
El partido del pasado miércoles en el Johan Cruyff Arena de Amsterdam tuvo un carácter muy espeial para Sergio Ramos.
Y no sólo porque su actuación fue espectacular, hasta el punto que una leyenda del fútbol como Sandro Costacurta dijo que fue la mejor actuación de un central que había visto en su vida, sino porque con su participación, entraba en la historia del club al sumar su partido número 600 con la camiseta del Real Madrid.
Un número redondo que, tras 14 años en el club, le ha situado en el selecto club de jugadores que habían llegado a tan redonda cifra de partidos defendiendo el escudo del club blanco, junto a Raúl, Casillas, Sanchís, Santillana, Gento y Fernando Hierro
De hecho, este mismo fin de semana podría igualar a una leyenda como Paco Gento, actual Presidente de Honor del Real Madrid, y a Fernando Hierro, quienes llegaron a jugar 601 partidos cada uno.
Para conmemorar tan importante hito, el Presidente y sus compañeros le hicieron entrega de una camiseta conmemorativa y el jugador sevillano les dedicó unas sentidas palabras.
“Son muchos recuerdos. Es un enorme sacrificio, esfuerzo constante durante muchos años. No es fácil alcanzar 600 partidos con mi club y ojalá pueda disfrutar de muchos más», afirmó Ramos.
«Quiero agradecer a todo el mundo el cariño y el apoyo que hacen que cada día me levante con la ilusión de seguir mejorando y seguir representando como capitán a este equipo. Estoy orgullosísimo de representar al Real Madrid durante tantísimos años», agregó.
«Ahora me toca disfrutar con el brazalete y ojalá pueda cumplir muchísimo más encuentros con el mejor equipo del mundo. Sigo manteniendo la ilusión y la ambición del primer partido que vestí esta camiseta y para mí, este es un premio al sacrificio y al esfuerzo”, concluyó el camero.
De fichaje «bomba» a leyenda del madridismo
Sergio Ramos llegó al Real Madrid en septiembre de 2005, procedente del Sevilla, con tan solo 19 años, en la que fue una apuesta personal del club por un joven jugador que había despuntado en Liga con el equipo hispalense y que, con tan solo 18 años ya había debutado con la Selección absoluta.

De hecho, su fichaje fue muy cuestionado en su momento no sólo por la prensa y parte de la afición madridista, que vió en su elevadísimo coste (27 millones de euros de la época) un precio exageradísimo por un chico tan joven y con tan poco bagaje en Primera División.
Además, la afición sevillista que, de forma inexplicable, no entendió su salida -muy mal explicada por cierto por su entonces presidente, José María del Nido- hasta el punto que, incluso hoy día y tras casi tres lustros de aquello, el sevillismo sigue pitando a Ramos en cada visita a Nervión.
Aunque durante los primeros años jugó como lateral derecho tanto en el Real Madrid como en la Selección española, fue en la temporada 2011/2012 cuando José Mourinho apostó por él como central. Un hecho que cambió para siempre su carrera, ya que ha sido en dicha posición en la que se ha consolidado como uno de los mejores del mundo desde entonces.
Futbolista excepcional, dotado de una capacidad física exuberante así como de unas condiciones tácticas y un instinto goleador impropios de un central, es hoy por hoy uno de los iconos del fútbol mundial.
De hecho, es de largo el central más goleador del mundo, sumando 100 goles como profesional (entre ellos 84 con el Real Madrid) y es, por derecho propio, uno de los jugadores más importantes de la historia del club y me atrevería a decir que el mejor central que ha vestido jamás esta camiseta.
Su testarazo en Lisboa, un antes y un después como madridista
Aunque ya era un jugador muy querido por la afición, pasó a ser leyenda para el madridismo con su ya inolvidable cabezazo en el minuto 92:48 en Lisboa, aquel lejano (pero siempre cercano en el recuerdo) 24 de mayo de 2014.

Un gol que cambió la historia del club y abrió de par en par una edad de oro en cuanto a títulos y reconocimiento mundial hacia el Real Madrid y en la que, además, Sergio Ramos ha tenido un protagonismo destacadísimo.
No sólo porque ya como capitán, puesto al que accedió de forma permanente en la temporada 2015/2016 tras la marcha de Iker Casillas, ha sido el hombre que ha levantado las tres Champions League consecutivas y el resto de títulos logrados por el Real Madrid en estos años, sino porque además, con sus goles tuvo un protagonismo destacadísimo en casi todos ellos.
Cabe recordar, por ejemplo, su gol ante el Atlético de Madrid en la Final de Milán en 2016, su gol en el descuento ante el Sevilla en la Supercopa europea de ese mismo año o sus goles en Liga en el conocido ya como «minuto noventayramos» de la temporada 2016/2017, claves para la consecución del título de aquella temporada.
Por último, y con la salida de Cristiano Ronaldo en julio, hay que decir que Sergio Ramos se ha convertido en santo y seña del club y ha asumido los galones y el protagonismo necesarios para afrontar una temporada que empezó torcida, jugando a un nivel estratosférico y además, consagrándose como un gran goleador, con un total de nueve dianas.
