Crónica Atalanta 0-1 Real Madrid | Champions League (ida octavos de final)

El equipo celebró con rabia la consecución del tanto de Mendy | Atalanta 0-1 Real Madrid

Atalanta 0-1 Real Madrid: «Mendy, oro negro»

El Real Madrid ha dado un paso de gigante para avanzar a la siguiente fase de la Champions tras un partido marcado por un dominio absoluto pero una tremenda falta de gol, sólo resuelta casi al final con un excepcional golazo de Ferland Mendy y ante un rival que se quedó con 10 a los pocos minutos del arranque.

Los de Zidane, que no olvidemos que llegaron a Bérgamo con un equipo absolutamente destrozado, plagado de bajas y que ha acabado con Mariano, Arribas y Hugo Duro en la delantera y ante un rival que presumía de ser uno de los máximos goleadores de Europa.

Sin embargo, el planteamiento llevado a cabo por Zidane, inclusive antes de la expulsión, rigurosa cuando menos, de Freuler, fue prácticamente perfecto y logró cortocircuitar desde el primer minuto todas las líneas de pase del Atalanta y los de Gasperini prácticamente apenas llegaron a cruzar su campo.

Una primera parte marcada por la roja a Freuler

El técnico francés sorprendió a todos, dando entrada en la titularidad a Isco, en detrimento de Mariano y salió con un 4-4-2, actuando tan pronto como cuarto centrocampista como de falso «9» y eso ayudó sobremanera a ganar de primeras la batalla del centro del campo.

Una batalla que, gracias al férreo control del balón desarrollado por todo el equipo, permitió vivir muy tranquilo al Real Madrid, que esperaba un aluvión de los italianos, especialmente en los primeros minutos.

Un «once» absolutamente inédito debido a las bajas | Atalanta 0-1 Real Madrid

Con la tranquilidad que da ver cómo el Atalanta no se acercaba ni por asomo a la meta de Courtois, llegó en el minuto 17 cuando tras una triangulación entre Isco, Vinicius y Mendy le permitió ganar la espalda a la defensa italiana y plantarse solo ante Gollini. Pero el suizo Freuler le trabó por detrás y el colegiado alemán no dudó en decretar su expulsión.

Una tarjeta roja un tanto rigurosa (como mínimo tan rigurosa como la que le sacaron a Militao el día de la derrota ante el Levante en Liga) pero que dejaba al Atalanta con 10 y terminaba de romper el planteamiento de Gasperini.

Jugando contra 10, el Real Madrid dominó aún más si cabe el partido pero adoleciendo de una falta de verticalidad y de mordiente bastante preocupante. Asensio, negado todo el partido, se limitaba a mandar el balón atrás y Vinicius, que si bien lo intentaba una y otra vez, sin espacios, se estrellaba una y otra vez contra la defensa.

De hecho, la primera llegada con peligro auténtico fue una espectacular internada de Nacho en el minuto 23 rompiendo por velocidad como si de un extremo se tratase pero su centro-chut se marchó desviado.

Con posesiones largas y tediosas, Zidane siguió con su plan de «dormir» el partido, algo a lo que la presencia de Isco, hoy bastante acertado, estaba ayudando sobremanera. De hecho, el malagueño protagonizó varias de las mejores ocasiones del Real Madrid en la primera mitad.

Por otra parte, por si la expulsión de Freuler hubiese sido poca losa para Gasperini, al filo de la media hora, el Atalanta perdió por lesión a uno de sus mejores activos como es el colombiano Durván Zapata, teniendo que dejar su puesto a Pasalic.

En el minuto 38 recogió un balón en el mismo corazón del área pequeña, se revolvió y remató ajustando el balón al palo pero la defensa logró desviar in extremis a córner. Y un minuto después, le dio una magnífica asistencia a Vinicius a la espalda de la defensa pero el brasileño no estuvo fino en el control y perdió unas décimas preciosas para anotar.

La presencia de un muy trabajador Isco en la titularidad, la gran sorpresa | Atalanta 0-1 Real Madrid

Sin embargo, casi al filo del descanso el Real Madrid dispuso de la mejor ocasión del partido en una jugada a la que Zidane ya nos tiene acostumbrados. Kroos, con su acierto habitual botó una falta en la frontal al corazón del área pequeña donde apareció Casemiro para rematar de cabeza directamente sobre el cuerpo de Gollini.

El golazo de Mendy hizo justicia

Tras la reanudación, más de lo mismo. Impotencia absoluta en un Atalanta que seguía sin apenas poder salir de su campo pero también en el Real Madrid, que si bien se sentía cómodo en su rol dominador, seguía carente de la más elemental profundidad. Y las pocas que tenía, las desaprovechaba.

Vinicius, que sigue negado ante el gol, falló una clamorosa oportunidad en el minuto 52, cuando mandó arriba un balón que quedó muerto en el área pequeña tras otro espectacular servicio de Kroos.

Precisamente fue Vinicius quien protagonizó el primer cambio de la noche cuando apenas seis minutos más tarde dejó su puesto a Mariano, buscando más el remate que la verticalidad aunque, desgraciadamente, sin demasiado éxito. Entre otras cosas porque el hispanodominicano no es Benzema y hoy se quería que lo fuese pero fuera de su hábitat natural, el área, pierde muchos enteros, como ha ocurrido esta noche.

La salida de Vinicius, contrariamente a lo esperado, provocó un enlentecimiento de las acciones de ataque madridista, ya bastante espesas y aburridas y el partido entró en una fase de aburrimiento total, con un fútbol de toque al que respondió Gasperini encerrándose aún más en su área.

Y aunque hubo algún escarceo suelto y sobre todo, un par de disparos lejanos de Modric y Kroos que llevaron algo de peligro, hubo que esperar prácticamente hasta el final para ver la luz al túnel.

A falta de tres minutos para el final del tiempo reglamentario, en una nueva jugada de estrategia en el enésimo córner botado por el Real Madrid  en la segunda parte, Kroos abrió desde la izquierda hacia Modric, quien a su vez, dejó el balón a Mendy a la altura de la frontal del área. Y el francés no se lo pensó y, con su pierna menos buena, la derecha, y formando un escorzo imposible, se despachó un espectacular disparo con rosca que acabó pegado al poste izquierdo de Gollini,

Game Over. Punto final. El latigazo definitivo para el hundimiento definitivo de un Atalanta que se había aferrado al 0-0 para la vuelta como a un clavo ardiendo y al que el gol le supuso el rejón de muerte. Y tras un tímido arreón postrero de los de Gasperini el colegiado pitó el final del encuentro y el Real Madrid se vuelve para la capital de España con un triunfo vital y con media eliminatoria en el bolsillo.

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