Crónica Real Madrid 0-3 FC Barcelona | Semifinal Copa del Rey (vuelta)

Benzema, la viva imagen de la desolación | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

Real Madrid 0-3 FC Barcelona: «El Real Madrid del quiero y no puedo»

El Real Madrid ha cosechado una de las derrotas más dolorosas que recuerdo en mi vida y no sólo por lo abultado del resultado, que también, sino sobre todo por haber caído ante uno de los peores Barça que recuerdo en años y al que pudimos haber goleado sin apenas problemas.

Sin embargo, entre los errores -muchos de ellos infantiles- de nuestros delanteros, sobre todo Vinicius, que sigue gafado de cara al gol, y una lamentable actuación arbitral, a cargo del murciano Sánchez Martínez, a la que hay que unir una brutal pegada azulgrana, que con dos zarpazos anotó tres goles, el Real Madrid volvió a salir goleado en su estadio ante su máximo rival. Algo que, por desgracia, se ha convertido en una constante en estos últimos años.

La Ley del Fútbol, ésa que dice que si perdonas, lo acabas pagando con la derrota, fue inflexible con los de Solari, que adolecieron de esa mítica pegada que muchos le imputan secularmente al Madrid y que hoy, como en otras tantísimas ocasiones (sin y con Cristiano Ronaldo, por cierto), volvió a brillar por su ausencia. Y es que pocas veces ha necesitado menos el Barça para ganar al Real Madrid que como esta noche.

Lo mejor, la actuación sobresaliente de Reguilón y la actitud de Vinicius, terriblemente desacertado frente al marco de un espectacular Ter Stegen, pero que a pesar de todo, nunca dejó de intentarlo y trajo por la calle de la amargura a la defensa culé, especialmente a Semedo.

De hecho, Semedo protagonizó dos claros derribos sobre el brasileño, el primero de ellos en el arranque del partido que resulta inexplicable cómo el árbitro no quiso verlo a pesar de lo meridiano del msimo. Pero más inexplicable aún fue que el inefable De Burgos Bengoetxea, el mismo que fue capaz de ver el piscinazo de Suárez en la Supercopa de 2017 en el Nou Camp, no fuese capaz de ver el derribo de Vinicius, cómodamente sentado en la Sala del VAR.

Pésimo arbitraje de Sánchez Martínez, muy protestado por los blancos | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

Un penalti que, de haber sido señalado (y por supuesto, transformado), habría dado un giro de 180 grados a la eliminatoria y quién sabe si el desarrollo de la misma hubiese sido bien diferente.

Pero es que el desarrollo del juego por parte de Sánchez Martínez fue absolutamente demencial. Permisivo con la dureza del Barça, al que perdonó varias amarillas, sobre todo a Rakitic (en dos ocasiones), Busquets y Semedo, se le reclamaron un par de derribos más en la segunda parte (de nuevo Vinicius y Lucas Vázquez), además de un posible fuera de juego de Dembelé en la jugada del 0-2. Por último, el colegiado murciano tampoco est cortó una contra del Madrid para pitar una falta anterior de Semedo sobre Reguilón

Un monólogo blanco en la primera mitad

El partido fue un monólogo blanco prácticamente desde que se puso el balón en juego. El Real Madrid dominó a placer y durante gran parte de la primera mitad tuvo literalmente embotellado al Barça en su campo, sin que Messi, perfectamente borrado del mapa por Casemiro, su sombra durante todo el partido ni Suárez, al que apenas le llegaban balones, tuviesen el más mínimo protagonismo.

El Real Madrid tejió una tela de araña desde la misma salida de balón al Barça en la que caían enredados una y otra vez, forzando mucho los pases, especialmente por parte de Busquets y Rakitic, que les llevaba a perder constantemente la pelota en el centro del campo.

Lucas Vázquez destacó por su trabajo incansable | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

Bajo el dominio blanco, llegó la primera jugada polémica del partido en el minuto 13 cuando Vinicius caía en el área tras recibir una clarísima zancadilla y un empujón por parte de Semedo pero, de forma inexplicable, el colegiado indicó que siguiese la jugada.

Pese al dominio blanco, el Barça lo intentaba a la contra, tratando de aprovechar la velocidad de Dembelé por la zona derecha del Real Madrid pero las ayudas defensivas por parte de Lucas y Casemiro, neutralizaron las pocas ocasiones en las que los de Valverde se aproximaron por el área de Navas.

Vinicius, hasta ese momento en estado de gracia con el balón en los pies, comenzó su festival de fallos ante el marco de Ter Stegen.

En primer lugar con un disparo alto tras jugada personal en el minuto 18 y, en segundo lugar, cinco minutos más tarde con un disparo a bocajarro tras un gran pase de Benzema que, entre el acierto y los reflejos del meta alemán y el escaso tino del delantero carioca algo forzado en el remate, evitaron que el Real Madrid abriese el marcador.

