James Rodríguez cedido al Bayern de Munich

Punto final al «culebrón» James. El futbolista colombiano deja el Real Madrid y se marcha cedido al Bayern de Munich, donde volverá a coincidir con Carlo Ancelotti en el banquillo.

El acuerdo, hecho público hoy mismo por el club blanco a través de un escueto comunicado a través de su web, incluye la cesión de James por dos años, exactamente los dos que le restaban de contrato, así como una opción de compra al final de ese período.

En dicho comunicado no se habla de cantidad alguna, por lo que todo lo que todas las cifras que se están barajando en estos momentos no son más que meras especulaciones, de modo que habrá que estar a lo que confirmen de forma oficial ambos clubes.

En concreto, hay un «baile de cifras» importante en torno a la operación, en especial al capítulo final de la misma, que no es otro que el coste final del jugador, en el hipotético caso que, transcurridos los dos años, el conjunto bávaro ejerciese la opción de compra.

James Rodríguez cedido al Bayern de Munich

Así pues, se habla de que el Bayern le pagaría al Real Madrid en torno a los seis millones de euros en cada una de las dos temporadas y en eso no parece haber demasiadas dudas.

Donde hay más problemas es en la definición del importe final de la posible opción de compra por parte del Bayern. Mientras que medios españoles hablan de un coste final de entre 45 y 60 millones de euros, la prensa alemana cifra esa opción de compra en torno a los 35 millones de euros.

Asimismo, se habla también que esta cesión exigiría finalmente al Bayern de Munich hacer frente a la opción de compra, con el fin de eludir espinosas cuestiones en torno al fair play financiero para el equipo alemán y, al mismo tiempo, para aligerar el peso de la masa salarial del Real Madrid. Además, dejaría libre una plaza en el centro del campo que podría allanar el campo a jugadores como Isco o Marco Asensio en su lucha por la titularidad.

James Rodríguez, un jugador con más sombras que luces

Se despide, pues, por la puerta de atrás un jugador que llegó al Madrid en julio de 2014, con la vitola de estrella emergente del fútbol mundial, tras cuajar una magnífica temporada en el AS Mónaco, en la que fue elegido en el «11» ideal de la Liga gala.

Pero es que además firmó un extraordinario Mundial en Brasil, donde se proclamó máximo goleador del torneo con su selección, Colombia, a la que capitaneó hasta llegar a cuartos de final, donde fue eliminado por Brasil.

Su primera temporada en el Real Madrid, la 2014/2015, con Carlo Ancelotti en el banquillo fue absolutamente superlativa y su presencia en el equipo titular le convirtió en una piedra angular del conjunto que igualó el récord de 22 victorias consecutivas.

Sin embargo, una inoportuna lesión en el quinto metatarsiano del pie producida en un encuentro de Liga contra el Sevilla, aplazado por culpa del Mundial de Clubes de 2014 le dejó fuera de combate durante dos meses y aquello fue el principio del fin. Dicha lesión, unida a la de Modric, supuso el desmoronamiento del equipo.

A su vuelta nada fue igual, sin que pudiese ayudar a enderezar el ritmo de un equipo que se deshizo en Liga y Champions como un azucarillo, acabando prácticamente en blanco y con la salida de Ancelotti del club. Aun así, James firmó unos números espectaculares, con 17 goles y 17 asistencias en todas las competiciones, convirtiéndose en el centrocampista de la Liga española con más goles y asistencias en esa temporada.

James, ni con Benítez ni con Zidane

Su segundo año, ya con Benítez en el banquillo comenzó de forma espectacular. Su inicio, arrollador, con un doblete en el Bernabéu contra el Betis (uno de ellos en una espectacular chilena) en la segunda jornada le colocaban como uno de los jugadores más en forma del equipo en el arranque liguero.

Sin embargo su infortunio no hizo más que comenzar ya que a comienzos de septiembre, en un intrascendente partido internacional amistoso contra Perú sufrió una dura entrada del peruano Zambrano que le provocó una lesión en la rodilla de la que tardó más de un mes en recuperarse.

Aquello provocó las primeras disensiones con el entonces entrenador madridista ya que, mientras que James dejaba caer en las redes sociales que estaba en perfecto estado de revista, Benítez insistía en que el jugador no contaba aún con el alta competitiva para volver a los terrenos de juego.


Su entorno comenzó a deslizar la existencia de una campaña orquestada contra el colombiano que, finalmente, recuperó la titularidad de forma  más o menos habitual hasta el despido del técnico madrileño en diciembre de 2015.

Con Zidane como nuevo inquilino del banquillo, James contó con el pleno apoyo del técnico galo que junto a Isco pasó a integrar el eje del centro del campo más ofensivo del equipo. Sin embargo, el juego del colombiano no cumplió las expectativas depositadas en él y, tras la derrota del Real Madrid ante el Atlético de Madrid en el Santiago Bernabéu, tanto él como el malagueño salieron del once en favor de Lucas Vázquez y Casemiro.

A partir de ahí James fue contando cada vez menos para Zidane y, aunque finalmente cerró la temporada 2015/2016 con 26 partidos en su haber, sus números fueron francamente peores que en su primer año (apenas ocho goles y 10 asistencias) y no disputó un solo minuto en la inolvidable final de la Champions en Milán contra el Atlético de Madrid.

Su última temporada, también con Zidane en el banquillo acabó de dinamitar la casi inexistente relación entre el técnico galo y James.

Con cada vez menos protagonismo en el equipo, las inclusiones en el «once» titular fueron contadas y eso que Zidane hizo múltiples rotaciones, en las que el colombiano entraba cada vez menos, entre otras cosas por varias lesiones que terminaron de lastrarle.

En octubre sufrió una grave lesión en el sóleo durante el calentamiento ante el Eibar en Madrid que le tuvo fuera de combate más de un mes, lesión de la que se resintió apenas un par de meses más tarde, privándole de jugar los octavos de final de Copa del Rey ante el Sevilla.

De hecho, el colombiano acabó siendo el 18º jugador del equipo en cuanto a minutos disputados en Liga con penas 1.188 minutos. Sin embargo, y a pesar de todo, el jugador cafetero no tuvo malos números y cumplió dignamente en gran parte de los partidos que pudo disputar, cerrando su temporada con 11 goles y 12 asistencias.

Ahora bien, donde James sí tuvo protagonsimo fue fuera del campo. Unas desafortunadas declaraciones del jugador de Cúcuta al acabar la final del Mundial de Clubes en Japón en las que exigió jugar más o no descartaba una posible marcha. Palabras que acompañaron al colombiano durante toda la temporada y que acrecentaron aún más la brecha con su entrenador.

Sus discrepancias tocaron fondo en un partido de Liga contra el Leganés en Butarque, cuando el colombiano le negó el saludo a Zidane tras un cambio y propinó un puñetazo al banquillo. Y por si fuera poco, James volvió a quedarse fuera de una nueva final de Champions, en este caso la disputada en Cardiff contra la Juventus, donde el colombiano ni fue convocado.

Finalmente, la brecha no se pudo cerrar y su despedida del público del Bernabéu en el penúltimo partido de Liga ante el Sevilla fue ciertamente premonitoria.

Sus gestos dirigidos a la grada del coliseo blanco apuntaban a lo que ha acabado ocurriendo y es que el jugador colombiano ha dejado de pertenecer al Real Madrid y, salvo catástrofe mayúscula (queda pendiente el reconocimiento médico con el Bayern), James nunca más volverá a vestir la camiseta blanca.


Podcast Especial 12/07/17 ‘James cedido al Bayern Munich’

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