Crónica Real Madrid 2-2 Bayern Munich | Vuelta semifinales Champions League

Real Madrid 2-2 Bayern Munich: «El triunfo del sufrimiento»

Real Madrid 2-2 Bayern Munich
Benzema, héroe del partido con su doblete, celebrando su primer gol | Real Madrid 2-2 Bayern

El Real Madrid lo ha vuelto a hacer y, tras un partido de infarto, en el que durante gran parte del encuentro fue arrollado por un gran Bayern Munich y acabó embotellado y al que sólo una magnífica actuación de Keylor Navas, en la que ha sido sin duda su mejor actuación como jugador blanco, impidió una victoria germana que habría dejado a los de Zidane fuera de la final de Kiev.

Aunque se daba por hecho que habrían aprendido del traspiés del día de la Juventus en el Bernabéu, el Real Madrid volvió a encajar un gol tempranero que llevó la ansiedad a las gradas y aunque, en esta ocasión, respondió rápidamente igualando el tanto de Kimmich, lo cierto es que el equipo blanco sufrió y sufrió muchísimo.

El entramado ofensivo dispuesto por Jupp Heynckes desarboló en todo momento el planteamiento inicialmente ofrecido por Zidane y el Real Madrid estuvo prácticamente todo el encuentro a merced del Bayern, que martilleaba las bandas una y otra vez con superioridad en todo momento, gracias a la dupla Ribery y Alaba por la derecha y James y Müller por la izquierda.

Una exhibición mostrada por un Bayern Munich temible, poderoso y que ha recuperado la esencia de ese vendaval arrollador que le hizo acreedor a ganar cinco Champions League en su historia y que le convirtió en aquel equipo casi invencible, especialmente en casa, y contra el que el Real Madrid´históricamente sostuvo los más grandes y emocionantes duelos europeos que se recuerdan.

Por tanto, espero sentado la disculpa y la rectificación pública de aquellos falsos «gurús» que daban al Real Madrid como claro favorito porque el Bayern era un equipo de viejos, acabados para esto del fútbol.

Excelente partido del Bayern en el Bernabéu y de James en particular | Real Madrid 2-2 Bayern

Sin temor a equivocarme puedo decir que este equipo ha sido, de largo, el más duro rival contra el que se ha enfrentado el Real Madrid en los últimos cinco años. Fuera y, por descontado, en casa, por lo que esta nueva clasificación para otra nueva final sabe aún más rica y gratificante que nunca, tras dejar en la cuneta a otros monstruos de la competición como el Paris Saint-Germain y la Juventus.

Intercambio de golpes y goles en la primera mitad

Zidane sorprendió a propios y extraños con un «once» con Lucas Vázquez, tras su gran actuación en los últimos minutos en el Allianz Arena supliendo al lesionado Carvajal, ocupando el lateral derecho,y en el que Casemiro se caía sorprendentemente en detrimento de Mateo Kovacic, acompañando a Kroos, Modric y Asensio en el centro del campo y con Benzema y Cristiano Ronaldo en el ataque.

Un experimento fallido a todas luces porque cuando apenas se había disputado un minuto, un dos contra uno por la banda derecha del Madrid acabó con una clara internada de Alaba que finalizó con un disparo raso que detuvo abajo Keylor, en un aperitivo de lo que le esperaba al Real Madrid durante todo el partido.

Tan solo un minuto después, una gran triangulación de banda a banda entre Ribery, Lewandowski y Müller acabó con gran centro de éste desde la izquierda al corazón del área. Ramos no acertó a despejar y el balón muerto le cayó a Kimmich que, completamente solo, en un inexplicable desajuste defensivo, batió a Navas.

De nuevo volvió a sorprender Zidane con su «once» inicial | Real Madrid 2-2 Bayern

De nuevo, tocaba remar para intentar capear el temporal que en ese momento le estaba cayendo encima al Real Madrid, que no acertaba a dar tres pases seguidos, absolutamente desbordado por el planteamiento del veterano Heynckes.

A pesar de todo, los de Zidane mostraron sus dientes con una gran jugada de estrategia entre Kroos y Benzema, que sorprendió a la defensa alemana, pero su centro raso al primer palo, no lo pudo aprovechar Cristiano Ronaldo quien, muy forzado, mandó el balón fuera.

Sin embargo, a los 10 minutos, cuando peor estaban las cosas para el Real Madrid, Marcelo colgó un magnífico centro al área que sobrepasó a toda la defensa bávara para que Benzema, sin oposición, batiese de cabeza a Ulreich y trajese la igualdad al marcador y la calma a las gradas.

