
«Piojoso: Que tiene piojos. Mezquino y miserable. Sucio, harapiento»
Con la venia.
Caña y pincho de tortilla a que la cosa fue como sigue.
En un teléfono móvil suena la sintonía de Paquito el Chocolatero. Es el teléfono de Rubiales. Llama Florentino. Rubiales, al aparato:
- “Dime, Florentino”.
- “Verás, Luis. Que resulta que acabamos de llegar a un acuerdo con Lopetegui para que entrene al Madrid el año que viene”.
A Rubiales le da un vuelco de alegría el corazón. Él se lo hubiera querido cargar nada más llegar. No se le olvida que Julen votó a Larrea. Pero eso hubiera sido muy impopular. Ahora ve el cielo abierto. Su pensamiento es interrumpido por Florentino.
- “Hay muchos precedentes y nunca ha pasado nada extraño, así pues no tienes que preocuparte. Julen se lo dirá a los jugadores y cree que es mejor hacerlo público cuanto antes. Primero lo hacemos nosotros y después vosotros.”
- “Magnífico, Florentino (a duras penas puede disimular la alegría), nosotros diremos que hemos estado al tanto de las negociaciones, le damos las gracias por los servicios prestados y le deseamos buena suerte en su nueva andadura. Vamos, lo de siempre”.
- “Cojonudo, Luis. Os pagamos los dos millones de la rescisión y así quedáis de puta madre delante de la prensa. Sea pues y mucha suerte para el viernes. Cuidado con Cristiano (risas de ambos)”.
Rubiales cuelga más contento que unas castañuelas, sabiendo que se va a quitar de encima a aquel sieso que no le votó. Llama a su jefa de prensa y da las instrucciones correspondientes. A los pocos minutos su jefa vuelve con el texto de tres parrafillos. Rubiales da su conformidad. El comunicado de la Federación del Fúrbol y los Álbitros ve la luz a las 17:28.
Suena, otra vez, la sintonía de Paquito el Chocolatero en el teléfono de Rubiales. Esta, vez al otro lado del auricular se encuentra un «Piojoso Alfa». Uno de tantos.
Pónganle el nombre que ustedes quieran. Supercroqueta, Kalimotxo, Peperra, CaraPrepucio Gallego o Paquito Picaflor Gónzalez. El «Piojoso Alfa» está muy enfadado y así se lo hace ver a Rubiales sin preámbulos ni saludos protocolarios.
“¡Con esa mierda de comunicado vas a zanjar el asunto! Atente a las consecuencias. Vamos a ir a por ti. ¿Recuerdas aquel feo asunto del partido contra el Atlhetic? ¿Si, verdad? Mañana abrimos con él.”. Todo dicho en ese tono gansteril butanesco y tan de moda hace muchos años.
El «Piojoso Alfa», cuelga sin mediar más palabra. Rubiales medita, medita y vuelve a meditar. Como los peces en el río. Sabe que llevarse bien con el Madrid está bien, pero también sabe que mucho más importante es llevarse bien con la dizque mejor prensa deportiva del mundo. Lo sabe a ciencia cierta.
Él estaba allí, nadie le va a contar cosas que no sepa. Él ha visto los viajes, los hoteles, las comidas, las bebidas y otros lujos asiáticos menos confesables. Y ha visto, negro sobre blanco, que a cambio, la omertá y el silencio stampa. Durante treinta años los piojosos callaron y protegieron por omisión. Él sabe que la protección de los piojosos es básica y fundamental si es que pretende perpetuarse en la mamandurria.
Llama a su jefa de prensa y la dice que hay que modificar el anterior comunicado. No se pueden desdecir pero hay que acudir a una redacción que deje entrever que el pastel se lo han encontrado cuando todo estaba hecho. Es decir, un comunicado de hechos consumados.

El segundo comunicado ve la luz a las 17:45. Está redactado en un tono frio y distante.Apenas un par de minutos después del comunicado metisaca, vuelve a sonar la sintonía de Paquito Chocolatero en el teléfono de Rubiales. Otro «Piojoso Alfa». Digamos, el «Piojoso Alfa bis»:
- “¿Eso es todo lo que vais a hacer? ¿Vas a permitir que te chulee ese mafioso? Te aconsejo que escuches esta noche lo que vamos a largar en nuestro estupendo programa nocturno.”
«Piojoso Alfa bis» cuelga sin despedirse.
En la delegación de la Federación del Fúrbol y los Álbitros se vive una situación de calma tensa. Rubiales entra en modo de descomposición intestinal, vulgo cagalera. Se está jugando el puesto. Vamos, que está cagao hasta las trancas. Sabe que los piojosos no amenazan en balde. Pasan las horas y llegan los programas nocturnos de las mejores cotorras del mundo.
