Las Palmas 0-3 Real Madrid: Paseo primaveral

El Real Madrid se dio un auténtico festín a cuenta de un equipo como la UD Las Palmas, una escuadra con pie y medio en Segunda División y que no ofreció apenas resistencia a los de Zidane.
Una victoria sencilla, con dos goles de penalti (uno a cargo de Benzema y otro de Bale que ayudó en su doblete, en un partido sin historia donde lo único destacable -negativamente eso sí- fue la lesión de Nacho, cuyas lágrimas en el banquillo blanco son la viva imagen de un madridista desolado ante la casi segura posibilidad de perderse el importante partido del próximo martes en el Juventus Stadium.
Por lo demás, fue un encuentro plácido ante un rival que careció de mordiente atacante y cuya defensa adelantada fue pasto de continuas internadas peligrosas por parte de lo delanteros blancos y con Modric en modo Von Karajan, como gran director de la orquesta blanca.
De hecho, el desacierto ya endémico de Karim Benzema con el gol y una cierta desidia, especialmente en el último tercio del partido, impidieron que la goleada pudiese haber sido aún mayor. Curiosamente, en este partido el delantero francés cumplía su partido número 400 partido con el Real Madrid y lo hizo estrenando capitanía, ante las bajas de Ramos, Marcelo y Cristiano Ronaldo.
Muy mala pinta tiene esta UD Las Palmas, que huele a Liga 1,2,3 ya que, con su derrota y el empate en Montilivi del Levante, su principal rival por el descenso, sitúan a los de Paco Jémez en una más que incómoda antepenúltima posición, a siete puntos ya de la salvación y con apenas ocho jornadas por delante.
Paseo militar en la primera parte
Con su convocatoria del viernes, Zidane ya mostró sus primeras cartas acerca de lo que esperaba de partido. Sin Cristiano, Ramos, Isco, Kroos o Carvajal, que se quedaron fuera de la lista por diferentes motivos, todo apuntaba a una alineación nuevamente revolucionaria y muy distinta de la que goleó al Girona en el Bernabéu en la última jornada liguera, antes del parón de selecciones.

Y así fue. La primera «revolución» vino en la defensa, al situar al siempre cumplidor y polivalente Nacho en el lateral derecho, Vallejo y Varane en el núcleo central de la zaga y con Theo, en el lateral izquierdo. Por lo demás, y viendo las bajas previstas, el resto del equipo fue el esperado, con Modric y Casemiro en el eje del centro del campo, Lucas y Asensio en las bandas y con Bale y Benzema en la delantera.
Pronto se vio al Madrid dominar con autoridad, salvando sin demasiados esfuerzos la tímida presión desarrollada por los de Jémez sobre la salida de balón de los blancos, con un Modric estelar que enseguida supo entender qué ritmo necesitaba el partido.
Y el ritmo consistía en sacar bien jugada la pelota y ganar con pases al espacio la espalda de una muy adelantada defensa amarilla, lo cual no tardó ni tres minutos en intentar con un magistral envío a Bale que el colegiado González Fuertes invalidó señalando un dudoso fuera de juego del galés.
La respuesta de la UD Las Palmas llegó, como un espejismo, con un disparo lejano de Calleri, el jugador más destacado del conjunto canario, que salió pegado al palo izquierdo de la meta de Navas.

A partir de ahí, el monólogo madridista se impuso a los intentos de los jugadores amarillos para entorpecer la zona de creación de los de Zidane y las ocasiones blancas comenzaron a llegar una tras otra.
La primera en el minuto 7, cuando Bale rompiendo desde atrás, disparó por encima del larguero de Chichizola. Una oportunidad que dio paso a otras dos más, casi consecutivas pero que, entre el acierto del meta argentino y el desacierto de los atacantes madridistas impidieron que se abriese la lata.
Así pues, en el minuto 19 un gran balón al espacio de Asensio le dejó completamente solo a Benzema que se plantó ante Chichizola pero su disparo se estrelló contra el cuerpo del portero amarillo. Una jugada que se repitió cuatro minutos más tarde solo que por la banda izquierda.
Benzema vio desmarcado a Bale, que corrió la banda y lanzó un gran pase al punto de penalti para que Asensio, sin oposición, intentase cruzar el balón al poste izquierdo pero Chichizola sacó una gran mano para desviarlo a córner.
Y tras un pequeño escarceo de Momo, que cruzó excesivamente el balón en el área pequeña tras un buen servicio de Calleri, llegó el primer gol del Real Madrid.
En el minuto 26, Modric se inventó un servicio de más de 30 metros a la espalda de la defensa que Bale, como le gustan al galés, y tras ganar a la carrera a Míchel Macedo, batió a Chichizola en su salida con un difícil remate cruzado a media altura.

