Julen Lopetegui recupera la sonrisa en su presentación como nuevo entrenador de Real Madrid

En una multitudinaria rueda de prensa, celebrada como dijo el propio Florentino Pérez mucho antes de lo esperado, dado que la idea del club era presentar a Julen Lopetegui como nuevo entrenador del Real Madrid con posterioridad al Mundial de Rusia, el presidente del club y su flamante nuevo director técnico, asistieron a su «puesta de largo» en el Estadio Santiago Bernabéu.

Acompañado de familiares, amigos y sobre todo, por la directiva en pleno del Real Madrid así como ex-jugadores blancos como Raúl, Arbeloa o Morales, entre otros, el club realizó un esfuerzo importante para acoger con los brazos abiertos a Julen Lopetegui y escenificar el apoyo incondicional de la institución a su nuevo entrenador, tras el tristísimo y bochornoso episodio vivido 24 horas antes, con su abracadabrante y bochornoso cese como seleccionador nacional.

Precisamente, el eje vertebrador de la breve pero contundente rueda de prensa conjunta fueron las críticas a Luis Rubiales, presidente de la RFEF por su delirante actuación en comandita con determinados periodistas destacados en Krasnodar, destituyó a Julen Lopetegui una vez que se supo que, tras el Mundial, se haría cargo del Real Madrid.

Un cese justificado y argumentado por Rubiales, además, en base a una serie de patrañas que tanto Florentino Pérez como el propio Lopetegui desmontaron, tales como la de la falta de información acerca de la operación y una presunta «falta de lealtad» por parte del técnico vasco para con la Federación.

Un discurso brillante de Florentino Pérez para «abrir boca»

Abrió el acto Florentino Pérez, quien tomó la palabra y tras agradecerle a Lopetegui su esfuerzo por estar presente en el acto tras la tormentosa jornada del día anterior y su largo viaje de vuelta a Madrid desde Rusia, le dio la bienvenida a la que será su casa los próximos tres años.

Sin embargo, el tono conciliador del comienzo de su discurso rápidamente se tornó bastante más áspero, al explicar con pelos y señales los pormenores de la operación y con los que desmontó las mentiras argumentadas por Luis Rubiales para justificar el despido fulminante del entrenador guipuzcoano 24 horas antes.

Un acuerdo forjado apenas unos pocos días atrás y del que el Presidente de la RFEF fue puntualmente informado, a pesar de no tener la obligación de hacerlo y que se hizo público antes de empezar el campeonato por un doble motivo.

«Yo comuniqué al presidente de la Federación el acuerdo alcanzado con Julen Lopetegui. Acuerdo que incumbe exclusivamente a ambas partes, a Julen Lopetegui y al Real Madrid, a nuestra legítima libertad de elección y respetando el contrato vigente«, agregó.

Por un lado, como una muestra inequívoca de confianza y transparencia para con el organismo federativo y, por otro, para evitar filtraciones indeseadas -que sin duda se habrían producido- que hubiesen podido desestabilizar la convivencia en la concentración de la Selección.

«El Real Madrid y Julen Lopetegui habían alcanzado un acuerdo en solo unas horas. Un acuerdo al que llegamos en el ejercicio de la libertad de ambas partes, un acuerdo para trabajar juntos después de la celebración del Mundial y por supuesto respetando siempre las cláusulas y los términos de su contrato», explicó Florentino Pérez.

«Pensamos que la comunicación de este acuerdo tenía que realizarse con rapidez y antes de que se iniciara el Mundial y el objetivo de esa inmediatez era claro. Una muestra de transparencia y de normalidad para evitar todo tipo de especulaciones y rumores», añadió.

«Llegamos a un acuerdo en pocas horas y precisamente decidimos hacerlo público inmediatamente como un acto de transparencia y sobre todo antes de la celebración del Mundial para evitar filtraciones y reacciones que pudieran perjudicar el trabajo de nuestra selección durante el campeonato», dijo el Presidente del Real Madrid.

Lo que nadie en su sano juicio podría imaginarse es que se iba a montar la enorme escandalera que se produjo al conocerse la noticia, sólo porque era el Real Madrid y no otro club el que había «osado» poner sus ojos en el entrenador español.

Ingenuamente creyó el club que este mismo hecho de que un seleccioandor cambiase de aires rumbo a un club determinado, algo de lo que la historia reciente del fútbol mundial está trufado, se asimilaría con la naturalidad que sí ocurrió en otros casos similares.

