Crónica Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen | Fase de Grupos Champions League

Marcelo, señalándose el escudo tras anotar el segundo tanto | Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen

Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen: «Sufrimiento innecesario»

El Real Madrid ha visto cómo se tornaba en algo casi infernal una noche que se presentaba plácida y que, al menos de momento, pudiese alejar del Bernabéu los fantasmas de la crisis, de cara a la visita de este fin de semana a Barcelona.

Y es que, una vez más y ya son incontables, el equipo de Lopetegui ha vuelto a adolecer de una alarmante falta de pegada. Pero además -y eso es lo más grave- ha mostrado nuevamente una carencia absoluta de tensión y concentración defensivas, que ha hecho que un partido en el que tuvo oportunidades para golear y romper, por fin, esa racha negativa de cara al marco rival, acabase con el equipo aculado en tablas y pidiendo la hora de forma bochornosa.

Un triste final para un partido que acabó con una sonora pitada del público que llenó casi por completo el Santiago Bernabéu cuando los jugadores abandonaban el campo.

Por si fuera poca desgracia, el sufrimiento anímico vivido en los últimos minutos tuvo el triste añadido del sufrimiento físico, provocado por la lesión de Marcelo a falta de cinco minutos para el final, dejando al equipo con 10 ya que instantes antes, Lopetegui había agotado los tres cambios.

El brasileño, que además volvió a ser uno de los mejores del equipo, sufrió una durísima entrada de Ekpai que provocó su retirada del campo y que hace que, a estas horas, su presencia en el Nou Camp este fin de semana sea una verdadera incógnita.

Lo asombroso del caso es que Lopetegui decidió llevar a cabo el cambio a pesar de que prácticamente al mismo tiempo que Marcelo se dolía de la entrada del jugador del Viktoria Plzen, sin esperar a ver la evolución del brasileño. Es cierto que Marcelo trató de aguantar sobre el campo pero apenas pasados un par de minutos del golpe, tuvo que abandonar el campo con evidentes gestos de dolor en su tobillo.

Excelente debut de Fede Valverde | Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen

Por último, decir que la nota positiva del partido la puso Fede Valverde. El joven centrocampista uruguayo disputó sus primeros minutos oficiales como jugador del primer equipo y hay que decir que rindió a un muy buen nivel. Con presencia atacante, también ayudó mucho en defensa, especialmente en los últimos minutos.

El palo, la falta de pegada y la endeblez defensiva 

El partido arrancó con una interesante novedad táctica, con una especie de 3-5-2, con Nacho, Ramos y Marcelo en defensa y la inclusión de Lucas Vázquez como hombre fuerte de la banda derecha, con Isco con libertad de movimientos y Bale y Benzema como referencias atacantes.

Eso le dio mucha profundidad al Real Madrid, quien apenas tardó cuatro minutos en volver a estrellar un nuevo balón al palo, tras un gran testarazo picado a la salida de un córner botado por Kroos.

Con una presión asfixiante por parte del Madrid, los de Lopetegui mandaban claramente en el campo pero a los 10 minutos, recibieron el primer aviso cuando Lucas Vázquez perdía la marca de Petrzela por su banda y el checo se plantó solo ante Navas, pero el costarricense le sacó muy bien el balón por abajo.

Pero pronto se redimió el delantero gallego del Real Madrid ya que, en la siguiente jugada, un nuevo ataque por su banda acabó con un magnífico centro a la olla de Lucas Vázquez que encontró la cabeza de Benzema para abrir el marcador.

Sorprendió Lopetegui con su «once» inicial hoy | Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen

Con el Madrid por delante, volvió el fútbol de toque en ocasiones anodino y exasperante y los blancos perdieron cualquier atisbo de verticalidad. Y de nuevo los errores defensivos.

En el minuto 31, un nuevo fallo de Lucas Vázquez, al que volvieron a ganarle la espalda, le permtió llegar hasta prácticamente llegar al área pequeña de Navas, pero en esta ocasión, Limbersky elevó demasiado la pelota por encima del meta tico y la pelota se marchó por poco.

De nuevo pudo aumentar la ventaja el Real Madrid en el minuto 36 con una excelente jugada de estrategia. Un córner botado por abajo por Kroos buscó a Isco, quien disparó de primeras obligando a Hruska a emplearse a fondo para desviarlo.

