Crónica Real Madrid 3-1 Atalanta | Champions (Vuelta octavos de final)

Lucas Vázquez y Ramos celebrando el gol del camero | Real Madrid 2-1 Atalanta

Real Madrid 3-1 Atalanta: «A cuartos de final, con dignidad y orgullo»

El Real Madrid vuelve por fin a la fase de cuartos de final de «su» competición, la Champions League, a la que no accedía desde la temporada 2018/2019, y lo ha hecho por la puerta grande, protagonizando probablemente si no el mejor, uno de los mejores partidos de esta temporada.

Aunque es verdad que, leyendo a los periodistas y presuntos analistas sesudos (calvos y no tan calvos) y a algunos tuiteros madridistas, no ha tenido la repercusión ni el reconocimiento que sí tuvo, por ejemplo, la derrota del FC Barcelona, humillado por el PSG especialmente en la ida.

Se dijo entonces que se cayó con cierto estrépito y los culés fueron eliminados (como también lo fue el Sevilla, por cierto) que aquella derrota no era criticable porque se perdió con «dignidad y orgullo». Justo lo que le han negado a esta gran victoria del Real Madrid, por duplicado ya que se ganó en la ida y se ha ganado por aún más margen en la vuelta y ofreciendo, como digo, una magnífica imagen.

Pues bien, ayer el Real Madrid volvió a ser el de las grandes noches europeas, venciendo a un rival que, si bien, no le puso nada fácil las cosas a los de Zidane, sobre todo en la primera mitad, a medida que el cansancio y el ir por detrás en el marcador hicieron mella, acabó por entregar la cuchara y terminó vapuleado por los blancos.

Cambio de sistema y dominio madridista en la primera parte

Como ocurrió el sábado ante el Elche, Zidane sorprendió apostando de nuevo por el 5-3-2, previendo quizás el empuje inicial y la presión asfixiante a la que iban a ser sometidos por el Atalanta. Y también para cubrirse las espaldas, entre otras cosas, por la ausencia por tarjetas de Casemiro, lo que iba a obligar a un esfuerzo extra.

El «once» de Zidane de esta noche ante el Atalanta | Real Madrid 2-1 Atalanta

Los primeros minutos, desde luego, obedecieron a ese patrón esperado, con un Atalanta volcado sobre el Real Madrid, presionando prácticamente cada intento de salida de balón. Sin embargo, los de Zizou, con la lección muy bien aprendida, y de la mano sobre todo de un Kroos esplendoroso, que dio un clínic sobre cómo sacar el balón y repartirlo (y recuperarlo), lo cierto es que el Real Madrid no sufrió.

Salvo un pequeño susto en los primeros minutos ante un balón que perdió Varane en un error en un autopase que provocó una pequeña contra que acabó con un remate flojo de Gossens a bocajarro que paró sin problemas Courtois.

A los 10 minutos el Real Madrid empezó a hacerse ya con el control del partido para no soltarlo ya el resto del encuentro y a medida que avanzó el tiempo también comenzó a aproximarse con más peligro a la meta de Sportiello.

Así, al filo de la media hora Benzema protagonizó una gran jugada personal por la izquierda para asistir a Vinicius quien no acertó a rematar de primeras y para cuando logró hacerse hueco, ya se le echó un defensor encima, perdiendo una gran oportunidad. Acto seguido, avisó Modric con un espectacular chutazo desde fuera del área que se perdió por encima del larguero.

Fuegos de artificio como preámbulo de lo que llegaría instantes después, cuando en el minuto 33 Sportiello se equivocó gravemente a la hora de devolverle el balón a un defensa y se lo entregó a Modric en la frontal del área. El croata se adentró en la zona de peligro y asistió a Benzema quien, completamente solo, sólo tuvo que empujar el balón a la red.

Karim Benzema anotó el primer tanto con este remate | Real Madrid 2-1 Atalanta

Un durísimo varapalo que tambaleó seriamente al Atalanta y dejó al conjunto italiano contra las cuerdas y a merced del Real Madrid que, con este gol, obligaba a los italianos a anotar dos goles obligatoriamente para pasar la eliminatoria y, visto lo visto, no daba la sensación de que eso pudiese ocurrir en ningún momento.

