Crónica Real Madrid 6-3 Girona | Jornada 29 Liga Santander

Cristiano Ronaldo sumó un nuevo «póker» en la Liga | Real Madrid 6-3 Girona

Real Madrid 6-3 Girona: Cristiano o la fuerza desatada

La jornada 29 de la Liga Santander se cerró con una gran victoria del Real Madrid ante el Girona y que tuvo como gran protagonista a Cristiano Ronaldo, que anotó cuatro de los seis tantos y asistió a Lucas Vázquez en el tanto del gallego.

Ante un equipo rocoso y muy bien plantado como fue el Girona, el Real Madrid ofreció una auténtica exhibición de poderío ofensivo, anotando nada menos que seis goles, que bien pudo ser uno más, de no ser porque Gil Manzano anuló injustamente un tanto a Lucas Vázquez por un inexistente fuera de juego.

Un festival goleador capitaneado por Cristiano Ronaldo, que con el «póker» de hoy confirma el excelente momento que atraviesa, hasta el punto de que, con sus 22 tantos -18 de ellos anotados en esta segunda vuelta- ya amenaza a Leo Messi en la lucha por el Pichichi, algo sencillamente impensable cuando acabó la primera manga de la temporada, en la que apenas sí anotó cuatro dianas.

El Real Madrid cuajó un magnífico partido, al menos, del centro del campo hacia delante, con un papel estelar de Benzema, que «lubricó» como nadie la perfecta maquinaria integrada hoy por Kroos, Kovacic, Lucas Vázquez, Asensio y Cristiano Ronaldo.

Ahora bien, este despliegue descomunal de pegada y eficacia goleadora contrastó con una inexplicable endeblez defensiva que le llevó a recibir nada menos que tres goles, todos ellos en jugadas a balón parado y aparentemente fáciles de defender. Una cuestión reseñada después por el propio Zidane en rueda de prensa ya que este tipo de errores puede ser muy grave en según que circunstancias y ante según qué equipos.

Por último, no quería dejar de comentar la lamentable actuación de Gil Manzano. La abultada goleada no debería disimular su pésimo arbitraje. Sibilino hasta más no poder, el colegiado extremeño ofreció una dispar apreciación en la señalización de las faltas en función del infractor y un no menos desequilibrado rasero a la hora de mostrar las tarjetas, siempre en perjuicio del Real Madrid.

Benzema volvió a sumar una nueva asistencia aunque se fue sin marcar | Real Madrid 6-3 Girona

Un arbitraje que culminó con la invalidación del gol legal de Lucas Vázquez en la primera parte, con 1-0 en ese momento en el marcador, pudo haber supuesto la sentencia de un partido que, sin embargo, se le pudo poner cuesta arriba tras el empate de Stuani.

Dominio sin goles y el castigo de Stuani

El Real Madrid volvió a tirar de las consabidas rotaciones y Zidane sorprendió una vez más con un equipo inicial plagado de caras nuevas con respecto al «once» que salió de inicio en Ipurúa hace apenas una semana.

Sin Ramos en el eje de la defensa, sustituido por Nacho y con un extraño doble pivote integrado por Mateo Kovacic y Kroos, Zidane volvió a apostar por el vértigo y la velocidad de Lucas Vázquez y Asensio en las bandas, en detrimento de Isco y Bale, que volvían así al banquillo, y con Benzema y Cristiano Ronaldo en punta.

Dicho esquema, basado en un 4-4-2 clásico, ofreció además una curiosa variante ya que tanto Lucas como Asensio se intercambiaban constantemente sus posiciones, con Kroos más adelantado y con el propio Lucas circulando con total libertad de movimientos por el ataque madridista.

Ante un Girona muy ordenado, con un claro 5-4-2, que en ocasiones se convertía en un 5-4-1 en defensa, el Real Madrid salió como un toro de los chiqueros de Las Ventas y a base de un fútbol directo, moviendo la pelota de una banda a otra con una rapidez infernal. La rapidez era tal que los jugadores rojiblancos apenas sí veían el balón y sólo podían parar a los jugadores a base de faltas.

A los cuatro minutos, una fea entrada de Mojica a Asensio en la frontal del área permitió a Bono lucirse con una magnífica intervención ante el lanzamiento de falta directa de Cristiano Ronaldo.