A partir de ese momento, el partido se convirtió en un continuo ir y venir de área a área, en el que el centro del campo del Bayern se apoderó del control de la pelota ante la ausencia de la presión adecuada por parte de Kroos y Kovacic, ya que Modric se tenía que emplear a fondo para ayudar a Lucas Vázquez en la derecha, debido al continuo sufrimiento que las internadas de Ribery y Alaba le estaban provocando.

Sin apenas oposición, ya que con uno o dos pases, tanto Thiago como Tolisso se deshacían in demasiado esfuerzo de la línea del centro del campo blanco, el Bayern llegaba con excesiva facilidad a la zona de tres cuartos, para martillear entonces por las bandas, provocando que el balón estuviese durante casi toda la primera mitad en el campo del Real Madrid.

Una y otra vez se sucedían los centros al área tanto de James, Alaba y Ribery, y la defensa del Real Madrid, muy aculada en su área se afanaban en despejar constantemente, en un asedio que hacía presagiar una noche muy larga.

Afortunadamente, y aunque la sensación de peligro era constante, la defensa blanca, reforzada en ocasiones por Asensio y Kovacic se dedicaron a achicar los balones que llegaban en oleadas, sin que Navas tuviese que trabajar demasiado, salvo para sacar los puños a pasear en alguna que otra ocasión.

De hecho, no fue hasta el minuto 31 cuando el costarricense no empezó su festival, cuando le atajó abajo a Müller un disparo colocado pero un tanto flojo que, en esta ocasión sí logró conectar cerca del punto de penalti con un inspiradísimo Ribery.

Karim Benzema en el momento de anotar el primer tanto madridista | Real Madrid 2-2 Bayern

Un minuto después, el Bayern tuvo en sus botas quién sabe si la eliminatoria cuando una gran jugada personal de Hummels, que se cruzó todo el campo sin apenas oposición, abrió a Lewandowski, que le ganó la espalda a la defensa. Su disparo, raso y duro abajo, fue respondido de forma excepcional por Navas, pero el balón, rechazado y sin control, le cayó en la misma frontal del área pequeña a James que, en vez de empujarlo, optó por intentar una volea que se marchó por encima de la meta de Keylor cuando éste ya estaba batido.

El partido, de absoluta ida y vuelta, le ofreció al Real Madrid la posibilidad de adelantarse en el marcador cuando, Cristiano Ronaldo, en labores de extremo derecho, se inventó un disparo raso, pegado al palo, al que respondió Ulreich muy bien mandando el balón a córner.

Un córner, botado magníficamente por Asensio desde la derecha, que remató de cabeza Sergio Ramos al lateral de la red del meta bávaro y que provocó que parte del público cantase gol por el efecto óptico de la jugada.

En ese momento el partido se calmó ligeramente, ante la posibilidad de que la segunda parte fuese aún más trepidante que la primera y ambo equipos se dieron una ligera tregua que duró hasta que en el minuto 44, Tolisso se despachó un excelente disparo con rosca desde fuera del área que salió fuera por bien poco.

Aquella jugada dio un aire nuevo al Bayern que, aprovechando el minuto de descuento impuesto por Çakir, lo volvió a intentar en este caso por la banda izquierda del Madrid, en la que fue la jugada más polémica del partido.

James abrió a la derecha para Kimmich. El lateral alemán centró al área y en el mismo borde, se encontró con Marcelo, que saltó para cortar el balón y lo hizo con el brazo algo desplegado, cortando el centro en lo que parecía un claro penalti. Aun así, el balón le llegó rechazado a Lewandowski, quien mandó el balón a las nubes.

La imagen de la polémica del partido, con la posible mano de Marcelo | Real Madrid 2-2 Bayern

Afortunadamente para el Real Madrid, la jugada fue muy rápida y además Marcelo estuvo muy hábil encogiendo el brazo para que pareciese que la mano había sido involuntaria. Así, ni el colegiado turco ni sus asistentes tuvieron la oportunidad de apreciar la pena máxima, dando por finiquitado el partido en su primera mitada, tras aquella jugada y ante las protestas de James y Kimmich.

El fallo de Ulreich y el partido de Keylor, claves en la segunda parte

La segunda parte comenzó de la forma más insospechada. Sobre todo para el Bayern y por qué no decirlo, también para el Real Madrid que, con apenas un minuto disputado, se encontró con la que puede ser la «Madre de Todas las Pifias», un fallo que entrará por derecho propio en la historia negra del Bayern de Munich y perseguirá de por vida a sus protagonistas, en especial a Ulreich.