Incluso el colegiado israelí, que no tuvo su noche, todo hay que decirlo, se equivocó al no señalar como penalti un claro derribo de Limbersky a Lucas Vázquez en el minuto 41.

Sin embargo, fue Hrosovsky, en la última jugada de la primera mitad, quien metió el miedo en el cuerpo a la parroquia blanca, al enviar por encima del larguero un balón a bocajarro y con Navas vendido, ante la pasividad de Ramos.

Marcelo, protagonista en la segunda parte por su gol y su lesión

La segunda parte comenzó con el mismo guión. Esto es, presión de los blancos y respuesta fulgurantes del Viktoria que, en este caso, estuvo a punto de empatar a los cinco minutos de la reanudación con una volea de Cernak, que se marchó fuera por bien poco.

En el minuto 53, Isco -de no muy buen grado- dejó su hueco a Fede Valverde, cuyo debut no pudo ser más afortunado. Con apenas un minuto en el césped, se despachó un magnífico pase a Bale quien, de espectacular tacón, asistió a Marcelo.

El brasileño, que irrumpió en el área como un auténtico huracán, rompiendo desde atrás, picó suavemente el balón por encima de Hruska con la precisión de un relojero suizo.

Buen partido en líneas generales de Benzema hoy en el Bernabéu | Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen

Sin embargo, el Madrid volvió a caer en los mismos pecados de siempre. Por un lado, el abuso del tiki taka, en ocasiones insulso, y, por otro, la persistencia en la falta de contundencia defensiva.

Modric pudo ampliar la ventaja en el 60 pero su chut, duro pero muy centrado, fue repelido por el meta checo. Incluso Bale, en el 70 y en una de las escasísimas ocasiones en las que se encontró con metros por delante estuvo en un tris de anotar el tercero, pero su galopada por la banda izquierda acabó con un disparo cruzado que acertó a desviar Hruska in extremis.

Un gol que sí llegó apenas un minuto más tarde cuando Benzema, a puerta vacía y tras un buen pase de Modric pero el tanto fue invalidado por el colegiado israelí por fuera de juego del croata en el momento de recibir el pase.

En el minuto 72 entró Asensio por Bale y nada más pisar el campo, el delantero balear mostró su talento con un impresionante centro desde la izquierda que Lucas Vázquez remató de cabeza, mandando de forma increíble el balón a la derecha del meta checo.

Pero lo que son las cosas. A falta de 12 minutos para el final, en una jugada colectiva del Viktoria Plzen, prácticamente en la única vez que cruzaban el centro del campo, Hrosovsky se aprovechó de la indolente actitud defensiva de Ramos, una vez más, Marcelo y Nacho, y acortó distancias con un disparo raso y pegado al poste derecho de Navas.

Keylor Navas volvió a brillar en su vuelta a la titularidad | Real Madrid 2-1 Viktoria Plzen

Ese gol le dio alas a los checos, al tiempo que llenó de dudas al equipo de Julen Lopetegui y, por extensión, a las gradas. El Real Madrid perdió el control del partido y a base de pérdidas absurdas de pelota, muchas veces por errores propios no forzados, acabó embotellado en su campo, con las líneas cada vez más atrás y pidiendo la hora.

Y como al perro flaco todo son pulgas, como dice el refrán, al caos reinante se sumó la lesión de Marcelo para la que, para más inri, Lopetegui demostró una enorme falta de cintura ya que, con Mariano a punto de saltar al campo, en el minuto 89, el lateral brasileño fue objeto de una durísima (e innecesaria) entrada de Ekpai en el centro del campo, pegado a la línea de cal que le hizo retorcerse de dolor.

Pues bien, en vez de parar el cambio y esperar a ver la evolución de Marcelo,el técnico vasco decidió continuar con la sustitución prevista y dio entrada a Mariano por Benzema.

Pues bien, cuando apenas había pasado un minuto tras la sustitución, Marcelo tenía que abandonar el campo cojeando y acabó los últimos instantes del partido, sentado en la banda con una bolsa de hielo en su maltrecho tobillo, dejando al equipo con un hombre menos.

Finalmente y, tras un lamentable ejercicio de individualismo por parte de Asensio, que no supo o no quiso culminar su contragolpe con un pase a Mariano, completamente solo, y decidió acabarlo por su cuenta, perdiendo de forma inocente el balón el partido llegó a su fin y la afición respiró tranquila, no sin antes dedicarle una sonora pitada al equipo en su retirada a los vestuarios.

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