Crónica Real Madrid 1-2 Girona | Jornada 24 Liga Santander

Karim Benzema, la viva imagen de la decepción tras el segundo gol del Girona | Real Madrid 1-2 Girona

Real Madrid 1-2 Girona: «Tocados y hundidos. El Real Madrid vuelve al agujero»

El Real Madrid ha sumado una dolorosa y, sobre todo, inesperada derrota ante un equipo en franca cuesta abajo como era el Girona y lo ha hecho, además, por deméritos propios, tirando por la borda en media hora un trabajo excepcional forjado en los primeros 60 minutos.

No sé bien si por desconexión mental de muchos de sus jugadores o por agotamiento físico, provocados en ambos casos por unas semanas de altísima exigencia, pero el caso es que cuando más controlado tenía el partido, el equipo se vino abajo y desde el primer atacante hasta el último defensor, todos se deshicieron como el azúcar en el agua.

Parece mentira que un equipo dominador, que jugó a las mil maravillas y que gozó de un buen puñado de oportunidades en algo menos de una hora, pueda destruirse de esta forma y tirar por la borda no ya estos tres puntos sino las esperanzas de seguir reenganchados al título liguero.

Además, hay que decir que, al igual que ha pasado en otras derrotas de esta misma temporada en las que el arbitraje ha tenido mucho que decir (me vienen a la cabeza por ejemplo, las derrotas ante el Levante o la Real Sociedad), en este duro varapalo sólo hay que buscar los culpables en el bando del Real Madrid, en una defensa timorata y blandita, un centro del campo inane y un ataque absolutamente romo, sin pegada ni mordiente.

Una primera parte casi perfecta

Aunque de la alineación inicial pudiese desprenderse que Solari no se había tomaado en serio el partido, con nada menos que seis cambios con respecto al equipo que saltó al césped del Johan Cruyff Stadium el pasado miércoles, poco se puede reprochar de la actitud de los jugadores que hicieron lo propio hoy en el Santiago Bernabéu.

Un «once» plagado de caras nuevas | Real Madrid 1-2 Girona

Con cambios en todas las líneas, con Odriozola, Marcelo y el recuperado Varane por Carvajal, Reguilón (descartado finalmente), Ceballos por el sancionado Modric y con Asensio por Vinicius, el equipo fue un reloj suizo desde prácticamente el primer minuto.

Con la paciencia del Santo Job, los jugadores de Solari no sólo desplegaron una presión sofocante en la salida de balón del Girona, sino que que además tocaron con velocidad de un lado a otro buscando los escasos huecos que la pobladísima defensa, con las líneas muy juntas, desplegadas por Eusebio, cuyas únicas opciones pasaban por sorprender a la contra.

Y bien pronto que pudieron hacerlo porque, cuando el Real Madrid dominaba a placer, Stuani le ganó la espalda a la defensa, en posición claramente adelantada, y se plantó ante Courtois, quien detuvo valientemente la pelota con la cara, en una acción por la que el belga tuvo que ser atendido por los médicos durante un par de minutos.

Curiosamente, esta jugada, señalizada finalmente por el colegiado como fuera de juego, sí se dejó jugar, lo que no ocurrió con Benzema ante el Alavés o anoche con dos contras aún más justas llevadas a cabo por los pucelanos en el Barça-Valladolid

El caso es que desde ese momento, no hubo más equipo sobre el campo que el Real Madrid, que por las bandas, especialmente por la izquierda, hacía sangre constantemente, con las incursiones de Asensio y un muy activo Marcelo.

Por la derecha, tanto Odriozola, que llevó a cabo un despliegue físico descomunal, como Lucas Vázquez lo itentaban pero, bien cubiertos, apenas sí tuvieron protagonismo ofensivo. Salvo en el minuto 16 cuando el delantero gallego, en una jugada maravillosa, estuvo a punto de culminar su delicatessen con el primer tanto de la mañana pero se encontró con un soberbio Bono y el meta marroquí desvió la pelota.

Apenas un par de minutos más tarde, Asensio se despachó una jugada espectacular que culminó con un gran pase al centro del área pero no encontró rematador. Una jugada que fue el prólogo de una gran contra del Girona culminada por Stuani pero su disparo lejando lo desvío fácilmente Courtois.

