Crónica Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid | Jornada 26 Liga Santander

Esta mano de Felipe que Hernández Hernández marcó el devenir del partido | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid: «Prevaricando, que es gerundio»

Justo empate a un gol que deja más abierta que nunca la Liga, sobre todo para el FC Barcelona, que sigue acercándose a un Atlético de Madrid cuyos resultados son infinitamente mejores que el juego absolutamente tercermundista y picapedrero de un Atlético de Madrid que viene cada vez a menos y al que, una vez más, los árbitros siguen manteniendo en la pomada de un campeonato que les viene muy grande.

De nuevo Hernández Hernández

Sin embargo, el partido ha venido marcado no ya por la incapacidad ofensiva del Real Madrid en la primera mitad ni por la efectividad asombrosa de un Atlético de Madrid en la figura de Luis Suárez que, balón que encuentra, balón que aloja en la red.

La clave del partido ha estado en el indecente y prevaricador arbitraje de ese viejo conocido de la afición madridista que es el canario Alejandro Hernández Hernández, que ha dejado sin señalar un penalti de manual, a pesar de que su flagrancia y contra el criterio del colegiado del VAR, González González (otro que tal baila), que le llamó a consultas al monitor para que pitase lo que todos habíamos visto que no era otra cosa que una mano clamorosa de Felipe en el área del Atlético de Madrid.

De nuevo, Hernández Hernández volvió a perjudicar al Real Madrid con otra polémica actuación | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

Y sí, digo prevaricador porque, atendiéndonos al contenido de la definición de la prevaricación, que no es otro que dictar una resolución injusta a sabiendas de que lo es, lo que ha hecho Hernández Hernández no es más que eso. A pesar de que la mano existió, de que no había ningún criterio técnico para defender su no señalización y de que todos la vimos, incluyendo el árbitro de VAR, decidió mantener su decisión inicial y no señalarlo.

Un error que le ha costado dos puntos de oro hoy al Real Madrid y que pueden decidir una Liga. Y que, por supuesto, hay que sumar al de una larga -casi interminable- lista de errores con penaltis que no se señalan a favor del Real Madrid desde que, tras el penalti a Ramos en el Clásico y que provocó, además de las quejas por tierra, mar y aire de todo el barcelonismo, desde Koeman hasta el último de sus mamporreros a sueldo en los medios, ha provocado que a los de Zidane no se les haya señalizado ni un soo penalti a favor en lo que va de Liga.

Una primera parte para olvidar 

Pero ciñéndonos estrictamente a lo ocurrido en el césped hay que decir que el partido comenzó de la peor forma que podía esperar Zidane. Un Zidane al que su 4-3-3, con la delantera integrada por Asensio, Benzema y Rodrygo, no le carburaba en absoluto.

Dominado por el Atlético, la presión le dificultó muchísimo la salida de balón, mientras que su entramado defensivo, reforzado con la presencia de Trippier y con un muy inspirado Carrasco, le estaba haciendo casi imposible crear peligro.

El problema del mal juego del Madrid se complicó sobremanera cuando a los 15 minutos, aprovechando una subida de Mendy por su banda, Marcos Llorente sorprendió a todos con una galopada espectacular por la derecha a la que Nacho, que se había quedado cerrando, reaccionó de la peor forma que pudo, tirándose al suelo tarde.

El ex-jugador madridista sorteó al defensor blanco con facilidad y encontró una auténtica autopista hasta llegar a la frontal del área donde asistió a Luis Suárez quien, por escasos centímetros, logró adelantarse a Varane y cruzó el balón a la derecha de Courtois.

Luis Suárez adelantó al equipo rojiblanco al cuarto de hora de partido | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

Se planteaba así el peor escenario posible para ZIdane, con un Atlético en su salsa. Con el marcador a favor en la primera ocasión que tuvo y con la defensa aún más cerrada si cabe, con el equipo prácticamente encerrado en su área y esperando la mínima ocasión para atrapar una contra.

El Real Madrid, que hasta ese momento no había hecho más que sufrir para poder dar tres pases seguidos, aprovechó ese paso atrás del Cholo para hacerse con el balón y, desde el dominio más absoluto (pero también más infructuoso) dominar a placer el encuentro.

Las bandas del Madrid, con Rodrygo y Asensio, no funcionaban y encima la circulación del balón era espesa y previsible con lo que penetrar en la poblada defensa rojiblanca se antojaba poco menos que misión imposible.

De ahí que la mejor ocasión de los de Zidane en la primera mitad fuese un disparo lejano de Casemiro al filo de la media hora de partido al que respondió Oblak con una muy buena parada.

Sólo Lucas Vázquez, dueño y señor de la banda derecha y algún escarceo aislado de Mendy por la izquierda, unidos a los vanos intentos de Benzema para asociarse y encontrar hueecos, lo intentaban pero sin éxito ya que Savic y Felipe dominaron la parcela defensiva, haciendo infructuosos los intentos de penetrar a base de balones bombeados.

Y cuando el partido apuntaba a que se iría al descanso con la victoria atlética llegó la jugada que marcó definitivamente el partido y quién sabe si el devenir del campeonato. En el minuto 40, tras el enésimo córner a favor del Madrid, en esta caso botado por Kroos desde la izquierda el balón superó a Benzema y cayó sobre el brazo desplegado de Felipe quien, además, con este toque, le quitó el balón a Casemiro, que ya se aprestaba para rematar en boca de gol.