Su jefa de prensa le hace un resumen de las exigencias del piojismo y de las amenazas lanzadas. Piden la cabeza de Lopetegui. La conclusión de Rubiales es clara: o le corto la cabeza al sieso en contra del sentido común o los piojosos me la cortan a mí. Y así, con las cosas transparentes, nítidas y meridianas, se fue a la cama con la conciencia sucia (si es que la tiene) pero muy tranquilo. El resto, incluyendo la vergonzosa rueda de prensa del Rubiales y la formidable presentación del Lopetegui, ya es historia.
No obstante, me parece interesante destacar algunas cuestiones. Unas ya tratadas desde otro punto de vista y otras, sin tratar.
1º) Todos los medios deportivos y no deportivos del mundo se echan las manos a la cabeza por la fumigación de Lopetegui. Puede que se echasen hasta los pies a la cabeza si supieran de donde procede la decisión de echar al entrenador. Y si conocieran de verdad a algunos de los piojosos incitadores, hasta es posible que sus cerebros implosionaran.
Y ya por rematar, si hubieran asistido a la tournée de la Momia Butanakón por diferentes medios de comunicación, es posible que el asunto hubiera acabado en la tercera guerra mundial. La Momia Butanakón, 30 años defensor del honrado trabajador Villar, dando clases de valores. Lo dicho, la Tercera Guerra Mundial. O la cuarta. O las dos en una. Héte aquí a los piojosos, tan dados a montar escándalos mundiales, pasando, esta vez, de la opinión del resto del mundo
2º) Existe un número nada despreciable de antecedentes que hacen indicar que nada hubiera pasado si Lopetegui hubiera seguido siendo seleccionador. Algunos ejemplos son de esos que se clavan para siempre en los ojetes del piojismo.
Van Gaal y Conte, Conte y Van Gaal. Ambos estuvieron en situaciones clónicas a Lopetegui. Ambos se pasaron por el forro de sus caprichos al «jídolo de los jídolos»del piojismo: el Marqués del Nabo Colgante. El piojismo, tan dado a recordar acontecimientos pasados cuando les interesa, esta vez decidió olvidarse de los antecedentes.

3º) La presunción de falta de profesionalidad de Lopetegui es un poco chusca, ¿no les parece? El piojoso de manual da por hecho que Lopetegui se hubiera desentendido del devenir de la Selección pues habría estado pensando en Cristiano, en Bale o en el modo en el que se riega el césped de los campos de entrenamiento de Valdebebas.
Tal vez lo piensen porque crean los ladrones que todos son de su misma condición. En tal caso, yo de conocer personalmente a alguno de estos piojosos le preguntaría: ¿por qué ha de ser menos profesional Lopetegui que Van Gaal, por ejemplo?
Pero ya les digo, esa presunción suena chusca de toda chusquedad, sobre todo por venir de dónde viene, o sea, de gente que ha estado 30 años con el mayor escándalo de la historia de fútbol español delante de sus hocicos sin abrir el pico. Tal vez porque no se enteraron, lo cual es malo de cojones, tal vez porque nunca se quisieron enterar, lo cual es de cárcel. ¡¡Profesionales, que sois unos profesionales!!
4º) La jefa de prensa de la Federación del Fúrbol y los Álbitros. Pobre señora o señorita. Resulta que, sin que nadie se lo pidiera, motu proprio, redactó, según su exclusivo criterio, un comunicado sobre un tema complicado y de mucha enjundia. Es más, nunca se lo enseñó al jefe Rubiales ni, por supuesto, pidió su autorización. Y esto es así, porque es lo normal y lo habitual en la jornada laboral de todos los trabajadores del mundo y de la galaxia, o sea, saltarse al jefe en las cuestiones de vital importancia.
El piojoso de turno pretende que nos creamos esa secuencia de acontecimientos, es decir, piensa que somos gilipollas. Y no lo somos, ¿verdad? Pero da igual, pensemos que eso fue lo que pasó, la pregunta inmediata que se le hubiera ocurrido a un niño de cinco año es: ¿por qué el jefe Rubiales, el de los valores federativos, no se cepilló en el mismo acto a Lopetegui y a la jefa de prensa por tomarse unas atribuciones que no les correspondían? El piojismo debería explicar.
Por ejemplo, El Pipero Luis Herrero, defensor de la idea de tomarnos a todos por gilipollas, debería explicarse a sí mismo y a La Momia Butanakón estos hechos incoherentes y cuidado con hacer esfuerzos intelectuales que la edad no perdona. La poca vergüenza, tampoco.

5º) No contenta con lo anterior, la jefa de prensa se dijo a sí misma: “cohone, no me ha gustado como me ha quedado el anterior. Voy a redactar otro”. Y allá que se lanzó otra vez. Le salió algo más distante. Pero eso fue porque la primavera la sangre altera.