En este sentido, Florentino Pérez citó una serie de supuestos recientes en los que un seleccionador nacional de un país había confirmado antes de una importante cita como un Mundial o una Eurocopa de naciones y para los que no hubo ninguna crítica y ni mucho menos despidos ni se vivieron situaciones esperpénticas como la vivida 24 horas antes en Krasnodar.

«Hay precedentes en la historia del fútbol en los que un entrenador de cualquier selección nacional, en el ejercicio de su plena libertad, llega a un acuerdo de trabajo con un club de fútbol para después de un Mundial o de una competición europea, americana, africana o de cualquier continente del mundo», afirmó Pérez, quien aprovechó de paso, para reprocharle a Rubiales su trasnochada idea de posesión sobre los empleados de la institución que representa.

«Que ese acuerdo haya sido considerado como un acto de deslealtad que pudiera dificultar de alguna manera los triunfos y los retos que se persiguen, quiero decir que quienes mezclan ese acuerdo con supuestos actos de falta de lealtad tienen un sentido patrimonial de las personas y de las instituciones felizmente superado en la España moderna del siglo XXI«, añadió.

«Lo que debería ser un acto de normalidad, y así parecía al principio, la convocatoria de una rueda de prensa conjunta entre el presidente de la Federación y el seleccionador para el día siguiente se fue transformando en lo que parece una absurda reacción de orgullo malentendido y alimentada por aquellos para los que cualquier motivo es bueno con tal de intentar desprestigiar al Real Madrid. Unas horas después el presidente de la Federación Española dio una respuesta desproporcionada, injusta y sin precedentes en la historia del fútbol en casos similares», comentó Pérez.

En estos días muchos medios han dado fe de los casos más conocidos, como Miljanic, Kubala, Luis Aragonés, Scolari, Hiddink, Van Gaal, Conte y decenas de casos de seleccionadores menos conocidos que firmaron con anterioridad o incluso durante la celebración de un gran torneo acuerdos con otros clubes. Eso sí, en ningún caso el club era el Real Madrid. Un club que por otro lado se siente orgulloso de haber contribuido a la grandeza y a los éxitos de la selección española», aseguró en tono bastante firme el mandatario blanco.

Por último, Florentino Pérez acabó su comparecencia con una crítica feroz de nuevo al propio Rubiales y, por extensión, a los medios antimadridistas, a los que culpó directamente de arrancar de raíz uno de los principales sueños de Julen Lopetegui. Llevar a la Selección, a la que brillantemente habia clasificado para el Mundial, a la conquista de la Copa del Mundo, entre cuyos favoritos se encontraba en todas las casas de apuestas.

«De verdad creo que no hay un solo argumento que justifique que Julen Lopetegui no esté mañana en el banquillo de la selección. Se ha truncado el esfuerzo y la ilusión de dos años de trabajo bien hecho por Julen Lopetegui», aseguró Florentino Pérez.

Sorprendió, eso sí, el llamamiento realizado al final de su intervención por el presidente blanco a la afición para preparase ante una batalla contra los medios, que como en tiempos de Jose Mourinho, se prevé que será cruenta y dura.

«Tenemos que seguir trabajando todos juntos para hacer frente a quienes solo buscan desprestigiar la imagen del Real Madrid. Los que me conocen bien, que llevo aquí unos cuantos años, saben bien que yo no practico el victimismo, pero ha llegado el momento de que todos los madridistas hagamos frente a esa corriente que solo intenta dañar la imagen de nuestro club, aun cuando estamos viviendo una de las épocas más extraordinarias de nuestra historia», concluyó el máximo mandatario del club blanco.

Julen Lopetegui, un auténtico caballero desde el atril

Una vez finalizada la intervención del presidente del Real Madrid, el encargado de dirigirse a los asistentes fue Julen Lopetegui. En una brevísima pero muy sentida intervención, el nuevo entrenador madridista agradeció al club su fichaje y se emocionó al recordar el chusco episodio vivido un día antes en Rusia, con su despido.

 

Un momento que, con la voz rota, no dudó en afirmar que fue el peor día de su vida tras la muerte de su madre, aunque reconoció que el hecho de su fichaje pro el Real Madrid y el día vivido en el club, de la mano de sus dirigentes junto a su familia en su vuelta a la Casa Blanca, lo había compensado con creces, en el que ya era el mejor día de su vida.

«Después de la muerte de mi madre, ayer fue el día más triste de mi vida, pero hoy es el más feliz», afirmó el técnico vasco entre lágrimas.