Pero la mejor ocasión de todo el partido llegó en el minuto 36 cuando, tras un maravilloso pase a la espalda de la defensa, Vinicius se plantó solo ante Ter Stegen pero se bloqueó, controló mal el último toque y estrelló su remate contra Piqué. El balón, rechazado, le cayó a Benzema en la frontal del área pequeña quien remató flojo y mal, contra el cuerpo de Ter Stegen cuando lo más sencillo parecía haberla mandado a la red.

Benzema falló estrepitosamente delante de Ter Stegen | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

Un minuto después, Vinicius volvió a mandar a las nubes un maravilloso centro de Reguilón desde la izquierda, en la que fue la última oportunidad madridista de la primera parte en la que ya no hubo más cosas destacables.

Bueno sí, varias faltas muy duras, especialmente dos de Rakitic, un plantillazo feroz a Casemiro en los primeros minutos y otra bastante aparatosa sobre Lucas Vázquez casi al filo del descanso y que dejó maltrecho al gallego, que no fueron merecedoras de la cartulina amarilla, a pesar de su dureza.

Demasiado castigo para un heroico Real Madrid

Tras el descanso, el Real Madrid salió con la consigna de marcar cuanto antes y acabar con la eliminatoria por la vía rápida y dio una vuelta de tuerca más, con un equipo cada vez más volcado sobre la meta de Ter Stegen. Así, Kroos botó una falta peligrosa en la frontal que Benzema cabeceó por encima del larguero aunque en falta.

Pero en esas llegó el primer latigazo del Barça. Cuando se cumplía el minuto 50, Dembelé, que en la segunda mitad comenzó a banda cambiada, rompió a Carvajal por velocidad y asistió al corazón del área a Luis Suárez.

El uruguayo aprovechó la pasividad de Ramos y Kroos en la marca y, de primeras, conectó un duro disparo raso abajo que se alojó en la meta de Navas, pegado al palo derecho del «tico»:

 

Entre Suárez y Varane se «cocinó» el segundo tanto blaugrana | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

Los de Solari no perdieron el norte tras el gol y se fueron hacia delante con todo lo que tenían en búsqueda del empate y a punto estuvieron de lograrlo, pero el remate de cabeza de Casemiro se marchó fuera por bien poco.

Fue entonces cuando, tras otra gran jugada de Reguilón por su banda y un pase magistral al segundo palo, Lucas Vázquez fue derribado cuando se disponía a rematar, en una especie de sandwich infernal, al alimón, por Lenglet y Alba, pero Sánchez Martínez volvió a mirar para otro lado.

Un par de minutos más tarde, y con el Madrid volcado sobre el área azulgrana, Vinicius desarmó a Semedo y dejó un pase medido a la cabeza de Reguilón, cuyo remate en plancha lo sacó una vez más Ter Stegen, en un espectacular vuelo sin motor. Incluso Carvajal se animó a disparar en el minuto 66 pero su disparo abajo, lo atajó sin problemas el portero alemán.

Un minuto después, en pleno zafarrancho blanco, Vinicius le hizo un auténtico traje a Piqué, yéndose del central como si de un juvenil se tratase y, cuando había hecho lo más fácil, se plantó completamente solo ante Ter Stegen pero cruzó en exceso el balón, que se perdió junto al poste izquierdo del meta germano.

El problema es que en esa imperiosa necesidad de encontrar el gol que equilibrase la eliminatoria dejó más huecos atrás y perdió parte de esa intensidad de la que hizo gala en la primera parte y el Barça,cada vez más cómodo en el juego al contragolpe, no desaprovechó el regalo.

Suárez fue objeto de este claro penalti para anotar el tercero | Real Madrid 0-3 FC Barcelona

En el minuto 68, en la segunda ocasión que los de Valverde podían hilar una contra, de nuevo con Dembelé como protagonista, en este caso por la izquierda y en posición dudosa, ganó la línea de fondo y asistió de nuevo al área donde, entre Varane, Luis Suárez y Carvajal, introdujeron el balón en la meta de Keylor, bastante lento en su reacción.

Aquello sí fue el golpe de gracia para el Real Madrid que, ahora sí, quedó noqueado y groggy como estaba, quedó a merced del Barça quien, dos minutos tan solo después del segundo gol se encontró con un estúpido pero clarísimo penalti de Casemiro a Suárez que el uruguayo materializó con un gran lanzamiento a lo Panenka.

A pesar de los cambios de Bale y Valverde por Lucas Vázquez y Casemiro, respectivamente, el Real Madrid no pudo hacer más. Ni siquiera de la mano de Asensio, que entró en los últimos minutos por Vinicius y el partido fue muriendo. Ni el Barça, que quizás ni siquiera se esperaba un premio tan jugoso, ni el Real Madrid, absolutamente impotente, dieron para más y la Final de Copa tendrá que esperar un año más.

Deja una respuesta