Cristiano Ronaldo anotando su primer gol de la noche | Real Madrid 6-3 Girona

Apenas dos minutos después, una excelente triangulación entre Cristiano y Benzema finalizó con un maravilloso servicio a Lucas Vázquez que dejó completamente solo al delantero gallego pero acabó estrellano el balón en el cuerpo de Bono.

En el minuto 9 llegó el primer acercamiento del Girona al marco de Navas, que se tuvo que emplear a fondo para desviar el duro disparo de Borja García desde el pico del área. Un espejismo, porque los de Machín apenas podían cruzar el centro del campo, ante el abrumador dominio madridista.

Un dominio que se plasmó en el minuto 10 en dos ocasiones casi simultáneas cuando en primer lugar Benzema se inventó un remate de tacón para resolver una melé en el área rojiblanca que acabó en córner.

El lanzamiento de esquina lo botó en corto por Kroos hacia Marcelo quien devolvió de primeras al alemán quien, en labores de extremo izquierdo, puso un magnífico centro raso al punto de penalti que Cristiano Ronaldo no desaprovechó y remató de primeras a la izquierda de Bono.

El partido entró en una fase de dominio absoluto del Madrid ya que el gol de Cristiano obligó al Girona a dar un paso adelante y abrirse, lo que provocó que los de Zidane encontrase más huecos, de la mano de la verticalidad de Kovacic, Lucas Vázquez y Asensio, que en los 10 minutos siguientes trituraron a la zaga rojiblanca.

Así, en tan solo un minuto Lucas Vázquez volvió a disponer de un par de magníficas oportunidades para ampliar la ventaja. En el primer caso, su disparo acabó en las manos de Bono y la segunda, tras un magnífico pase al hueco de Kroos, el gallego logró marcar pero Gil Manzano anuló el gol al considerar que Lucas estaba en posición antirreglamentaria.

Aquel gol, que pudo haber sentenciado el partido a los 20 minutos, desestabilizó claramente a los de Zidane que en apenas cinco minutos perdieron la situación y el orden en el centro de campo y dejaron las primeras muestras de su endeblez defensiva.

Cristiano Ronaldo estuvo a punto de marca de chilena | Real Madrid 6-3 Girona

En el minuto 28, un error gravísimo en la salida del balón de Nacho en la banda izquierda propició una internada peligrosísima de Portu, que se plantó solo ante Keylor Navas pero cruzó en exceso la pelota. Ante la pasividad de la zaga madridista, el propio Portu se pegó un sprint de más de 30 metros para recuperar la pelota. Carvajal llegó tarde al corte y derribó al delantero rojiblanco casi a la altura del córner.

El lanzamiento de la falta, trazado con tiralíneas a cargo de Granell, lo remató Stuani a la red completamente solo con un imponente testarazo ante el que nada pudo hacer Navas.

El gol le cayó como agua de mayo al Girona que, dando por absolutamente bueno ese inesperado empate, volvió a encerrarse juntando aún más si cabe las líneas, provocando un pequeño cortocircuito en la circulación del balón por parte del Madrid, obligado ahora a jugar con más lentitud buscando los huecos para poder hincarle el diente a la nutrida zaga rojiblanca.

En el minuto 36 otra durísima entrada, en este caso de Stuani a Asensio, de nuevo sin amonestación, fue botada en este caso por el propio Asensio pero el lanzamiento del balear acabó en una nueva gran intervención de Bono para desviar el balón.

La última oportunidad de la primera mitad llegó con el tiempo vencido, con un espectacular intento de remate de chilena ante un gran pase desde la derecha a cargo de Carvajal pero el balón se marchó por encima de la meta de Bono.

Cristiano Ronaldo desatado

La segunda mitad comenzó con el equipo blanco volcado sobre la portería del Girona y apenas tardó dos minutos en romper el empate con una maravillosa jugada coral, prácticamente al primer toque que acabó con una no menos maravillosa triangulación entre Lucas Vázquez, Benzema y Cristiano Ronaldo, que puso la guinda batiendo por alto a Bono.

