
Finalmente ha habido fumata bianca y la RFEF ha autorizado al Unionistas a utilizar su campo, el modesto campo de Las Pistas del Helmántico para la disputa de la eliminatoria de dieciseisavos de Copa del Rey, que enfrentará al equipo salmantino con el Real Madrid.
El encuentro, que se jugará el próximo miércoles a las 21:00 horas, ha estado rodeado de incertidumbre ya que, a todas luces, se trata de un campo que no está en absoluto preparado para la práctica del fútbol al máximo nivel.
Actualmente tiene un césped manifiestamente mejorable y cuenta con un sistema de iluminación bastante deficiente, por lo que se barajaron varios escenarios alternativos para jugar el partido. Entre ellos, incluso, que el partido se pudiese jugar en el Santiago Bernabéu.
Aun así, hay que decir que en todo momento el Real Madrid se mostró absolutamente dispuesto a jugar donde fuese necesario y no puso ninguna reticencia a ninguno de todas las posibilidades planteadas. Ni siquiera el campo de Las Pistas, a pesar de todas sus deficiencias.
El presidente de Unionistas se sale con la suya a un alto precio
De esta forma, se sale con la suya el presidente de Unionistas, Miguel Angel Sandoval, que ha luchado contra viento y marea para que el partido se jugase en su propio campo, llegando incluso a preparar una campaña de crowdfunding para sufragar la instalación de una grada supletoria que permitiese aumentar el aforo, valorada en 70.000 euros.
Sandoval desoyó así la recomendación del Ayuntamiento de Salamanca, que sugirió que el partido se jugase en El Helmántico, el estadio del desaparecido UD Salamanca y que actualmente es la sede del Salmantino, el eterno rival del Unionistas, algo que fue desestimado desde el primer momento, en base a dicha rivalidad.
Inicialmente, el aforo total de Las Pistas es de 4.000 espectadores. Una capacidad absolutamente insuficiente para la demanda de entradas esperada y que el presidente del club salmantino quiso duplicar e incluso casi triplicar instalando, como decimos, una grada supletoria.
Sin embargo, el Ayuntamiento le ha negado al Unionistas la preceptiva autorización administrativa para la instalación de dichas gradas y, finalmente, el partido se acabará jugando en Las Pistas pero lo hará con su aforo normal, de modo que sólo 4.000 afortunados podrán ver en directo al Real Madrid.
Desgraciadamente, y por culpa de un «quítame allá esas pajas», ese premio gordo de Navidad que les tocó en su día al Unionistas en forma de sorteo no lo será tanto y no podrá llenar las alforjas tanto como se esperaba.
