Notas Atlético de Madrid 1-1 Real Madrid | Jornada 26 Liga Santander

Courtois: 8. Notable Alto: Sus intervenciones salvadoras, especialmente al inicio de la segunda mitad mantuvieron a salvo al equipo y, una vez más, volvió a estar a la altura.

Lucas Vázquez: 7. Notable. Incansable por su banda, luchó lo indecible y generó gran parte del peligro del equipo, convirtiéndose en dueño y señor de la banda derecha y suplió la ausencia de otra referencia ofensiva por esa zona del campo, además de bajar a defender sin descuidarse apenas de sus labores atrás.

Nacho: 3. Suspenso. Espantoso partido del canterano madridista. Muy inseguro atrás, sufrió muchísimo con Correa. Cometió un error infantil en la primera parte que dio lugar al gol del Atlético, además de sufrir un despiste gravísimo en la segunda ante Correa que pudo costar el segundo.

Varane: 7. Notable. Gran partido del francés, muy seguro durante todo el partido, salvo en el gol, controló bastante bien a Luis Suárez y, a pesar de la tarjeta que vio, estuvo atentísimo en las ayudas defensivas cuando el equipo se echó hacia delante en la segunda parte.

Mendy: 6. Bien. Su banda fue un fortín salvo un par de jugadas puntuales y eso que le tocó bregar con un «Miura» como es Marcos Llorente, al que prácticamente ganó todos los duelos. Se ofreció con mucho criterio arriba, desahogando el ataque y aportando ese músculo necesario en estos partidos.

Casemiro: 7. Notable. Su astucia para asistir a Benzema en el gol del empate es oro molido pero es que además se fajó muchísimo atrás para contener las pocas contras que intentó el Atlético y ayudó en ataque como refuerzo ofensivo en los balones aéreos.

Kroos: 6. Bien. Partido aceptable del alemán, que fue de menos a más. De los pocos que intentaron cosas diferentes, buscando las escasas fisuras que el entramado defensivo, además de mostrar un buen espíritu defensivo.

Modric: 4. Suspenso. El croata no estuvo cómodo sobre el campo en ningún momento. Muy marcado, sufrió mucho para sacar la pelota, especialmente en la primera mitad y le faltó consistencia a su juego, especialmente en la zona de tres cuartos, perdiendo bastantes balones. Se desfondó en el inicio de la segunda parte y el Madrid naufragó estrepitosamente hasta la entrada de Valverde.

Asensio: 2. Suspenso. No dio una a derechas, a pesar de que empezó creando algo de peligro por la izquierda con un buen servicio a Benzema. Sin embargo, se diluyó como un azucarillo. Se le atragantó la defensa rojiblanca y desapareció como por encanto. Fue sustituido por Fede Valverde en el minuto 60.

Benzema: 6. Bien. Su gol y su inteligencia para combinar con Casemiro en el empate es más que suficiente para garantizarse una nota que, hasta ese momento, iba camino del suspenso más absoluto. Lo intentó todo pero sin suerte y, aunque combinó en ocasiones bien con las bandas, pero entre Oblak y su desacierto, malograron un resultado que pudo haber sido mejor.

Rodrygo: 2. Suspenso. Desastroso. Sin paliativos. No le salió nada. Ni un regate, ni un centro, nada. Estuvo completamente atenazado y tremendamente superado por el partido, al que no entró en ningún momento. Dejó su puesto a Vinicius en el minuto 60.


Fede Valverde: 7. Notable. Su entrada revolucionó a un equipo que, hasta ese momento, carecía de ideas y estaba atravesando por su peor momento del partido. Devolvió la consistencia al centro del campo y le dio un aire nuevo al ataque madridista, además de que estuvo a punto de marcar un golazo.

Vinicius: 5. Aprobado. Estuvo muy activo, ofreciéndose en todo momento aunque con escaso acierto. Sin embargo, su entrada aportó frescura y sobre todo, desborde y la sensación de que podía ganar la espalda de Trippier en cualquier momento. Le dio un balón de oro a Benzema que el francés no supo aprovechar.


Zinedine Zidane: 6. Bien. El equipo ofreció una paupérrima imagen, tanto en la primera mitad como en el inicio de la segunda, al que se le atragantó el entramado defensivo del Cholo que, para más «inri», se vio por delante en el marcador en su primera oportunidad, lo que hizo aún más difícil el partido a un equipo, el madridista, carente totalmente de ideas y sin profundidad.

Ahora bien, reaccionó bien y rápido, cambiando el 4-3-3 por un 4-4-2, dando entrada a Valverde y reforzando un centro del campo que en ese momento hacía aguas por todas partes. A partir de ese momento, logró revertir la situación hasta hacerse con el control del partido y acabar embotellando al Atlético, en los que fueron los mejores minutos de fútbol del equipo.

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