras que el Nápoles lo haría con Garella, Bruscolotti, Ferrara, Bagni, Ferrario, Renica, Sola, De Napoli, Giordano, Maradona y Romano. Jugarían también Jankovic y Llorente para los blancos y Bigliardi y Baiano para los italianos.

Sería un duelo bronco y feo, con un Nápoles muy defensivo y un Real Madrid que intentaba evitar errores atrás. El primer gol blanco llegaría en el minuto 18, tras un claro penalti transformado por Michel, y el marcador no volvería a moverse hasta el minuto 75, donde tras varios rebotes Tendillo lograba el 2-0. Entre medias hubo muchas más ocasiones del conjunto blanco que del napolitano, pero eso sí, a ellos les pertenecieron las dos más claras: Enviando un balón al palo y fallando a puerta vacía.

La vuelta en San Paolo sería un sufrimiento: El conjunto blanco salió con Buyo, Chendo, Sanchís, Tendillo, Solana, Michel, Gallego, Martín Vázquez, Gordillo, Butragueño y Hugo Sánchez y el napolitano con Garella, Ferrara, Ferraro, Renica, Franchini, De Napoli, Romano, Bagni, Maradona, Careca y Giordano. También jugarían Jankovic y Mino para el Madrid y Carnevale para el Nápoles.

El primer tiempo fue una agonía para los blancos ya que no solo consiguió adelantarse muy pronto el Nápoles por medio de Francini (minuto 10), sino que gozaría de múltiples ocasiones de empatar la eliminatoria a lo largo de la primera parte. Fue en pleno caos madridista donde Butragueño, en el 44 al filo del descanso, conseguiría un precioso tanto que daba la tranquilidad a los blancos. El segundo tiempo sería un ejercicio de resistencia del Madrid en el que lograría mantener el empate y dejar en la cuneta al Nápoles.

Llegarían hasta semifinales los blancos tras eliminar al campeón y subcampeón de la edición anterior (Oporto y Bayern Munich respectivamente), pero un inesperado PSV les dejaría en la cuneta cuando la Séptima se tocaba con la punta de los dedos. Faltarían 10 años más para eso, aunque eso sí, se ganó la tercera liga consecutiva en el plano doméstico.

Temporada 1994-1995: Pretemporada, 3er/4to puesto Trofeo Carranza

Tardarían casi seis años en volver a medirse ambos conjuntos, y ambos eran una mera sombra de lo que habían llegado a ser en su último encuentro: El equipo blanco venía de perder dos Ligas consecutivas en la última jornada en Tenerife y de lograr un decepcionante cuarto puesto en la Liga anterior, mientras que el Nápoles apenas había logrado una discreta sexta posición y solo se clasificaría para la Copa de la UEFA gracias a la victoria de la Sampdoria (tercero) en la Copa de Italia, lo que la daba plaza para la actualmente difunta Recopa de Europa y permitía al sexto clasificado entrar en competiciones Europeas.

Sería a pocos días de comenzar sus respectivas Ligas cuando jugarían el Trofeo Carranza, y tras perder el primer encuentro se medirían en este duelo de consolación, formando el once con Cañizares, Quique Sánchez Flores, Nando, Sanchís, Lasa, Luis Enrique, Milla, Sandro, Amavisca, Butragueño y Dubovsky los blancos (además de Hierro, Martín Vázquez y Alfonso en la segunda parte) y con Tagliatela, Cannavaro, Policano, Pari, Luzardi, Tarantino, Bordín, Corini, Busso, Altomare y Rincón los napolitanos (además de Difusco, Vezzosi, Agostini y Boghossian en la segunda parte).

Sería un duelo descafeinado y muy inclinado para el bando madrileño, ya que pese a adelantarse el Nápoles por medio de Rincón (posterior fichaje blanco al año siguiente) en el minuto 17, los blancos darían rápidamente la vuelta al encuentro con goles de Dubovski (minutos 23 y 50), Amavisca (minuto 45) y Alfonso (minuto 80), lo que daría el tercer puesto al Real Madrid. Ese año, por si nadie lo recuerda, sería el de la Liga del rombo de Valdano.

Temporada 2000-2001: Pretemporada, Trofeo Ciudad de Alicante

Otros seis años después volverían a medirse ambos conjuntos en un torneo de pretemporada, esta vez con caminos muy distintos: El equipo blanco era el recién coronado Campeón de Europa, mientras que el Nápoles acababa de volver a la Serie A como cuarto clasificado en la Serie B anterior tras varios años en el “infierno”.

También a pocos días de comenzar la Liga, el equipo blanco formaría el once con César, Geremi, Julio César, Karanka, Roberto Carlos, Figo, Sanchís (único superviviente de los dos duelos anteriores), Flavio, Munitis, Guti y Morientes, jugando también Solari, Helguera, Celades, Rivera, Tote y Savio. El Nápoles lo haría con Coppola, Quiroga, Sauber, Baldini, Vidigal, Matuzalem, Jankulovski, Di Vicino, Amoruso y Belluci, jugando también Troise, Paquito, Pecchia, Magoni, Stojak y Sesa.

Pese a todo sería un duelo relativamente igualado, con Di Vicino adelantando al Nápoles en el minuto 6 y con Flavio poniendo el empate en el minuto 22. Finalmente el torneo se decidiría en el punto de penalti, con resultado favorable a los blancos gracias a dos paradas de César, que ese año ganarían la Liga bajo el mando de Del Bosque.

Temporada 2013-2014: Octavos de final de la UEFA Youth League

Sin ser realmente un partido del primer equipo, este es el último y más reciente “precedente” de enfrentamientos entre ambos equipos. Una mezcla entre los juveniles y segundos equipos de ambos conjuntos se enfrentaría por un hueco en los cuartos de final de la recién creada competición Europea.

El Real Madrid formaría con Cabanelas, Jaime, Fran, Hermoso, Héctor, Cedrés, Llorente (ahora sensación del Alavés), Muñoz, Fernández, Narváez, y Jiménez, con Febas (en la lista B de la Champions de esta temporada), Cerro y Pérez en la segunda parte, y el Nápoles con Scalese, Lasicki, Luperto, Guardiglio, Girardi, Palmiero, Gaetano, Prezioso, Tutino, Rubino y Auria, con Anastasio, Romano y Mangiapia en la segunda parte.

Los blancos se adelantarían por medio de Muñoz en el minuto 15, empatando el Nápoles en el 71 por medio de Lasicki, antes de que Febas decidiera la eliminatoria “a lo Ramos” en el minuto 95. Los blancos llegarían hasta semifinales donde caerían frente al Benfica. El Juvenil A, de donde provenían la mayoría de los jugadores, ganaría la Liga de su categoría.
Conclusiones

Y hasta aquí llegan los enfrentamientos entre ambos conjuntos, con una gran eliminatoria en los años ochenta y algunos duelos menores desde entonces, pero con dos llamativas casualidades: Resultados positivos para los blancos….y siempre que se midieron, el Madrid ganó su Liga.

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