Por supuesto ningún rubiales la dijo que lo hiciera. Más aún, ningún rubiales la dijo que redactara el primero y ningún rubiales la dijo que lo modificase con otro. La jefa de prensa se pasó dos veces al jefe Rubiales por el arco del triunfo e increíblemente el Jefe Rubiales no la fumigó por violar los dizque principios federativos, no.
En estos momentos La Momia Butanakón se enciende un puro y vuelve al sarcofaguito de su casoplón y El Pipero Luis Herrero decide que mejor hablar de cine en Cowboys de Medianoche. Ambos con su poquísima vergüenza intacta.
6º) Florentino tiene un punto desesperante de bienquedismo que muchos madridistas no acabamos de entender. Es capaz de fichar a un jugador pagando más dinero de lo que establece la cláusula de rescisión con tal de no tener follones. Un lactante se preguntaría: ¿cómo es posible que un tipo así se atreva a negociar a espaldas del jefe Rubiales? Un embrión pensaría que aquí miente algún rubiales…o algo.
7º) Los piojosos. A Lopetegui le han llamado de todo. Básicamente desleal y traidor. Es como si La María Martillo nos hablase de virtud.
Humillar mendigos, inventarse hernias, acusar de atropellar viejas y darse a la fuga, llamar nazi a un entrenador, organizar sesiones de Ouija sobre la memoria de un fallecido, inventarse miles de fichajes, utilizar fotos de mujeres en cueros para las contraportadas, desplumar a tu antigua empresa mientras cobras de otra, encargar publirreportajes sobre Qatar, pedir el despido de unos cuantos trabajadores de la empresa que te contrata, perseguir al hijo de un entrenador por las calles de Madrid cámara en ristre…ay, ay, ay…los valores, la moral, la integridad, la dignidad. Estos son los que le han echado valiéndose de un mequetrefe.
8º) Los valores federativos. Desconozco cuáles son. El jefe Rubiales debería explicarse. Por ejemplo: ¿entre los valores federativos se encuentra presentar una moción censura contra Villar por corrupto y, una vez alcanzado el poder, tener en tu junta directiva a algunos imputados por el caso Soule?
Pasen y vean: José Ángel Peláez, presidente de la comisión de Segunda B y Tercera División, investigado; Jacinto Alonso, director de Formación de la RFEF, investigado. Ambos, presidentes de la Federaciones Territoriales de Cantabria y La Rioja, respectivamente.
¿Utilizar parte de la red clientelar de Villar forma parte de los valores federativos o si eso ya lo vemos otro día? Advierto: no pidan que ningún piojoso les cuente algo de esto porque no saben o no contestan.
Cuándo el jefe Rubiales actuaba de delfín de Villar e iba por los vestuarios de media España pidiendo a los jugadores el voto para su protector, ¿sabía o no sabía de las actividades de Villar? Si no sabía, malo por inútil; si sabía, peor por cómplice.

Siendo el presidente de un sindicato, ¿es lícito pedir el voto de los afiliados para elegir el presidente de una organización que ni te va ni te viene? Esta singular manera de actuar, ¿forma parte de los valores federativos?, ¿pedirá el jefe Rubiales a sus subordinados el voto para determinado político?, ¿no les parece a ustedes que esto es groseramente indigno? ¿Valores? ¿Qué valores?
9º) El odio. Si les digo que los piojosos odian al Madrid, a su presidente y a todos sus aficionados, no les aporto nada nuevo, ¿verdad?
Desconozco la génesis de este odio africano. Si sé que va a más en intensidad. Supongo que empezaría en el presidente, de ahí derivó a todo lo que rodease al club y ha terminado en todos nosotros, ustedes y yo incluidos.
Lo novedoso del tema es que ya van a calzón Ya ni se molestan en disimular y esto es, quizás, lo único que haya que agradecerles. Así les podremos esperar. Lo del escándalo mundial del penalti de Benatia alcanzó el paroxismo de la gilipollez y el sectarismo. Y aunque no lo parezca, es un asunto muy parecido a la contratación de Lopetegui.
Mientras por esos mundos de Dios se hablaba del mal partido del Madrid y casi nadie cuestionaba la claridad del penalti, aquí, el piojismo manolista vendía un escándalo mundial de y para paletos de andar por casa, de los de boina a roscachapa, que consumieron gustosamente la porquería.
Si cabe, aún peor fue el tratamiento del título de campeón de Europa de baloncesto. Ese extraño sujeto, adicto a los implantes capilares, llamado Paquito «Picaflor» Gónzalez (el mismo que el 13-M mandaba a las hordas a manifestarse en las sedes del PP) solventó el escaso tratamiento de aquel éxito innegable del deporte español con el siguiente gili-argumento: El Madrid volverá a ganar la Copa de Europa de Baloncesto, pero el Lápida (que llevaba un mes retirándose del Barcelona) y el Niño/Abuelo Torres no se retiraban todos los días.
