Crónica Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid | Jornada 31 Liga Santander

Oblak, el gran protagonista de la noche | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid: «Luchando contra los elementos»

Dicen que en 1588 el rey Felipe II afirmó la frase «No he enviado a mis naves a luchar contra los elementos», cuando la famosa y, hasta ese momento, imbatible Armada Invencible cayó derrotada ante las tropas inglesas en Calais, entre otros motivos, arrasada por las tormentas, que, junto a la valiente estrategia de Sir Francis Drake, asolaron la hasta entonces poderosa flota española.

Pues bien, dicha histórica frase encajaría como un guante para resumir lo que hemos visto hoy en el Santiago Bernabéu. Un partido en el que hemos visto la versión más cicatera y rácana del Atlético de Madrid que recuerdo en años y en el que, sobre todo, hemos vuelto a sufrir un nuevo escándalo arbitral, en este caso a manos de Estrada Fernández, que unir a los que llevamos sufridos esta misma temporada.

El colegiado catalán no sólo ha vuelto a ser permisivo con la «intensidad» rojiblanca, sobre todo en la primera parte sino que dejó sin sancionar dos penaltis claros y diáfanos como el agua. Uno, el más evidente, en la primera parte a Toni Kroos, zancadilleado por Juanfran y otro en la segunda mitad, por un codazo de Godín a Lucas Vázquez, que acabó sangrando por la boca.

Además, se le reclamó un tercer penalti por una mano de Savic ante Ramos que, por cierto, la realización de Bein Sports obvió repetir y que fue muy reclamada por el camero y por la grada.

Vaya por delante que, a diferencia de otros partidos, el Real Madrid puso todo lo que había que poner sobre el campo para ganar el partido ante la paupérrima propuesta futbolística del Cholo, que no fue otra que poblar el área de defensas y lanzar algún balón hacia delante para que Griezmann o Diego Costa intentasen lo imposible.

Ambiente de lujo a pesar de lo intrascendente del encuentro | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

Los de Zidane lo intentaron todo, por tierra, mar y aire pero en esta ocasión no tuvieron la suerte de cara ya que sus casi 30 tiros a puerta con los que finalizó el partido acabaron en las manos de Oblak o en los postes o rechazados por la nutrida zaga rojiblanca, que llegó a defender en ocasiones con 10 jugadores en campo propio.

Sin embargo, quien sí tuvo la suerte de cara fue el Atlético de Madrid que metió la primera oportunidad que tuvo en la segunda mitad, en el único desajuste defensivo que tuvo el Real Madrid.

Lo que nadie puede negarle al Cholo esa capacidad especial de aprovechar como nadie los errores ajenos porque salvo ésa y otra oportunidad posterior, su equipo estuvo a merced del Real Madrid durante más de 80 minutos.

Un «once» nuevamente revolucionario

Zidane volvió a revolucionar el equipo inicial, con un 4-4-2 y dando entrada a un centro del campo casi inédito con Kovacic en lugar de Casemiro y con Asensio con libertad casi absoluta de movimientos, con Lucas Vázquez por la derecha y Bale y Cristiano como referencias ofensivas.

Sin tiempo que perder, los de Zidane se hicieron dueños y señores del partido desde el primer momento, dado que la intención del Atlético era la de renunciar a cualquier atisbo de iniciativa. Kroos asumió el control de la «sala de máquinas» con un rol mucho más activo que otras veces, mientras que Kovacic atajaba cualquier intento de salir al contragolpe por parte atlética.

Mateo Kovacic, una de las grandes novedades de hoy | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

Aquello fue un aluvión prácticamente desde el pitido inicial, con una circulación rapidísima de la pelota, que iba de banda a banda, con Carvajal y Marcelo haciendo de extremos natos y aprovechando la movilidad de Lucas y Asensio, para intentar abrir de alguna forma el tremendo muro dispuesto por Simeone.

En un constante asedio al marco de Oblak los córners se iban sucediendo ya que los centros desde las bandas eran rechazados constantemente por la poblada defensa atlética que, en ocasiones, llegaba a tener hasta siete u ocho jugadores roijblancos.