Llegado el momento de la rueda de prensa, la inmensa mayoría de las preguntas versaron por su salida de la Selección y, en una magistral intervención desde el atril, con un dominio magistral de la palabra, se mostró como un auténtico señor, al desear toda la suerte y el mejor de los éxitos al que hasta ayer fue su grupo en el Mundial que ahora comienza para España.

“El día de mi despedida fue surrealista pero dentro de un día tan difícil lo bonito fue el cariño y respeto que me llevo de mis jugadores. Trabajamos muy duro por conseguir ese objetivo y nos han dejado fuera a última hora. Veré el partido y animaré como un español más. Estoy seguro de que se van a traer la Copa y haremos un magnifico Mundial a pesar de todo”, afirmó Lopetegui.

Asimismo, el nuevo entrenador del Real Madrid no sólo confirmó todos los extremos de la operación que le llevaron al club blanco sino que además desmintió las excusas de Rubiales sobre la falta de información y transparencia que le llevaron al despido fulminante.

Así pues, y ante la pregunta de qué responder a los que acusaron de falta de lealtad para con la RFEF, Lopetegui fue muy claro y contundente.

En concreto, el técnico desveló que llamó a Rubiales nada más cerrarse el acuerdo con el Real Madrid para informarle del mismo. Sin embargo, lo más importante es que el propio Rubiales le felicitó por el nombramiento y le convenció para que no compareciese en solitario para informar a la opinión pública de la nueva situación y le emplazó para ofrecer una rueda de prensa conjunta al día siguiente.

Desgraciadamente, en este ínterin, los acontecimientos se precipitaron de otra forma bien distinta y aquella comparecencia prevista para el día siguiente nunca se produjo y la rueda de prensa en la que, presuntamente Lopetegui y Rubiales explicarían el fichaje del técnico vasco por el Real Madrid, se dedicó a informar del cese del seleccionador, a pesar de la opinión unánimemente contraria del vestuario.

«La lealtad es decir la verdad, cuando hubo algo que decir, el primero que lo supo fue Rubiales y después lo que hizo es felicitarme. Yo quería dar una rueda de prensa ese mismo día y me pidió que lo esperará al día siguiente, y luego ya pasó lo que sabéis. El único motivo fue ser honestos y transparentes», afirmó.

“Hay muchísimos precedentes y lo único que nos ha movido es ser transparente cuando toca serlo, antes no, cuando no hay nada. Lo que pasó posteriormente lo desconozco. Soy una persona leal a mi responsabilidad y eso lo aprendí de joven en el Real Madrid. Ahora lo que toca es animar a España y ponernos todos la camiseta para conseguir un campeonato del mundo. Particularmente, centrarnos en este reto y trabajar desde mañana ya”, agregó Lopetegui.

 «A mi me hubiera gustado que Rubiales hubiera hecho las cosas de otra manera», afirmó el técnico español para zanjar la cuestión sobre su etapa en la Selección.

 

 

 

 

 

 

 

Por último, sobre los retos que le esperan en su nueva etapa en el Real Madrid, Lopetegui no se quiso limitar al hecho de disputar la Champions sino que se ha marcado como objetivo ineludible luchar por todos los trofeos en los que el club blanco participe.

“En el Real Madrid lo más grande es ganar la Champions, pero cualquier título aquí es importante porque hay que ganar todos. La parte buena de estar ya aquí es que vamos a poder anticipar situaciones y estamos trabajando ya de cara al año que viene y, sin ninguna duda, vamos a tener el mejor equipo posible”.

Para acabar, decir que también hubo tiempo para preguntas con mala baba, como la formulada por Alvaro Benito (SER) y que, por cierto, fue recibida con pitos  y abucheos por sus compañeros y demás asistentes al acto.

Era la consabida pregunta-trampa, que ya le realizaron en su día a Benítez y a Zidane, sobre si consideraba a Cristiano Ronaldo el mejor del mundo y que, en ambos casos sirvió para montar sendos aquelarres a los dos técnicos por responder una cosa y su contraria.

Sin embargo, el técnico vasco, de nuevo haciendo gala de un excepcional dominio de la palabra, salió del apuro sin problemas.

“Cristiano Ronaldo es el jugador que quiero tener a mi lado siempre. Evidentemente, el mejor del mundo está en el Real Madrid y no tengo ninguna duda», aseguró Lopetegui antes de cerrar su comparecencia.

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