Así pues, prácticamente en la primera jugada de la segunda parte, el Madrid saltó al campo con la orden de presionar la salida de balón del Bayern, hasta ese momento francamente cómoda.

Esto obligó a que en la primera posesión bávara, el equipo tuviese que ir reculando desde el centro del campo a su defensa, achuchados por los blancos.

En ese momento, Tolisso, achuchado por Kroos, le mandó un dardo envenenado a su portero en su salida desde fuera del área, quien ante la presión de Benzema, dudó entre despejar con el pie y cogerla con la mano, a riesgo de que le señalasen cesión.

Pues bien, Ulreich no hizo ni una cosa ni otra y el balón se le coló por debajo del cuerpo a Ulreich para que Benzema, que con fe había seguido hasta el final la jugada, no desaprovechase el regalo y pusiese el segundo gol de la noche en el casillero del Real Madrid.

La dureza de aquel gol, por el momento en el que se produjo y sobre todo en las circunstancias en que se dio, fueron un golpe durísimo para el Bayern que perdió el control del balón y el Real Madrid comenzó a mandar en el partido por vez primera prácticamente desde su inicio, al obligar a los alemanes, con todo perdido ya, a adelantar aún más sus líneas.

Alegría desbordante del equipo tras el segundo gol de Benzema | Real Madrid 2-2 Bayern

Así pues, en el minuto 50 el Bayern tuvo en sus botas por dos veces el empate en sendas jugadas casi consecutivas. Primero con un gran disparo de Alaba dese fuera del área al que respondió Navas con una fantástica parada junto al palo derecho, mandando el balón a córner.

Pese a este fogonazo bávaro, lo cierto es que daba la sensación de que el Real Madrid se había hecho con el control del partido. El balón comenzó a moverse con fluidez y mucha rapidez por todo el campo y empezaron a llegar las oportunidades.

La primera en el minuto 56, cuando una gran jugada coral acabó con un centro-chut de Modric, que no encontró rematador y, un minuto después, Cristiano Ronaldo no acertó a remachar en boca de gol un gran pase de Asensio desde la izquierda.

Una jugada que prolongaron Benzema y Marcelo, que se marcó un magnífico centro con rosca, que se fue envenenando para llegarle a Cristiano Ronaldo en el área pequeña. El portugués le había ganado la espalda a Hummels y remató a placer casi en boca de gol pero se llenó de balón y, en vez de empujarla a la red, voleó violentamente y mandó el balón por encima del marco de Ulreich.

Un gol que habría sellado la eliminatoria pero que se convirtió en el último destello del Real Madrid porque a partir de ese momento comenzó la operación de acoso y derribo del área blanca iniciada por el Bayern.

En un arranque de furia, tan solo al alcance de muy pocos equipos, sólo con los dotados del ADN ganador y competitivo que tienen equipos como el Real Madrid pero también el Bayern Munich, los de Heynckes tocaron a rebato y empezaron a embotellar a los blancos en su área.

Como en la primera mitad, y ante la inexistencia de la línea medular madridista, con Kovacic y Kroos desaparecidos nuevamente, le era francamente sencillo llegar con apenas dos o tres pases hasta la zona defensiva blanca y empezaron a llegar los centros desde las bandas, que la defensa blanca apenas sí podía contener a base de despejes ajustadísimos y pelotazos que volvían una y otra vez a las botas de los centrocampistas bávaros.

Superlativo partido de Keylor Navas, clave para la clasificación blanca para Kiev | Real Madrid 2-2 Bayern

En una de estas jugadas, en el minuto 62 un centro de Sülle desde la derecha fue rematado casi desde el punto de penalti por James, rechazando el balón en Ramos. El colombiano se fue con fe a por su propio rechace y, ante el despiste generalizado de la defensa y la pasividad casi punible de Kroos, que ni siquiera hizo por esprintar para encimarle, el colombiano batió por bajo a Navas.

Con casi media hora por delante, y con el Real Madrid absolutamente disuelto como un azucarillo en el agua, sólo quedaba encomendarse a encerrarse con saña y salir con peligro a alguna contra.

Una posibilidad, dicho sea de paso, muy exigua dado que el Madrid bastante tenía con contener mínimamente las constantes acometidas del Bayern, cuyas internadas por ambas bandas, con Marcelo y Lucas Vázquez, absolutamente superados, eran puñaladas que se clavaban en los costados madridistas.