Aunque el dominio era total y el balón rondaba una y otra vez la meta del Atlético, hubo que esperar al minuto 9 para ver la primera gran ocasión de gol de los blancos. Fruto de uno de esos incontables saques de esquina, en este caso desde la izquierda, Kroos puso un magnífico centro al área pequeña que nadie acertó a despejar y Cristiano Ronaldo, en posición forzada no acertó a engatillar del todo en el segundo palo.

Apenas un minuto después comenzó el festival de Estrada Fernández. En un nuevo córner desde la izquierda en corto por Kroos, el alemán encontró como socio a Marcelo, que le devolvió de primeras y cuando circulaba por el área, Juanfran, que llegó tarde al cruce, derribó clarísimamente ante las mismas narices del árbitro, que ordenó seguir.

La jugada llevaba tanto peligro que el balón salió rechazado tras la caída de Kroos y le cayó a Asensio casi a la altura del punto de penalti quien empalmó un duro disparo que acabó estrellándose en la cruceta derecha de la portería de Oblak.

Toni Kroos, peleando con Griezmann | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

A pesar de todo, los de Zidane continuaron con su asedio sobre la portería del guardameta esloveno, que se lució por primera vez ante un disparo lejanísimo de Cristiano Ronaldo en el minuto 20.

Un minuto después se produjo la primera incursión peligrosa del Atlético, hasta ese momento perfectamente controlado en sus escasos intentos de cruzar el centro del campo. Un pequeño desajuste defensivo por la banda derecha permitió a Juanfran centrar un balón raso que, tras pasar por debajo de las piernas de Vitolo le llegó a Koke en el área pequeña pero el centrocampista rojiblanco se hizo un pequeño lío y Keylor llegó a detener sin excesivos problemas.

En el minuto 27 Oblak volvió a demostrar por qué está actualmente en el Top 3 de los porteros mundiales. Una falta botada desde la izquierda por Kroos al corazón del área provocó una melée que aprovechó Varane para rematar a bocajarro, pero se encontró con el cuerpo del esloveno. El rechace le cayó a Cristiano Ronaldo que colgó de nuevo al área pequeña pero el remate de cabeza de Bale acabó saliendo desviado.

Sin embargo, prácticamente en la siguiente jugada, el Atlético sorprendió por primera vez en este período con un gran balón de Koke a la espalda de Varane que aprovechó Diego Costa. El hispanobrasileño se plantó solo ante Keylor y su disparo, pegado a la cepa del poste izquierdo de Navas fue desviado a córner por el «tico» con una magnífica intervención.

A partir de ahí, el Atlético no volvió a asomarse más por el área del costarricense ya que los de Zidane volvieron a embotellar a los rojiblancos, que no hacían más que achicar agua como podían, defendiéndose como gatos panza arriba.

Varane tuvo en sus botas el primero de la tarde | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

A falta de cinco minutos para el final se produjeron un par de jugadas ciertamente interesantes. La primera, polémica y a favor del Atlético, cuando el asistente de Estrada paró una contra peligrosa por un fuera de juego de inexistente de Vitolo a pase de Thomas.

La segunda, de nuevo a favor del Real Madrid, tras una maravillosa jugada coral de todo el ataque blanco iniciada en la banda derecha y que acabó en la izquierda con un espectacular disparo de Marcelo, que se estrelló contra la cruceta izquierda.

La jugada continuó y el rechace le cayó a Carvajal y el de Leganés, sin pensárselo dos veces, se despachó una fenomenal volea a la que volvió a responder Oblak con otra magnífica intervención, en la que fue la última gran oportunidad de los blancos de la primera parte.

Nunca menos pudo llegar a más

La segunda mitad comenzó con un guión similar. Esto es, el Atlético de Madrid replegado atrás con infinidad de efectivos en el área y con un Real Madrid volcado sin reparos sobre la porteria de Oblak.

De nuevo, el asedio blanco pero sin más efectividad que un par de remates de Lucas Vázquez y Cristiano Ronaldo sin demasiado peligro.

