Crónica Leganés 1-3 Real Madrid Jornada 16 Liga Santander

Lucas Vázquez, uno de los mejores del partido, festejando el primer tanto | Leganés 1-3 Real Madrid

Leganés 1-3 Real Madrid: «Dos caras de una misma moneda»

El Real Madrid se llevó los tres puntos de Butarque ante un aguerrido pero romo Leganés, en el partido aplazado de la jornada 16, a causa de la disputa del pasado Mundial de Clubes del mes de diciembre.

Un partido sin demasiada historia, salvo la de siempre, esto es, un Madrid de dos caras, una buena, la combativa, la rápida, la luchadora de la primera mitad y la cara gris de la indolencia, la pasividad y las pocas ganas de competir que nos dejaron los de Zidane en la segunda parte.

Afortunadamente para el Real Madrid, los de Asier Garitano se parecieron bien poco a ese conjunto que hace menos de un mes les había eliminado de la Copa tras un gran victoria en el Santiago Bernabéu y, a pesar de que le disputaron el encuentro a los de Zidane en la segunda mitad, se mostraron como un equipo sin peligro y, salvo una oportunidad que sacó Kiko Casilla, el Real Madrid no pasó demasiados apuros.

Por último, decir que el encuentro nos dejó una, cuando menos, errónea lectura del partido con unos cambios que llegaron muy tarde, inclusive el de Ceballos, producido a escasos segundos de acabar el partido y que dio después a una absurda polémica alimentada por la presa y a la que muchos aficionados madridistas se han sumado inexplicablemente.

Una primera parte imperial

Zidane volvió a Butarque un mes después de la debacle copera y lo hizo de nuevo con una apuesta muy arriesgada, ya que volvió a dejar fuera de la convocatoria a Keylor Navas y a Cristiano Ronaldo y, acuciado por las bajas en el centro del campo, repitió la pareja de la medular que acabó jugando en Sevilla el pasado domingo, con Kovacic y Casemiro.

Momento en que Lucas Vázquez anota el empate | Leganés 1-3 Real Madrid

El técnico francés volvió a apostar por la rapidez, con Kiko Casilla, una defensa que presentaba la vuelta al once titular de Theo, obligada por la lesión de Marcelo, y de Varane en detrimento de Nacho, un centro del campo con los citados Kovacic y Casemiro junto a los veloces Asensio y Lucas Vázquez, con Benzema como única referencia delante y Bale nuevamente en el banquillo.

Esta apuesta por la rapidez y el fútbol vertiginoso, sin embargo, no pudo empezar peor ya que cuando una parte de la grada no había ocupado aún sus asientos, el Leganés había asestado su primer golpe a una endeble defensa que, una vez más y como viene siendo ya una triste costumbre, volvió a encajar un gol.

Cuando el partido llevaba apenas cinco minutos disputados, un córner botado desde la derecha de Casilla fue peinado hacia atrás por Siovas en el primer palo y el balón le llegó diáfano y sin oposición a Bustinza que remachó en boca de gol.

En un primer momento, Casilla logró rechazar el remate pero ante la pasividad de Theo, de nuevo Bustinza bajo palos y desde el suelo logró enganchar el balón de cabeza para anotar el primer gol de la tarde.

Tocaba, pues, volver a remar contra corriente y ante un equipo que, a priori y más aún con el marcador en contra, no le iba a poner las cosas en absoluto sencillas a los de Zidane.

Sin embargo, no tardó ni cinco minutos el Real Madrid en recuperarse del golpe y en la primera jugada de peligro sobre la portería de Cuéllar, Benzema dejó constancia de su gran clase moviendo el balón hacia la frontal del área pepinera, donde Casemiro, hábilmente, dejó pasar el balón, que llegó hasta la banda derecha, donde recibió Lucas Vázquez completamente solo para cruzar a la derecha del meta extremeño

Casemiro arma la pierna para anotar el segundo gol madridista | Leganés 1-3 Real Madrid

A partir de ese momento, el Madrid se convirtió en el de las grandes goleadas de esta temporada. Con un fútbol ágil, un movimiento de balón endiablado y una banda derecha en la que Lucas Vázquez y Asensio entraban como Pedro por su casa, creando una sensación de peligro creciente.

Precisamente, al filo del cuarto de hora de partido fue Asensio quien culminó una gran jugada de Lucas Vázquez desde la derecha pero su disparo, flojo y centrado, acabó sin problemas en las manos del meta del Leganés.

El dominio abrumador del Madrid, con ese fútbol absolutamente brillante y vertiginoso que había anulado completamente a los de Garitano, alcanzó su cénit cuando el partido alcanzaba su primera media hora, con una maravillosa combinación al primer toque entre hasta cinco jugadores. Esa jugada acabó con el balón en la media luna en las botas de Casemiro, quien batió de disparo raso y pegado al palo de Cuéllar.

Con el Madrid por delante en el marcador se empezó a respirar en el ambiente la sensación de que aquello iba a acabar en una nueva goleada. Entre otras cosas porque, a diferencia de otras ocasiones, los de Zidane no bajaron los brazos y siguieron desplegando su juego ante un Leganés desarbolado que, salvo un par de aproximaciones de Beauveu, no crearon el más mínimo peligro en el área de Casilla.