Casemiro conectó un espectacular testarazo para abrir el marcador | Real Madrid 1-2 Girona

En el minuto 24 llegó una jugada polémica en la que, en el momento de botar un córner desde la derecha, Casemiro fue víctima en el área de una Osoto Gari que le mandó al suelo pero que Cuadra Fernández, previa consulta al VAR, en vez de señalar penalti decidió repetir el saque de esquina, cuando daba la impresión de que el balón ya estaba en juego.

Pero el «karma tiene estas cosas y, tras repetirse el córner, Bono despejó de puños y el balón le cayó a Kroos quien, desde la derecha, le regaló a Casemiro una maravilla en forma de centro para que el brasileño rematase de cabeza para abrir el marcador.

Tras el gol, el Real Madrid se hizo definitivamente dueño y señor del partido, con un Girona absolutamente maniatado y con la sensación de que había encajado malamente el gol y sus planes de aguantar atrás y salir a la contra se habían desvanecido demasiado pronto.

Seis minutos más tarde del gol, Benzema tuvo en sus botas la sentencia tras una gran internada de Odriozola por la derecha, pero su centro al segundo palo le quedó excesivamente largo al francés, que no pudo llegar a rematar por centímetros.

Exactamente la misma distancia que, en el minuto 39, separó el balón de la cepa del poste de Courtois con el tiro lejano de Granell, que se marchó fuera, ajustadísimo al palo izquierda del belga.-

Por último, a falta de cinco minutos para llegar al final de la primera mitad, el Real Madrid tuvo un par de oportunidades más, pero entre el error de Benzema, hoy absolutamente negado de cara al marco y que disparó al muñeco tras un robo de Odriozola, y el VAR, que confirmó la anulación de un gol de Marcelo, en claro fuera de juego.

Debacle sin paliativos tras el descasnso

El descanso no supuso ningún freno para los de Solari, que saltaron al campo con la intención de solventar el partido por la vía rápida. Y a punto estuvo de conseguirlo.

Nada más salir del descanso, Marcelo estuvo a punto de marcar con un disparo desde fuera del área que obligó a Bono a protagonizar una fantástica parada para desviar un balón que se iba a la escuadra, tras una gran jugada de Benzema.

No fue el día de Benzema cara al gol | Real Madrid 1-2 Girona

En el minuto 47, Odriozola se pegó un sprint por su banda más propio de Usain Bolt, para ganar la línea de fondo y al que Lozano, recién incorprado al campo tuvo que responder con un agarrón, provocando una peligrosa falta en la zona derecha del área de Bono, pegado a la línea.

La falta, ciertamente muy mal botada por Asensio, acabó en los pies de Benzema tras un rechace, pero el disparo del galo se marchó a córner por muy poco tras rebotar en un defensor.

La volvió a tener el Real Madrid en el minuto 51, cuando un gran centro de Marco Asensio por la izquierda fue rematado de cabeza en el segundo palo por Benzema, pero el testarazo, a priori fácil para el francés y con Bono batido, acabó inexplicablemente estrellándose contra la red, cuando ya se cantaba el segundo.

Y dado que la sentencia seguía sin llegar, en el minuto 57 Solari dio entrada a Vinicius por Lucas Vázquez, lo que provocó que Asensio se fuese a la derecha y el brasileño ocupase su habitual zona de ataque por la izquierda.

Pero aquello lo que supuso fue el principio del fin. En ese mismo instante, se produjo el punto de inflexión en el partido. No sólo por lo desacertado del cambio, como se pudo ver después, sino porque el Real Madrid perdió el oremus y con él, el partido.

Casemiro y el centro del campo del Real Madrid desaparecieron en la segunda mitad | Real Madrid 1-2 Girona

Casi en ese mismo instante, llegó el primer gran susto para el Real Madrid de la segunda parte. Un gran centro desde la derecha del ataque catalán acabó con un magnífico testarazo de Lozano, maravillosamente respondido por Courtois con una gran parada abajo. El balón quedó suelto en el área pequeña y Aleix García, completamente solo, remató por encima del larguero.