Lucas Vázquez en el momento de anotar el cuarto de la noche | Real Madrid 6-3 Girona

Con el Madrid dominando a placer y el Girona obligado a abrirse, el partido entró en un pequeño bache en cuanto a oportunidades, no así en el control del centro del campo blanco, ahora menos «revolucionado».

Al menos hasta el minuto 58, en el que la banda izquierda del Real Madrid fue un tsunami entre Kroos, Marcelo y Benzema, que acabó en los pies de Cristiano Ronaldo, quien en esta ocasión, en vez de disparar a puerta, vio la llegada de Lucas Vázquez y en el punto de penalti se la cedió al gallego para que batiese a placer a Bono.

Al filo de la hora de partido, Marcelo se despachó una maravillosa delicatessen en forma de taconazo para servir en profundidad a Asensio quien, tras ganar la línea de fondo, colgó el balón al corazón del área donde encontró la cabeza de Nacho, pero su remate acabó estrellándose en el larguero.

Dos minutos más tarde, Carvajal aprovechó la velocidad de Asensio, colocó un gran balón a la espalda de la defensa del Girona. El mallorquín vio completamente solo a Benzema en el centro de área pero al francés, absolutamente clarividente todo el partido, se le apagaron las luces y cuando lo más fácil era meterla en la red, disparó flojo y fácil para Bono. La suerte quiso que el rechace del portero marroquí acabase en las botas de Cristiano Ronaldo, que seguía la jugada, quien anotó sin oposición en la línea de gol su tercer gol de la noche.

Con el Girona completamente roto, curiosamente, se encontró con un nuevo gol a balón parado que le daba un oxígeno inesperado cuando un centro aparentemente inocuo desde la izquierda lo remató de cabeza a placer Stuani, que había ganado la espalda a Carvajal.

En el minuto 70 Zidane dio entrada a Bale y a Modric por Benzema y Kovacic y el partido se terminó de romper, convirtiéndose en un auténtico correcalles en el que el balón iba y venía de un área a otra, prácticamente sin descanso.

Tras esta delicatessen de Marcelo llegó el quinto gol | Real Madrid 6-3 Girona

En esta especie de caos reinante, el Girona parecía sentirse más a gusto y en dos arreones estuvo a punto de acortar aún más las distancias.

En el minuto 78 una nueva jugada a balón parado, tras una falta al borde del área botada por Lozano, que Stuani y Ramalho no alcanzaron a rematar por centímetros y dos minuto más tarde, una mala cesión de Varane a Navas obligó al meta costarricense a hacer una exhibición de reflejos felinos ante Stuani para deshacer el «entuerto».

A falta de cinco minuto para cumplirse el tiempo reglamentrario, Modric, a pesar del poco tiempo que llevaba en el campo, decidió abrir su libro de estilo y coronó una gran jugada global del equipo y se despachó un excelente pase a la espalda de la defensa rojiblanca para que Bale, completamente solo, batiese picando el balón a Bono en su salida.

Pero aquello no había acabado. Nada más sacar de centro, Lozano aprovechó un balón largo para hacerle un traje a Varane y ver la llegada de Portu, en otro tremendo fallo defensivo pero su disparo lo rechazó Navas a córner en una buena intervención.

El lanzamiento de esquina lo cabeceó Juanpe sin oposición en el mismo área pequeña, adelantándose a Cristiano Ronaldo, bastante despistado en labores defensivas, y ante la soprendente pasividad de Nacho y Kroos para anotar el tercero del Girona.

Sin embargo y cuando todos daban por bueno el 5-3 y ya con el tiempo vencido, una gran contra trenzada entre Modric, Lucas Vázquez y Kroos que culminó con el pase del alemán aprovechando un hueco en la defensa rojiblanca para que Cristiano Ronaldo, de nuevo al primer toque, cerrase con éxito su cuenta anotadora de la noche.

El partido acabó, eso sí, con un feo gesto de Granell que lanzó un pelotazo desde la esquina contra Marcelo, que estaba en el suelo lamentándose de un golpe con Olunga y que a punto estuvo de provocar una tangana entre ambos equipos.

Afortunadamente, la jugada se saldó con la amarilla para Granell y con varios jugadores mediando y los ánimos, bastante caldeados, se enfriaron ya que Gil Manzano, en previsión de males mayores decidió dar por finalizado el encuentro.

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