Crónica: Eibar 1-4 Real Madrid | Jornada 26

Eibar 1-4 Real Madrid: «La calma antes de la tempestad»

Eibar 1-4 Real Madrid

Encaraba el equipo blanco el partido frente al equipo vasco con la cabeza echa un mar de dudas: Tras la derrota frente al Valencia, la heroica remontada frente al Villarreal y el agónico punto logrado frente a Las Palmas, el Madrid tenía este sábado un desafío mayúsculo.

Sin Cristiano, Bale o Morata, a pocos días de la vuelta de octavos frente al Nápoles, y el liderato temporalmente perdido (a expensas del partido del Celta), los blancos se jugaban media Liga en el norte.

Salió Zidane con un equipo lleno de centrocampistas: Casemiro era escoltado por Modric y James, quienes a su vez tenían un poco más abiertos a Asensio y Lucas Vázquez. Mucho jugador en la medular para frenar a un Eibar que lleva una gran temporada.

La soledad de Benzema arriba era la gran duda, ya que sin duda es el miembro que menos está deslumbrando de la BBC esta temporada. Pero tardó poco en dar muestras de que hoy no era un partido cualquiera para él: El francés en menos de media hora había marcado ya dos tantos y dado otro gol a James Rodríguez, sentenciando por la vía rápida el encuentro.

Fue precisamente la sociedad existente entre Asensio, James y Benzema lo que destrozó por completo a un Eibar completamente superado: el francés por una vez fue receptor y finalizador en vez de socio de Cristiano, y lo agradeció muchísimo. Pese a que marcó dos goles, realmente gozó de ocasiones de sobra como para marcharse con el balón a casa.

La segunda parte empezaría exactamente igual, con otra genialidad de Karim que acabaría con el tanto de Asensio tras un tiro al palo de James. Los blancos disfrutaban por primera vez en varios partidos y sentían por fin que el partido no requeriría heroicidades para ganarse: Y se gustaron.
Tanto se gustaron que el Eibar reaccionó tímidamente para maquillar el resultado, marcando un gol que nunca debió subir tras una falta no pitada sobre Nacho, y rondando el segundo en un par de ocasiones. Las entradas de Mariano y Kovacic verticalizaron al Madrid en exceso, que tuvo unos minutos de duda, antes de que la salida al campo de Isco despejara cualquier duda posible: No se sufriría ni se encajaría ningún tanto más, los tres puntos eran blancos.

Así acabaría el encuentro, con buenas noticias para casi todos, salvo para Keylor (que encajó, sin culpa, un gol en un partido que fue un paseo) y para Mariano (que no pudo marcar tras varios partidos sin jugar y que sufrió, al igual que Morata frente a Las Palmas, el “genial” nivel de los linieres de La Liga).
Próxima parada: Italia.


Podcast 4×40 ‘Rabo Moruno’ Eibar 1-4 Real Madrid

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