Esa jugada metió defintitivamente el miedo en el cuerpo y la inseguridad al Real Madrid, que entró en una especie de bache de juego, donde perdió la pelota y la posición en el campo, ante un Girona que empezó a crecer y a hacerse más grande y los de Solari, absolutamente desconocidos, más pequeños.

En el minuto 63 llegó el empate, tras una jugada muy embarullada y pésimamente defendida. Stuani cabeceó completamente solo y a bocajarro un gran pase de Portu desde la derecha del ataque catalán.

Odriozola lo intentó todo por su banda pero no estuvo fino el vasco | Real Madrid 1-2 Girona

La mala suerte quiso que el rechace le cayese a Douglas Luiz, quien remató a puerta, donde se encontró con Ramos. El camero se tiró con todo a cortar el balón pero éste impactó contra su brazo, que estaba claramente despegado y Cuadra Fernández no lo pensó y señaló el penalti.

Stuani ejecutó con maestría el lanzamiento, engañando a Courtois por el centro y el Girona no despreció el regalo y se encontró con un inmerecido premio, sobre todo viendo los méritos de uno y otro equipo hasta ese momento.

Solari dio entonces entrada a Bale por Asensio para ver si así el equipo enderazaba el rumbo, pero ni por esas. En el minuto 70, en pleno desbarajuste defensivo del equipo, un nuevo boquete en la banda de Marcelo fue aprovechado por Portu, quien tras una gran pared, se plantó con facilidad en al área y su disparo duro y colocado, se estrelló contra el poste de Courtois.

En el 73 Solari dio entrada a toda la caballería para devolver el golpe, dando entrada a Mariano por Ceballos, absolutamente desaparecido en la segunda parte. Un cambio tremendamente desafortunado porque no arregló el desaguisado sino que lo agravó aún más,  ya que el centro del campo madridista, en ese momento inexistente y superado por el del Girona, quedaba aún más desguarnecido y sin capacidad de crear peligro para tanto delantero.

Finalmente, y en pleno agujero negro defensivo, se consumó el desastre. En el minuto 74 Lozano aprovechó el hueco dejado por Odriozola por su banda para llegar sin oposición hasta la frontal del área y disparar junto al poste izquierdo.

Courtois sacó una buena mano abajo para evitar el tanto. Sin embargo, el balón quedó muerto en el área pequeña y Portu, arrojándose en plancha y, tras ganarle la espalda a Marcelo, puso por delante al Girona.

Esta jugada le costó a Ramos su segunda tarjeta amarilla | Real Madrid 1-2 Girona

Y empezó la llamada a rebato, pero sin éxito. En el minuto 76 Vinicius protagonizó una de sus típicas diagonales pero su disparo se marchó alto. El mismo brasileño volvió a fallar unos minutos más tarde, cruzando demasiado un remate lejano tras un gran pase de Odriozola desde la derecha.

En el minuto 85 un gran pase de Ramos a la espalda de la defensa, que prolongó de cabeza Mariano, dejó completamente solo a Bale ante Bono, pero el meta marroquí, muy hábil, le sacó el balón al galés con una parada más propia de un portero de balonmano.

En el minuto 90, Casemiro fue derribado dentro del área, con un empujón aún más claro que el que sufrió Piqué anoche en el Nou Camp, pero en este caso con bastante peor fortuna, ya que el árbitro decidió dejar seguir.

Y para más inri, con el tiempo cumplido, Ramos intentó una chilena imposible en la frontal del área, que no sólo ayudó a que el Girona siguiese perdiendo tiempo sino que encima le costó la segunda amarilla.

Por último, y con el Madrid volcado en el área, Marcelo tuvo el empate pero su disparo, bien ajustado pero flojo, lo desvió acrobáticamente Bono a córner. Un saque de esquina que finalizó con un cabezazo muy ajustado de Courtois, que se había incorporado a la desesperada al ataque para rematar el último córner del partido.

Un duro varapalo del que habrá que recuperarse ya que, los triunfos de ayer de Barça y Atlético han vuelto a dejar al Real Madrid en tercer lugar de la clasificación y les ha alejado a 9 y 2 puntos respectivamente. Ahora, el milagro de reengancharse a la Liga está aún más lejos…

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