Notas Real Madrid 1-2 Girona | Jornada 24 Liga Santander

Courtois: 7. Notable. Sacó las que pudo, que fueron casi todas y paró bastante ya que las pocos remates del Girona llevaron mucho peligro. Quizás erró al desviar el disparo de Lozano que dio lugar al 1-2, pero en términos generales, la actuación del belga es casi impecable: Incluso estuvo a punto de marcar un gol en la última jugada.

Odriozola: 4. Suspenso. Lo dio todo por su banda en ataque pero con escaso acierto, pero al mismo tiempo, su excesivo celo atacante provocó que su banda fuese una autopista, especialmente en la segunda mitad y fue superado en casi todos los duelos individuales.

Varane: 4. Suspenso. Se le notó excesivamente timorato en el corto y muy flojo y terriblemente nervioso y poco contundente en el despeje. Sufrió de lo lindo en sus duelos por alto con Stuani.

Sergio Ramos: 6. Bien. De lo poco potable de la defensa pero, a diferencia del miércoles pasado en Amsterdam, hoy no ha podido multiplicarse y no dio abasto para cortar los ataques del equipo rojiblanco. De los pocos que supieron entender el partido en la segunda parte pero no fue suficiente.

Marcelo: 3. Suspenso. No levanta cabeza el brasileño. En la prmera parte ya dejó muestras de su incapacidad defensiva pero al menos lo suplió con una buen aportación ofensiva. La segunda parte se desfondó físicamente y no llegó a ni un solo corte en su banda, en la que Portu hizo lo que quiso.

Casemiro: 5. Aprobado. Fue de más a menos. Además de su gol, se mostró contundente y ayudó en defensa en la primera parte pero en la segunda desapareció como por arte de magia y no aportó nada, siendo superado en todo momento por el centro del campo catalán.

Kroos: 4. Suspenso. Aunque de sus botas salió el gol madridista, apenas dio pases con peligro y acertados en sus lanzamientos a balón parado y en la segunda parte ni siquiera compareció.

Ceballos: 3. Suspenso. De los peores partidos que le recuerdo. Una máquina inagotable de perder balones, no movió al equipo como lo necesitaba y, como le pasó a sus compañeros de la medular, la segunda parte se volvió transparente hasta su sustitución.

Lucas Vázquez: 4. Suspenso. Aunque en defensa es proverbial su ayuda incansable, lo cierto es que, salvo una gran jugada en la que se topó con un magistral para de Bono, su aportación ofensiva fue nula hasta su cambio.

Benzema: 3. Suspenso. No estuvo lo participativo con sus compañeros y no logró conectar con las bandas como se esperaba. Pero es que además, falló estrepitosamente de cara al marco en las que tuvo para sentenciar. Con los cambios disparatados de Solari, acabó perdido en el centro del campo.

Asensio: 5. Aprobado: No lo hizo mal el balear en la primera parte, donde se dejó ver como extremo izquierdo con alguna jugada de mérito pero en la segunda parte, se lo tragó la tierra como al resto de sus compañeros. Acabó sustituido.

Vinicius: 4. Suspenso. Partido gris del brasileño, que no tuvo apenas oportunidades de entrar en juego, muy desasistido por su banda y con el punto de mira desviado, mandando a las nubes las dos ocasiones en las que pudo marcar.

Bale: 3. Suspenso. Estrepitoso fiasco del galés, que en ningún momento se le vio cómodo ni adaptado al esquema (o lo que fuese) que dispuso Solari sobre el campo como interior derecho y luego como delantero. Desastroso en el uno contra uno, no tuvo suerte en la única ocasión que tuvo frente a Bono.

Keylor Navas: No jugó.

Carvajal: No jugó.

Nacho: No jugó.

Fede Valverde: No jugó.


Santiago Solari: 3. Suspenso. Parece mentira cómo se le pudo escapar este partido al equipo, que se rompió en mil pedazos tras la primera hora de juego. Estuvo horrendo y desacertado en los cambios y no supo leer las necesidades del partido.

Con un centro del campo que, tras el empate, daba muestras más que evidentes de agotamiento e incapacidad ante la superioridad del Girona, el argentino optó por quitarle más mimbres y, en vez de atornillarlo con el músculo de alguien como Valverde, se volvió literalmente loco y lo vació de efectivos, llenando el campo de delanteros pero sin nadie que les asistiese de balones.

Deja una respuesta