Mal partido de Asensio, que sigue sin brillar | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

No por tonto, el penalti era menos evidente pero Hernández Hernández dejó seguir la jugada que aún tardó varios segundos en finalizar. Fue en ese momento cuando González González, desde la Sala VOR, avisó al colegiado canario de su error y, tras un minuto de discusión a través del «pinganillo», éste se aprestó a dirigirse al monitor para ver la jugada. Una jugada que ya todos habíamos visto por televisión y no dejaba lugar a la duda.

Sin embargo y contra todo pronóstico, Hernández Hernández decidió no señalar el punto fatídico a pesar de lo evidente y decidió que el partido continuase y que ahí no había nada que ver y que se dispersase la turba, para ir al descanso tras un par de minutos de descuento.

Los cambios devolvieron el equilibrio

Tras el descanso, el Real Madrid siguió con su atonía atacante pero lo que es peor, habiendo perdido el centro del campo. Modric se deshinchó y el equipo del Cholo generó superioridades que acabaron en sendas oportunidades casi consecutivas que Courtois, sacó milagrosamente evitando el segundo.

Así pues, prácticamente a los cinco minutos de la reanudación Carrasco entró como cuchillo en mantequilla por la banda izquierda pero se encontró con el cuerpo de Courtois, quien como un portero de balomano, desvió la pelota, que salió rebotada a la frontal del área para que Llorente intentase sorprender rematando de primeras pero el balón se marchó ligeramente alto.

Con el Madrid desarbolado de cabo a rabo, y cuando no habían transcurrido ni cinco minutos desde el susto inicial, en una jugada muy similar ,Carrasco volvía a ganarle la partida a Lucas Vázquez y en esta ocasión cedía a Luis Suárez para que, a bocajarro y por abajo, intentase batir al meta belga. Sin embargo, de nuevo muy hábil le sacó el balón al charrúa.

Karim Benzema, que volvía tras su lesión, fue de nuevo decisivo con su gol | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

Ante el cariz de la que estaba ocurriendo, Zidane movió el banquillo con rapidez y de inmediato metió en el campo a Fede Valverde y a Vinicius por Rodrygo y Asensio, cuya aportación fue nula, y cambió de sistema, pasando del 4-3-3 que tan mal resultado les había dado, por un 4-4-2.

Ese cambio fue providencial porque, por un lado, la presencia del pulmón y el músculo de Fede Valverde supuso recuperar el pulso en el centro del campo, absolutamente del lado del Atlético hasta ese momento, y por ende, el dominio del partido.

La presencia de Vinicius, que si bien no brilló demasiado, al menos cortó de raíz las acometidas de Trippier y de Llorente y le metió el miedo en el cuerpo a los del Cholo, que poco a poco se fueron encerrando hasta acabar embutidos en su área y sin poder prácticamente cruzar el centro del campo. Todo lo más, un tremendo error de Nacho, que se durmió en la marca de Correa en un balón suelto en el área que el delantero argentino no acertó a rematar en la misma boca de gol.

En todo caso, el partido se fue soltando del lastre táctico y las rigideces de los sistemas y entonces cobró protagonismo la figura de Fede Valverde, muy bien acompañado de Toni Kroos, que empezó a mover la pelota con mucho más criterio, buscando a Vinicius y Lucas Vázquez por las bandas y a un cada vez más activo Benzema, moviéndose entre líneas.

El caso es que el Madrid empezó generar cada vez más peligro. Abrió la veda en el minuto 70 el propio Valverde con un zapatazo desde fuera del área al que respondió con una excelente intervención.

Un aperitivo para lo que se le venía encima al Atlético ya que, Benzema por dos veces avisó seriamente, primero con un disparo por encima del larguero y cuatro minutos más tarde, Oblak volvió a salvar a los rojiblancos con una doble intervención. En la primera vez que Vinicius logró ganar la espalda de la defensa asistió de forma excelente a Benzema al punto de penalti pero su remate de volea se estrelló contra el cuerpo de Oblak y el rechace le cayó de nuevo al francés quien logró rematar pero el meta esloveno, en un alarde de reflejos, se volvió a lucir.

Benzema anotó el empate prácticamente al filo de la navaja | Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid

A falta de apenas 10 minutos y en pleno toque a rebato de los de Zidane sobre la portería del Atlético, todo apuntaba a que los del Cholo se llevaría el partido, en el minuto 87 Benzema se inventó otra jugada memorable, regateando a Felipe en un palmo de terreno y tirando una maravillosa pared con Casemiro y empujó el balón a la red.

A partir de ahí, el REal Madrid intentó dar un último achuchón en el descuento para lograr la machada en forma de libre directo botado por Modric pero el balón del croata, golpeado con el exterior, se marchó por encima del larguero de Oblak.

Y sin tiempo para más, sin descontar más de los tres escasos minutos que Hernández Hernández había dado y pitó el final, sin esperar a nada más. Se salvó un punto pero viendo el arbitraje y cómo se dieron las cosas, se puede dar por bueno este empate y al menos, aunque de forma un poco más débil, el Madrid sigue enganchado a la Liga.

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