Pero como dice mi madre, «Todos los refranes son verdaderos», tanto va el cántaro a la fuente. Y así, en el minuto 53 una gran internada de Bale por la izquierda permitió al galés marcarse un pase maravilloso por alto que cruzó todo el área rojiblanca hasta el segundo palo. Lucas Hernández midió mal y el balón le cayó a Cristiano Ronaldo que, sin dejar caer el balón al suelo, empaló de primeras para batir por fin a Oblak.

Cristiano Ronaldo en el momento de anotar el gol blanco | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

Aquel gol fue como una liberación para los de Zidane que apretaron el acelerador para rematar el partido. Y a punto estuvieron de lograrlo con un par de intervenciones de Bale, instalado ya en la banda izquierda, aprovechando que el planteamiento se le había venido abajo a Simeone.

Sin embargo, el fútbol tiene estas cosas y en la primera jugada combinativa del Atlético, en la posesión más larga que tuvieron en toda la segunda parte y, si me apuran, del partido, apenas tres minutos después del gol de Cristiano Ronaldo llegó el empate.

Una gran triangulación entre Thomas, Griezmann y Vitolo le dejó solo ante Navas. La salida del costarricense logró evitar el tanto de canario pero el rechace le cayó a Griezmann y el francés no perdonó, marcando a puerta vacía.

El gol desconectó del partido al Madrid que, durante unos minutos acusó gravemente el golpe. Absolutamente noqueados por el tanto del francés, el equipo se rompió, lo que fue rápidamente aprovechado por el Atlético para desplegar sus mejores momentos de fútbol, para tocar y llegar con peligro a la meta de Navas.

En una de estas jugadas llegó la que pudo ser la puntilla para el Madrid pero el disparo de Saúl Ñíguez, completamente solo, se encontró al meta «tico», que respondió con una fenomenal parada.

A partir de ese momento el Atlético se volvió a echar atrás y los de Zidane recuperaron su sitio en el campo, aprovechando el sorprendente cambio de Cristiano Ronaldo por Benzema (recibido con más pitos que aplausos por el público del Bernabéu) al filo de la hora y de Isco y Modric por un cansado Kovacic y un desdibujado Asensio en el minuto 70.

Lucas Vázquez, sangrando por la boca tras el codazo de Godín | Real Madrid 1-1 Atlético de Madrid

El zafarrancho fue total. El centro del campo madridista, con más poderío táctico que en todo el partido, se hizo con el control del balón y empezó a recuperar la movilidad frenética y el ataque por bandas que mostró en la primera mitad y embotelló de nuevo al Atlético, incapaz de dar tres pases seguidos y a duras penas se limitaba a quitarse el balón de encima.

En uno de esos centros al área, Godín asestó un fuerte codazo en el rostro a Lucas Vázquez, quien quedó tendido en el área rojiblanco sangrando por la boca. Parecía imposible pero, como ocurrió en la ida cuando Lucas Hernández le rompió la nariz a Ramos de una patada en la cara, un jugador del Real Madrid acababa sangrando sin que se pitase la pena máxima.

Aquello espoleó aún más si cabe a los de Zidane, cada vez más obcecados en colgar balones a la olla para los que, salvo un remate de cabeza de Ramos que se marchó fuera por poco, por desgracia, nunca había rematador.

El tiempo avanzaba y todo apuntaba a que el empate sería inamovible.Sin embargo, en una genialidad de Isco quien, rodeado de contrarios, se inventó un regate imposible en la frontal del área y acabó siendo objeto de falta.

Una falta peligrosísima que, ya sin Cristiano Ronaldo sobre el campo, se encargó de lanzar Sergio Ramos pero el disparo del camero se encontró con una inverosímil intervención a mano cambiada de Oblak que desvió el esférico a córner.

Salvo para un susto mayúsculo de Lucas Vázquez, que se torcíó el tobillo en una disputa con Godín casi al final

Estrada Fernández dio por finalizado el encuentro y los dos equipos se fueron a la ducha con un punto para cada uno de ellos. Un punto insuficiente para ambos, especialmente para los de Zidane que lo pusieron todo sobre el campo, pero también para el Atlético, que se aleja definitivamente del Barça y pone a los culés el título en bandeja.

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