Así pues, sus oyentes tuvieron sesión de Lápida y Niño/Abuelo Torres hasta en la sopa. Y les digo más, si ese día se hubiera anunciado tan solo la retirada de Toquero, hubiera habido especial Toquero en la COPE.
Lo del fichaje de Lopetegui ha superado con creces todo lo conocido con anterioridad. En contra del sentido común, de los precedentes, de los intereses de la Selección (a la que tanto dicen querer) y dudando de la profesionalidad de un entrenador.
Mezclen todo eso y se podrán hacer una idea de la dimensión del odio piojista. Y va a más con cada tuit en el que se les recuerda que Modric es mejor que Song, que Varane es mejor que Botía, que Zidane no era ese pobre hombre que no fue capaz de ganar a La Roda, que está feo humillar mendigos, que Bale nunca tuvo una hernia, que solo a un deficiente mental se le ocurre organizar lo de la Ouija, que lo de las fotos de mujeres en pelotas en las contraportadas está mal, que Mou no atropella viejas y se da a la fuga o cada vez que se les pregunta por el último artículo de investigación que han publicado o por los motivos por los que nunca se enteraron de la corrupción federativa.

10º) Es la guerra, que diría Groucho. Si es la puta guerra, pues ¡más madera!, que diría el mismo Groucho. Y sí, ya sé que es solo fútbol y que allá cada cual con la importancia que quiera darle a este asunto. Yo le doy relativa importancia. Lo siento, me supera el hijoputa piojoso en cualquier orden la vida.
A pesar de todo lo malo (o peor) escrito en este humilde articulillo de simple aficionado, esta guerra está ganada desde hace mucho tiempo. Y está ganada por la propia dimensión del club.
Mientras el club siga creciendo y creciendo, estará fuera del alcance del piojismo. Mientras haya peñas madridistas desde Laponia hasta la Patagonia, desde California hasta Singapur, dará igual lo que berree el piojismo en pleno.
El piojismo es lo que es: odio reconcentrado dirigido exclusivamente a un colectivo lanar retroalimentado de inquina mientras cuenta las Champions cayendo una tras otra. Rebaño que, comparado con lo que hay por ahí fuera, más los que somos en España, no deja de ser un colectivo de palurdos aldeanos, catetos al por mayor y acomplejados amargaos nadando en bilis. En comparación son tres y el del tambor.
Pero para nuestra desgracia, nos ha tocado la lotería de tener que aguantarlos. Pero todo es relativo. Aconsejo intensa labor de desinsectación doméstica en TV’s, emisoras de radio y panfletos escritos. Yo la hice hace tiempo. He ganado tiempo para otras actividades más placenteras. Y diría que he ganado hasta dinero.
Y como muestra, un ejemplo. Mi siguiente víctima será la peculiar emisora esRadio. La única que yo escuchaba, más por motivos de lealtad que por necesidad de información. El trato que esta emisora le ha dado al tema Lopetegui, más allá del caso coyuntural, deja entrever el mismo sectarismo rancio que el resto del periodismo.
No sé por qué, reunidos en tertulia de sobremesa, decidieron que el jefe Rubiales era sincero y decía verdad y Lopetegui mentía, todo ello sin poseer ni una puta brizna de información. La vomitiva entrevista de El Pípero Luis Herrero a La Momia Butanakón, fue el tiro de gracia. Una entrevista, como se ve, a un personaje de actualidad, preparado, actualizado y a la última. Un personaje educado, intachable, de buenas maneras y objetivo cien por cien. La bonomía hecha carne. Alguien que hablaría del jefe Rubiales, Lopetegui y SOBRE TODO de Florentino desde la neutralidad y la educación.
¿A cuento de qué? ¿Qué cojones les habrá hecho Florentino al Pípero Herrero y a su adjunto filoalemán para que hayan tomado este extraño camino de venganza? ¿Tan inconfesable es? Pues a falta de respuesta, por la calle de en medio: a tomar por culo y un oyente menos (mejor dicho, tres).
La estupidez es así. Creen que les necesitamos para conseguir información. O se lo quieren creer. Por eso odian las redes sociales. No hay más que abrir internet y está todo al alcance de la mano. No se necesita ver Chirinmierdas ni escuchar el CoñazodelaCope o FútbolesPipas ni leer basura escrita en papel de envolver bocatas de sardinas para estar informado.
¿Ustedes permitirían que les vendieran como nuevos productos caducados?, ¿no, verdad? Pues eso. La calle de en medio. Y además, sin intermediarios con intereses inconfesables.