Sin embargo, este dominio madridista no se tradujo en más ocasiones, entre otras cosas porque Lucas, Asensio y un desacertadísimo Isco, empecinado en conducciones largas, no atinaban a darle el último pase a Benzema que, a pesar de su enorme movilidad no recibía en condiciones  Sólo en una ocasión, en el minuto 35, el francés llegó a conectar con Lucas Vázquez pero el remate flojo del francés acabó sin peligro en las manos de Cuéllar.

Una segunda parte para olvidar

La segunda mitad fue terriblemente sorprendente porque nada más salir se pudo ver que el Madrid había sufrido una extraña mutación ya que daba la sensación que los once jugadores blancos que saltaron al terreno de juego tras la reanudación no eran los mismos que 15 minutos antes habían entrado por el túnel de vestuarios.

 

Mateo Kovacic repitió en el once inicial como mediocentro | Leganés 1-3 Real Madrid

El partido perdió velocidad, el Madrid su verticalidad y el juego se embarulló hasta límites insospechados ya que los mediocentros madridistas dejaron de presionar, Kovacic y Casemiro ya no creaban juego y el balón se dividió entre ambos equipos, que peleaban a jugar a nada en el centro del campo.

Así pasaron los minutos, con Isco como triste protagonista, acaparando el balón, empeñado en conducciones largas, florituras innecesarias y, lo que es peor, con un rosario de balones perdidos que hacían que los escasos ataques blancos acabasen prematuramente en la zona de tres cuartos.

Aunque sin apenas crear peligro, el Leganés poco a poco se iba acercando al área de Casilla con más corazón que fútbol, aprovechando la proverbial endeblez defensiva blanca y que la presión había desaparecido casi como por arte de magia y así Beavueu tuvo el empate en sus botas en el minuto 64 pero Casilla realizó una magnífica internvención, salvando el gol bajo palos.

Apenas un minuto después, El Zhar reclamó por un posible derribo por parte de Kovacic en el borde del área y empezó a rondar en el ambiente la sensación de que el Leganés podría estar más cerca de la igualada que el Real Madrid del tercero, en una película que ya vimos, por ejemplo, en Balaídos ante el Celta o el Ciudad de Valencia ante el Levante, por poner dos ejemplos sencillos.

Lo extraño y sorprendente es que, a estas alturas de la segunda parte y viendo cómo el Madrid había perdido el control del centro del campo y, sobre todo, la velocidad que había desarmado a la poblada defensa pepinera, Zidane no daba entrada a Bale, que seguía calentando en la banda junto a Marcos Llorente.

Buen partido, en líneas generales, de Theo Hernández en Butarque | Leganés 1-3 Real Madrid

En plena sangría de balones perdidos por el ataque blanco y tras la ausencia total de oportunidades para ambos equipos, en el minuto 76 el técnico galo se animó a dar entrada a Bale en sustitución de Benzema y el resultado del cambio fue casi inmediato.

A pesar de que Isco seguía protagonizando un pésimo partido, lo cierto es que, sin grandes alardes, el fútbol del Madrid empezó a recuperar la verticalidad de la primera mitad.

El galés no tardó ni un minuto en dejar una muestra de su calidad (y su peligrosidad) cuando se marcó un excelente autopase con el exterior del pie en la zona del centro del campo y protagonizó una gran galopada marca de la casa que acabó cortando Mantovani en la frontal del área leganesista.

Con el Leganés de nuevo desarbolado, Bale en calidad de extremo izquierdo continuó llevando peligro por su banda. De hecho, dos pases casi consecutivos en los minutos 82 y 84 a Isco no acabaron en gol porque, en el primer caso, el malagueño optó por desplegar su catálogo de regates en vez de rematar de primeras y su disparo acabó en manos de Cuéllar y, en el segundo, su disparo, menos franco que el anterior, acabó desviado a córner.

El propio Bale la tuvo en el minuto 89 con un gran disparo cruzado desde fuera del área, tras un excelente desmarque, pero el balón raso y pegado a poste izquierdo, rechazado por Cuéllar en una gran parada acabó en córner, por más que González González determinase que el meta no había tocado el balón y acabó señalando saque de puerta.

Sergio Ramos se atrevió a tirar el penalti que dio lugar al tercer gol | Leganés 1-3 Real Madrid

La entrada de Marcos Llorente por Isco en el minuto 86 liberó a Mateo Kovacic de su labor de mediocentro defensivo y le permitió marcarse una gran jugada personal rompiendo desde atrás la defensa pepinera, siendo derribado por Tito cuando se disponía a batir a Cuéllar.

Un penalti clarísimo que, ante la ausencia de Cristiano Ronaldo, fue perfectamente ejecutado, no sin suspense por Sergio Ramos, cuyo lanzamiento -con paradinha incluida- estuvo a punto de ser desviado por Cuéllar, que adivinó la trayectoria de la pelota pero no pudo detenerlo.

Sin tiempo para más, el partido murió sin más historia y los tres puntos atrasados, muy importantes, volaron hacia Concha Espina ya que le han supuesto no sólo acortar la distancia con respecto al Barça, situándose a 14 puntos, y sobre todo con respecto al Atlético de Madrid, que está ya tan solo siete, sino que le han permitido recuperar la tercera plaza de la Liga, al superar al Valencia.

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