En ese mismo momento, Nacho se dirigió al banquillo blanco para pedir el cambio por unas molestias en sus isquiotibiales, dejando su puesto a Achraf, que tuvo que incorporarse casi sin calentar.
Lo que está claro es que ese gol fue el mazazo definitivo para una ya de por sí débil y quebradiza moral de la UD Las Palmas, cuyos jugadores se vinieron abajo como una persiana y bajaron definitivamente los brazos, dando el partido por perdido.
Tras un pequeño susto sufrido por Aquilani, mareado tras un duro balonazo de Bale en su rostro y un codazo feo e innecesario de Ximo Navarro a Theo Hernández que se fue al limbo, el Real Madrid sentenció defintivamente al equipo canario pasada la media hora de partido.
En el minuto 35 Calleri derribó de forma tan estúpida e innecesaria como clara a Lucas Vázquez cuando el delantero madridista trataba de controlar el balón en el área y el penalti, que por cierto señaló el asistente ya que el colegiado había optado por dejar seguir, fue lanzado por Benzema para anotar el segundo.
Después del segundo gol y con la moral de los locales ya por los suelos, el Real Madrid se dejó llevar, pensando sin duda en el encuentro del martes y se dedicó a dejar pasar el tiempo y, tras tres minutos de añadido, el partido se fue al descanso sin nada más reseñable.
45 minutos sin puntería en las áreas
Tras el descanso, Jémez intentó dar más profundidad al equipo y realizó un doble cambio, dejando en el banquillo a Vicente y Michel Macedo y dando entrada a Erik y Jairo, pasando al uruguayo Aguirregaray a la izquierda, para intentar tapar la sangría que estaba provocando Bale en su banda.

Eso se notó porque la UD Las Palmas salió con más fuelle y trató de achuchar algo más a la defensa madridista a la hora de sacar la pelota controlada aunque sin demasiado éxito. De hecho, al primer minuto de la reanudación un buen pase al área de Asensio desde la izquierda fue mal rematado por Benzema, bien encimado por Ximo Navarro.
Esta jugada fue bien contestada apenas un minuto después por Halilovic. El croata pudo acortar distancias pero su disparo, raso y ajustado a la cepa del poste se encontró con las manos de Keylor Navas para mandar el balón a la esquina.
Aquello no fue más que un fogonazo que se eclipsó cuando en el minuto 49, una buen pase de Benzema, en labores de extremo izquierdo hacia el punto de penalti a Bale acabó con el remate alto del galés.
Sin embargo, Ximo Navarro llegó tarde al despeje y entró con la plancha al tobillo del jugador de Cardiff, en un claro y, de nuevo innecesario penalti que ejecutó en esta ocasión el propio Bale engañando a Chichizola.
Con el 0-3 campando en el marcador y con todo ya decidido, el partido entró en una especie de correcalles, sin apenas control del balón y en el que, desgraciadamente, dio la sensación que algunos jugadores madridistas ya estaban en el aeropuerto rumbo a Madrid a pesar de que no se llevaba ni una hora de juego.

En estos instantes de descontrol, el Madrid se desdibujó bastante lo que motivó que en el minuto 60 Zidane optase por cambiar directamente la «sala de máquinas» del equipo, dando entrada a Marcos Llorente y Kovacic de una tacada para relevar a Casemiro y a un bastante cansado Modric.
Apenas un minuto después de las sustituciones, Benzema volvió a disputar de una magnífica oportunidad para anotar pero, de nuevo, su falta de confianza ante el gol y sus dudas malograron un magnífico servicio a espacio de Asensio hacia el francés. Ante la salida de Chichizola, Benzema pensó que lo mejor era abrir a Bale, que seguía la jugada pero le entrego un auténtico «melón» al galés, que se quedó sin ángulo y no pudo marcar.
Pero aún tuvo tiempo Benzema para dejar su «impronta», al fallar estrepitosamente un remate franco ante Chichizola una triangulación entre Marcos Llorente y Lucas Vázquez por la derecha en el minuto 66. De hecho, el francés está tan sumamente gafado ante el marco rival que en esta jugada, el rechace de meta argentino le cayó de nuevo al galo pero se marchó fuera.
Durante un buen trecho del encuentro dio la sensación de que algunos jugadores no tenían la concentración necesaria y asi vimos varios errores absurdos que pudieron haberle costado un gol al Real Madrid.
El primero de ellos, un fallo de infantil de Marcos Llorente nada más incorporarse al equipo, que perdió un balón sencillo en el borde del área blanca y acabó cortando con la mano. El equipo canario reclamó penalti pero la infracción, que dicho sea de paso, no fue señalada por el árbitro había sido claramente fuera del área.
La segunda en un error colosal de Keylor Navas, ante la presión de Erik acabó perdiendo el balón el área pequeña pero el jugador canario no supo aprovechar el enorme regalo del costarricense e, inexplicablemente, mandó el balón a las nubes.

Por último, en un balón perdido por Varane prácticamente en la esquina derecha de la meta ante la presión de Momo, le permitió al jugado canario meter un buen centro al área que Calleri cabeceó forzado al larguero de Navas en el minuto 75
A partir de ese instante, los de Zidane se asentaron sobre el campo y se acabaron las bromas. Con el balón en su botas y con la clara idea de salir a la contra aprovechando los enormes huecos que estaba dejando la zaga canaria, se empezaron a suceder los arreones blancos.
En el minuto 78 Bale tuvo el hat-trick en sus botas con un disparo desde fuera del área pero el galés intentó ajustarlo tanto al palo derecho que se marchó fuera por bien poco. Apenas tres minutos más tarde, el propio Bale se enredó a la hora de definir ante Chichizola tras una gran contra llevada por Lucas Vázquez por la derecha.
Un minuto después, Theo dejó su impronta con una gran galopada de área a área, marca de la casa pero su centro, muy forzado no encontró rematador. y a falta de tan solo un par de minutos para el final, Benzema tampoco acertó a batir al portero de la UD Las Palmas, en otro mano a mano.
Sin mucho más que ofrecer, el partido llegó a su fin cuando el Madrid se disponía a lanzar el último córner del encuentro y los tres puntos volaron a la capital de España, dejando al equipo blanco a tan solo un punto del Atlético de Madrid, en su lucha por la segunda plaza del campeonato.
