
Keylor Navas: 9. Sobresaliente. Sus intervenciones, absolutamente mágicas, en especial, un espectacular vuelo sin motor casi al final del partido, salvaron al equipo de pasar más apuros. El mejor del partido.
Odriozola: 4. Suspenso. Le puso voluntad y se intentó desdoblar por la banda pero no dio una a derechas, no fue capaz de poner un centro en condiciones y en defensa sufrió mucho.
Varane: 5. Aprobado. Un aprobado justo porque alternó buenas intervenciones con fallos absolutamente impropios de un central de su talla.
Nacho: 4. Suspenso. Carente de contundencia, estuvo muy lento y fallón, fue un auténtico coladero por su zona.
Reguilón: 4. Suspenso. Un caso muy similar al de Odriozola, solo que en el caso del canterano, además, se dejó ver muy poco por el ataque, demostrando muy poco entendimiento con Marcelo, con el que constantemente se estorbó. Fue sustituido al descanso.
Casemiro: 4. Suspenso. El brasileño sigue sin coger la onda. Sigue a años-luz de su mejor versión, prácticamente ni se le vio, ni en defensa ni en ataque.
Fede Valverde: 4. Suspenso. El uruguayo aportó mucho músculo y fue de lo poco potable del centro del campo madridista, sin embargo, en ataque fue una calamidad, perdiendo prácticamente todos los balones que tocó.
Isco: 3. Suspenso. No sólo porque estuvo desastroso en la conducción del balón sino por su actitud, pasiva, abúlica y absolutamente apática a la hora de la recuperación de la pelota y en el juego defensivo. Falló una clara ocasión y acabó sustituido y enfrentado con Solari.
Lucas Vázquez: 3. Suspenso. Intrascendente en el ataque, no dio un pase bien y prácticamente perdió todos los duelos que intentó en el uno contra uno.
Marcelo: 4. Suspenso. No rindió en su nuevo rol de extremo izquierdo. No se entendió con Reguilón y estuvo francamente fallón en el regate. Cuando volvió al lateral izquierdo en la segunda parte, su banda fue una autopista y se volvió a evidenciar su falta de forma.
Vinicius: 5. Aprobado. Voluntarioso y con un hambre enorme y unas tremendas ganas de echarse al equipo a la espalda pero sin Benzema brilló menos al no encontrar apenas espacios. Además, estuvo enormemente desacertado en el tiro a puerta. Aun así, fue el único que creó peligro y dejó una delicatessen en forma de asistencia a Brahim casi al final del encuentro.
Ceballos: 5. Aprobado. Entró tras el descanso para reajustar el centro del campo y hay que decir que, si bien no aportó al ataque, dotó de equilibrio al equipo en la segunda mitad y le dio más pausa al juego, hasta el punto de que, salvo el arreón final, el Leganés perdió la pelota y apenas creó peligro durante este período.
Cristo: 4. Suspenso. No se enteró de la misa la mitad. Anduvo perdidísimo, en tierra de nadie y no conectó en ningún momento con Vinicius ni creó peligro en el tiempo que estuvo en el campo.
Brahim Díaz: 5. Aprobado. Estuvo algo despistado pero se fue entonando a medida que avanzó el partido y dispuso de la mejor oportunidad madridista del partido pero no acertó a batir a Cuéllar.
Luca Zidane: No jugó.
Javi Sánchez: No jugó.
Carvajal: No jugó.
Jaume: No jugó.
Santiago Solari: 3. Suspenso. Si bien hay que destacar la ingente lista de bajas y el equipo que presentó en Butarque, el sistema inicial con ese 4-4-2, que en ataque se convertía en un 4-3-3 con la inclusión de Marcelo por delante de Reguilón fue un completo fiasco.
El Madrid no jugó a nada en la primera parte y en la segunda mitad, con un 4-4-2 clásico, con Ceballos en la medular mejoró sensiblemente, pero el cambio de Cristo y el salto al 4-3-3 volvió a fracasar y trajo consigo el resurgir del Leganés, que acabó encerrando al Madrid en su área.
