Valencia 1-4 Real Madrid: «La vuelta de la BBC».

Salió el Real Madrid en Mestalla con la BBC y liberó a todos los demonios que tenía atragantados desde el principio de temporada. En media hora clamorosa volvió a jugar al contragolpe con un vértigo apasionante, defendió cada balón de manera organizada pero con la pasión de quien defiende un liderato, y volvieron a pitarle penaltis…como se pitan en cualquier Liga menos en la española si tu nombre no es FC Barcelona.
Con Bale en vez de Isco y el rombo abandonado a favor de un 433 que rotaba a 442 en fase defensiva, el Real Madrid vivió unos minutos balsámicos para su temporada. En la derecha el galés ayudaba en defensa a Carvajal, lo que permitía a su vez que Kroos estuviera atento de Marcelo y que aún así siempre quedaran libres Casemiro y Modric para cerrar el centro. Los laterales destacaron durante todo el encuentro y apenas intentaron meter centros al área. Era el Real Madrid que ganó en Munich (2014) o Camp Nou (2016). El Madrid de la BBC.
No todo pudo salir bien, por supuesto. Al poco de empezar la segunda parte, y tras algunas ocasiones desperdiciadas por los blancos, el Valencia marcó su tanto a balón parado (obligatorio en 2/3 partidos en Mestalla) y metió el miedo en el cuerpo a los madridistas. Como durante toda esta temporada, el equipo dudo, se echó atrás y empezó a achicar aguas sin inteligencia ni orden.
Los locales tuvieron el partido en la mano, especialmente con la salida de un Bale que estaba haciendo estragos en cada arrancada, pero con el ingreso de Asensio volvió la calma. El Real Madrid recuperó la velocidad y el mordiente, Marcelo se agarró a su socio, y el partido acabó en goleada.
Quedan dos semanas y media para la visita del PSG al Bernabéu, y los blancos necesitan trabajar con la tranquilidad. Con la BBC recuperada y el rombo desterrado, el equipo vuelve a tener en su mano agarrarse a Europa para hacer de un año desastroso uno glorioso. Por ahora el asalto a la tercera plaza liguera está en camino, y el pozo de la Europa League comienza a alejarse. Sigamos.