Buscando darle más consistencia a un absolutamente inconsistente y desdibujado centro del campo, Zidane optó en el minuto 72 por dar entrada a Bale y Casemiro por un exhausto Benzema y por un terriblemente inoperativo Kovacic.

Pero ni por esas. En uno de estos arreones, en el minuto 73 un gran centro de James desde la izquierda le cayó a Tolisso, que se sacó una excelente volea a bocajarro, que fue respondida una vez más por Keylor Navas, en otra gran intervención del arquero «tico».

Un minuto después, en una jugada similar, en otro centro cómodo desde la izquierda, en este caso de Alaba, fue James quien pudo marcar pero en esta ocasión, su remate, mordido y al palo derecho, fue atajado por Keylor Navas sin demasiados problemas.

Con la intención de jugarse el todo por el todo, Heynckes estuvo a punto de firmar la sentencia de muerte de su propio equipo ya que retiró a Tolisso del campo para dar entrada a Wagner, con lo que el Bayern perdió solidez en el centro del campo, lo que dio pie a que el Madrid pudiese buscar las ansiadas contras que, hasta ese momento, había sido incapaz de hilar.

Lewandowkski, se lamenta tras una de las mucha oportunidades de las que gozó el equipo bávaro | Real Madrid 2-2 Bayern

Por la banda izquierda fueron Bale y Marcelo quienes de forma sucesiva lo intentaron pero sus centros en ambos casos, no encontraron rematador pero al menos sirvieron para que los de Zidane se pudiesen sacudir el dominio bávaro y se asomasen con cierto peligro por el área de Ulreich.

Aun así, eso no iba a mitigar en absoluto el sufrimiento blanco ya que, en el minuto 80 y con todo el equipo alemán volcado sobre el área blanca, la volvió a tener, en esta ocasión, en la cabeza de Müller. El delantero germano conectó un gran testarazo ajustado al palo izquierdo de Keylor en respuesta al enésimo centro desde el ataque izquierdo del Bayern, en este caso de Alaba pero Navas, hoy en estado de gracia, voló para desviar el balón a córner.

La última oportunidad del Real Madrid llegó en el minuto 83, cuando un magnífico balón al espacio ofrecido por Sergio Ramos a la espalda de la defensa germana fue aprovechado por Gareth Bale para plantarse solo ante Ulreich, pero Çakir, en una controvertida decisión, anuló la jugada por un ajustadísimo fuera de juego del galés.

Con el Madrid perdiendo tiempo casi en cada jugada, intentando que se jugase lo menos posible en los últimos minutos, metió en cancha casi al filo del tiempo reglamentario al recuperado Nacho para apuntalar la defensa en lugar de Asensio, que también se había dejado el alma sobre el césped, especialmente tras el cambio de Casemiro por Kovacic, momento en el que pasó a la derecha para tratar de detener la sangría que estaban ocasionando Ribery, Alaba y James, hasta que éste fue sustituido minutos antes.

En pleno desconcierto, Çakir optó por alargar el padecimiento durante cinco minutos más, que fueron finalmente seis por motivos que no alcanzo a comprender y, aunque es cierto que el partido no tuvo mayor brillantez, aún dejó tiempo para el suspense.

Cuando el partido llegaba al minuto 90, Thiago botó colgó una falta peligrosísima al corazón del área pero en ese momento y ante todas las «torres» germanas esperando el pase, emergió una vez más la figura de Keylor Navas. El costarricense voló por encima de todas las cabezas y despejó de puños, quedando ligeramente maltrecho al chocar con Varane en su caída, lo que provocó un ligero parón que le vino de fábula al Madrid para atemperar los nervios de cara a los últtimos minutos.

Los jugadores blancos, celebrando con la grada el pase a la Final de Kiev | Real Madrid 2-2 Bayern

Con todo el público en pie pidiendo la hora, el Bayern rozó la hazaña hasta en dos ocasiones. La primera, en el minuto 91, cuando el testarazo de Hummels se marchó a la izquierda de Nava, a la salida del enésimo córner bávaro. Y la segunda, con el tiempo añadido cumplido, Müller, completamente solo, no llegó a rematar un gran balón de Thiago a la espalda de la defensa madridista.

No hubo tiempo para más. Çakir pitó el final del encuentro y la locura se desató sobre el césped y las gradas del Bernabéu, que festejaron como se merece la maravillosa hazaña de lograr el pase a la tercera final consecutiva y la cuarta en cinco años, algo inédito en la historia de la competición y que sólo un equipo como el Rea Madrid ha sido capaz de hacer.

¡¡Kiev, ponte guapa que allá vamos!!

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