Crónica: Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid | Jornada 31

Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid: «Griezmann, Oblak, Del Burgo y la alergia primaveral»

Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid
Pepe festejando con sus compañeros el 1-0 | Real Madrid 1-1 Atlético

El Real  Madrid y el Atlético de Madrid finalizaron con un empate un derby que el conjunto blanco dominó con claridad, en un partido en el que el equipo de la ribera del Manzanares logró arrancar un empate casi in extremis, aprovechando al máximo uno de nuestros pocos errores defensivos.

Alejado de ese estilo de juego, más preciosista y de toque que el Cholo quiso imponer en su equipo durante un buen tramo de la temporada, el Atleti que vimos hoy fue el Atleti más «cholista» de los últimos meses. Bien agazapado atrás, con las líneas muy juntas, intentando asfixiar nuestra zona de creación y saliendo como cohetes a la contra en cuanto hubo ocasión.

Y es que pocos equipos en España -y seguramente en Europa- tengan la cualidad que posee el Atlético de aprovechar al máximo los errores del rival. Pero también la fortuna de contar en sus filas con un delantero y un portero de clase mundial como Antoine Griezmann Jan Oblak …y la patente de corso de la que gozó, merced a un arbitraje tan sibilino y miserable como el protagonizado por Del Burgo hoy en el Bernabéu.

Y es que pocos peros se le pueden poner hoy al Real Madrid en este importante partido. Dominando el juego y con las mejores oportunidades del encuentro, sin embargo, al club blanco le faltó esa «pegada». Sí, la maldita pegada con la que la prensa desdora a diario nuestras victorias pero que no es más que una entelequia.

De hecho, durante el partido la única pegada que se vio sobre el césped del Bernabéu fue la de los jugadores del Atlético. Los chicos del Cholo desplegaron un auténtico festival de patadas, en todas las partes del campo, que no sólo no fueron objeto de amonestación, como un plantillazo de Savic a Cristiano o una entrada salvaje de Gabi a Kroos, sino que en su mayoría (especialmente las que se produjeron al borde del área) acabaron yéndose al limbo.

La única pegada, la de los jugadores atléticos

El partido comenzó como se esperaba. El Madrid, con su «once» de gala tras el experimento de Leganés y como se esperaba, se quedó con el balón y empezó a dominar el encuentro, aunque con más control de la pelota que ocasiones, mientras que el Atleti agazapado atrás, buscaba sorprender con Torres y Griezmann.

Aún así, la primera oportunidad del partido llegó a balón parado, en una falta colgada por Koke, peinada por Godín, pero la pelota se marchó ligeramente desviada del palo izquierdo de Navas.

Marcelo, en plena lucha por el balón frente a Fernando Torres | Real Madrid 1-Atlético 1

Pero aquello no fue más que un espejismo. El Madrid siguió dominando,  intentándolo a través de numerosos canales, especialmente por la banda izquierda, en la que Marcelo, Cristiano y Benzema percutían una y otra vez.

Precisamente por esa banda llegó la primera gran oportunidad del partido. Una jugada personal de Cristiano Ronaldo acabó con un durísimo disparo raso, pegado al poste al que respondió Oblak con una magnífica parada, la primera de una serie con la que el meta esloveno amargó la tarde a la parroquia blanca.

A pesar de un par de intentos de contragolpe atlético, al filo de la media hora llegó una de las mejores jugadas del encuentro, con una precisoa pared trenzada entre Benzema y Ronaldo pero el disparo del francés, a bocajarro, lo desvió Oblak a córner en otra gran parada.

Apenas un minuto después, y en pleno aluvión blanco de juego, un robo de balón de Kroos dio origen a la mejor oportunidad del Madrid de todo el partido. El alemán dejó el balón a Modric y el croata filtró un magnífico pase a Cristiano Ronaldo, en este caso, por la derecha, y el durísimo disparo del luso batió a Oblak. Sin embargo, cuando ya se cantaba el gol, apareció de la nada el montenegrino Savic, que sacó de cabeza bajo palos el balón cuando se colaba en el marco atlético.

A partir de ese momento, el encuentro continuó con el dominio blanco aunque el Atleti quiso dejar su impronta haciendo lo que mejor sabe hacer. Aprovechar al máximo los errores rivales. Y así ocurrió. En el minuto 39 un ridículo error de Ramos en una fácil entrega hacia Pepe le dejó el balón a Griezmann y el francés se sacó un durísimo disparo que sacó Navas junto al palo en una buena estirada.

Del cielo al infierno en apenas 30 minutos

La segunda parte del encuentro continuó con un dominio aún más asfixiante, que coincidió con los mejores momentos de fútbol del Madrid de todo el partido. Embotelló al Atlético en su campo, hasta el punto que era incapaz de cruzar el centro del campo y de hilvanar tres pases seguidos.

