
El Real Madrid se ha impuesto por 68-74 en el cuarto partido de los play-off por el título de la Liga Endesa en el Palau Blaugrana tras un gran partido colectivo pero donde brillaron con luz propia las figuras de Facundo Campazzo y Walter «Edy» Tavares.
Una victoria que supone no sólo un nuevo triunfo a domicilio de los de Laso en territorio culé sino que, además, ha supuesto la conquista del 35º campeonato liguero, segundo consecutivo, y el cuarto en cinco años, reafirmando el dominio blanco en la Liga doméstica, iniciado hace ya ocho años cuando Pablo Laso firmó por el Real Madrid de baloncesto.
Después del agónico final del tercer partido, disputado el jueves en el coliseo azulgrana, donde Thompinks tuvo en sus manos la resolución del campeonato y, después de una horrible labor arbitral, marcada por un desigual trato en el aspecto disciplinario, había mucha expectación sobre cómo iba a afrontar Pablo Laso este trascendental partido.
Y no defraudó. Con una brutal defensa de Campazzo sobre Heurtel, hasta este momento el mejor jugador del Barça Lassa, los de Pesic quedaron francamente desdibujados y, aunque hubo atisbos de reacción, especialmente en el segundo y parte del tercer cuarto, sin la aportación del francés, el Barça ofreció una cara completamente distinta a la que vimos en los dos últimos partidos.
El Real Madrid comenzó el partido imponiendo un ritmo bestial gracias al acierto anotador de Rudy Fernández desde la línea de tres, con tres triples consecutivos y uno más de Thompkins que, unido al desacierto anotador culé, pusieron rápidamente al Real Madrid a 11 puntos.

Sin embargo, la salida de la pista de Campazzo, –nombrado MVP de la FInal con todo merecimiento- y la entrada de un horrendo Llull, que hizo uno de sus peores partidos como madridista (acabó con 0 puntos y -4 de valoración) perdió parte de su intensidad defensiva y, gracias a la labor de Singleton y Pangos en la anotación y, merced a la permisividad arbitral en la defensa azulgrana, aunque sin llegar a los extremos del segundo y el tercer partido, se metió de nuevo en el encuentro.
De hecho, los de Pesic no sólo lograron enjugar esa diferencia sino que incluso llegaron a ponerse en una ocasión por delante en el electrónico (27-26) al inicio del segundo cuarto. Sin embargo, el tiempo muerto solicitado por Laso fue determinante.
Con Tavares en pista y su inmenso poder intimidador y una fortísima defensa, especialmente de Campazzo -absolutamente omnipresente en el campo- y las ayudas de Randolph y, puntualmente de Ayón, el Real Madrid volvió a maniatar al Barcelona y acabó el primer tiempo con cuatro puntos de ventaja (33-37). De hecho, el desacierto anotador blanco en este período impidió que la ventaja hubiese sido más amplia al descanso.
El tercer cuarto tuvo como nota predominante el poderío defensivo de ambos equipos y fue ahí donde emergió la figura de Tavares. El caboverdiano, un gigante en defensa, se convirtió en un muro insalvable para los de Pesic en la pintura, tanto en la propia como en la azulgrana y, con su capacidad reboteadora dio oxígeno a los de Laso, tanto a nivel defensivo como, sobre todo, ofensivo para que Thompkins y Rudy se lucieran desde el perímetro.
El último cuarto fue un calco del tercero, con una actuación magistral en la dirección de Campazzo que llevó a los blancos a alcanzar la decena de puntos de ventaja en la mitad del período.

Pero de nuevo la entrada de Llull, para oxigenar al argentino, volvió a mostrar la vulnerabilidad del Real Madrid y, gracias a un par de triples de Hanga y alguna jugada aislada de Kuric, el Barça volvió a soñar con la remontada.
Sin embargo, dos jugadas cruciales consecutivas de Causseur, con una fantástica penetración a canasta y un triple, supusieron la puntilla para un Barça terriblemente cansado, física y mentalmente y, aunque mantuvo dignamente el tipo, tuvo que ceder ante la presión de los blancos.
Un par de triples postreros del Barça sirvieron al menos para maquillar un resultado que, visto lo visto sobre el campo, se nos antoja corta para los merecimientos de unos y otros, aunque lo que importa es que de nuevo, el ansiado título de la ACB viaja para casa donde le esperan los otros 34 que ya están en la Sala de Trofeos del Santiago Bernabéu.
Ficha técnica del partido
Barça Lassa 68 (21+12+14+21): Heurtel (2), Hanga (11), Claver (4), Singleton (12), Oriola (4) -quinteto inicial-, Pangos (16), Ribas (4), Smits (3), Pustovyi (0), Kuric (8) y Tomic (4).
Real Madrid 74 (24+13+18+19): Campazzo (15), Rudy Fernández (12), Deck (0), Randolph (10), Tavares (10) -quinteto inicial- Causeur (10), Ayón (5), Carroll (4), Llull (0), Thompkins (6) y Taylor (2).
Arbitros: Conde, Peruga y Calatrava.