En tan solo tres minutos llegaron dos buenas oportunidades que tuvieron como protagonista a Ronaldo. En la primera, un centro de Marcelo era rematado de cabeza por el luso pero el balón se marchó fuera por poco. elsegunda fue aún más clara. La segunda, por contra, fue aún más clara.

Cristiano Ronaldo, uno de los mejores sobre el campo | Real Madrid 1-Atlético 1

El centro, en esta ocasión desde la derecha, corrió a cargo de Carvajal. Ronaldo en el segundo palo habilitó inteligentemente de cabeza a Benzema, que llegaba completamente solo pero su remate se encontró una vez más el cuerpo de Oblak, que despejó el balón como si de un portero de balonmano se tratase.

Tan apabullante era el dominio del Madrid que el único run-run que se vivía en las gradas era ver cuándo, por fin, Oblak se volvería humano y encajaría el primer tanto, algo para lo que no hubo que esperar mucho.

En el minuto 52, de nuevo el guante de la pierna derecha de Toni Kroos desplegó una maravillosa asistencia para que un avispado Pepe, disfrazado de Sergio Ramos, cabeceara de forma inapelable al palo izquierdo de marco del meta esloveno y desatase el delirio en las gradas.

Incluso hubo tiempo para que, tan solo dos minutos más tarde, Dani Carvajal ampliase el marcador pero su disparo desde casi la frontal del área se marchó alto tras un gran control orientado.

Con todo perdido, Simeone decidió que era el momento de dar un paso hacia delante y, al filo de la media hora, quitó a un apagado Saúl y dio entrada a Correa. Un movimiento francamente interesante y que le dio otro aire a un Atlético, absolutamente inoperante en ataque, especialmente en lo que llevábamos de segunda mitad.

Casi en ese momento, el Atlético dio un primer aviso serio. En una contra perfectamente conducida por Carrasco, el pase adelantado a Griezmann le dejó completamente solo ante Navas, pero el meta costarricense anduvo listo y salió rápido y logró atajar el disparo del delantero francés.

Curiosamente, y a pesar de la exagerada violencia mostrada por el equipo rojiblanco, la única lesión más o menos seria del partido se produjo en el minuto 63 cuando Toni Kroos fue con todo al corte en un balón dividido en la frontal del área madridista.

El centrocampista alemán logró despejar el balón  pero la mala suerte hizo que su rodilla impactase directamente sobre las costillas de Pepe, teniendo que retirarse lesionado un par de minutos después, sustituido por Nacho.

A partir de ahí, la defensa del Madrid se desajustó y el Atleti, que se mueve como pez en el agua en este tipo de circunstancias, especialmente desde que cambió el dibujo hacia otro más ofensivo con la entrada de Correa. Pero sobre todo cuando Kroos, renqueante tras una entrada criminal de Gabi, tuvo que dejar su puesto a Isco en el minuto 75.

Griezmann anotando el empate frente a Carvajal | Real Madrid 1-Atlético 1R

Desde ese mismo momento, el Madrid perdió el control de la pelota y el Atlético empezó a mover con más criterio el balón y, aunque sin crear excesivo peligro, desplegó sus mejores momentos de fútbol. Y el Atlético tiene estas cosas, que es capaz de sacar petróleo de cualquier pequeño error.

Y así fue. Tras unos minutos de cierto dominio rojiblanco en los que el Madrid fue reculando cada vez más, ocurrió la típica jugada que esperaba el Atleti para dar su no menos típico zarpazo. Llegados al minuto 85, Carrasco robó en el centro del campo aprovechando un desajuste defensivo madridista.

Sin apenas oposición, el belga asistió para que Griezmann se abriese camino en la descolocada defensa blanca, batiendo a Navas en su salida.

Un gol que, a pesar del calor reinante en la primaveral tarde madrileña, dejó heladas a las gradas del Bernabéu. Primero, por lo inmerecido del resultado, demasiado premio para un rácano Atleti, y segundo porque apenas quedaba tiempo para reaccionar.

Sin ni siquiera plazo para el milagro ya que el árbitro le hurtó al Madrid la última oportunidad, llevando a la línea de fondo un claro córner que agotó las nulas posibilidades que le quedaban al conjunto blanco para emular lo ocurrido en Lisboa.

Los cuatro minutos de prolongación decretados por De Burgos Bengoechea pasaron en un suspiro y el partido llegó a su fin ante la perplejidad de los aficionados y la alegría de un Cholo Simeone que celebró el empate casi como una victoria.

Ahora bien, y a pesar de todo, que a nadie se le escape que el Madrid sigue dependiendo de sí mismo para ganar el título, aun cuando el Barça gane al Málaga.

Es más, en estos siete partidos que aún le quedan al club blanco, habrá tiempo para la sorpresa y tanto el Madrid como el Barça se dejarán puntos de aquí al final de temporada. Toca sufrir pero esto hará que, en caso de victoria final, su sabor sea aún más especial si cabe. Contra todo y contra todos.


Podcast 4×46 ‘Winter is Coming…’ Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid


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