De hecho, hasta el final de la primera mitad, los de Gasperini apenas sí cruzaron el centro del campo, sometidos por la tiranía de un Kroos y de un Modric,cuya figura empezaba a emerger como sostén de un equipo que controlaba el partido con comodidad y aunque, sin crear más oportunidades, su superioridad era tal que se esperaba que, sobre todo, con Vinicius muy activo, no iban a tardar en ganar la espalda de una defensa cada vez más adelantada y con más huecos.

Más goles y buen juego en la segunda mitad

La segunda mitad comenzó sin cambios y con una dinámica muy similar. El Atalanta intentando presionar la salida del balón aunque, eso sí, con cada vez menos fe, y un Real Madrid, que movía la pelota a su antojo de una parte a otra del campo, buscando la vertical con Vinicius, Lucas Vázquez y Mendy.

En el minuto 53 Vinicius estuvo a punto de marcar no sé si el gol de su vida pero sí, desde luego, su mejor tanto como madridista. Arrancó desde su campo robando el balón, tiró una pared con Mendy y a toda velocidad se cruzó el campo rival hasta pisar área, dribló a tres rivales y ante la salida de Sportiello, trató de ajustar tanto el balón que se fue ligeramente desviado, pegado al palo izquierdo del meta italiano.

Ferland Mendy volvió a destacar, especialmente en la segunda parte | Real Madrid 2-1 Atalanta

Un gol, que de haber entrado, hubiese sido una joya para guardar en las videotecas de todos los aficionados al fútbol, madridistas o no. Pero no pudo ser. Aun así, una de las grandes virtudes del joven delantero brasileño es que no se rinde y lo vuelve a intentar una y otra vez.

Y así, cuatro minutos más tarde, volvió a robar, en esta ocasión en el centro del campo y rompió por velocidad a la defensa italiana hasta que llegó al área rival y allí fue zancadilleado claramente por Toloi y el colegiado holandés no dudó en señalar el más que evidente penalti.

El lanzamiento desde el punto fatídico, al que el Real Madrid no acudía nada menos que desde octubre del año pasado, corrió nuevamente a cargo de Sergio Ramos, quien tras aguantar mucho la reacción de Sportiello, marcó de durísimo disparo raso, ajustado al palo derecho, haciendo imposible la estirada del meta.

No se rindió el Atalanta, que se fue hacia delante, buscando el área madridista. Primero con un disparo demasiado cruzado de Miranchuk tras una buena pared en el área y acto seguido, por medio del colombiano Duvan Zapata, tras un gran pase filtrado de Malinovksi, cuyo remate se encontró con un espectacular paradón de Courtois

Ahí se acabó el Atalanta definitivamente. Con Gosens lesionado y con todo un Everest por delante que escalar en apenas 30 minutos, se le apagó la luz al equipo transalpino que entregó la cuchara, especialmente en defensa, donde los agujeros eran cada vez mayores y más clamorosos.

Precisamente aprovechando un nuevo error defensivo, en el minuto 68 Benzema protagonizó una gran oportunidad que él mismo inició. Abrió a la derech apara que Lucas Vázquez le devolviese un centro espectaular que el francés remató con un gran cabezazo al que respondió Sportiello con una buena mano. El rechace le volvió a caer de nuevo a Benzema quien, de nuevo de cabeza, aunque ya más forzado, remató al palo.

Benzema, por dos veces, estuvo a punto de anotar su segundo gol | Real Madrid 2-1 Atalanta

Con Rodrygo ya en cancha, que entró por Vinicius, el Real Madrid siguó atacando por las bandas, aprovechando la vulnerabilidad defensiva del Atalanta aunque hay que decir que en el minuto 75, Zapata se volvió a encontrar con Courtois, quien sacó por abajo con el pie el remate del colombiano.

En el minuto 82 llegó el tanto del Atalanta tras un gran lanzamiento de falta directa de Muriel al que nada pudo hacer Courtois. Un auténtico espejismo porque apenas un minuto después, Lucas Vázquez se volvió a exhibir por la banda derecha, tiró una gran diagonal y asistió a Asensio, que apenas llevaba un minuto en el campo tras sustituir a Valverde. El delantero balear armó la pierna y ajustó el balón pegado al palo izquierdo para batir a Sportiello y aumentar la diferencia.

Una diferencia que bien pudo ser mayor si Rodrygo, ya en el descuento, tras una buena jugada, no acertó a batir a Sportiello, ya que estrelló el balón contra el cuerpo del meta italiano al intentar batirle por alto.

FInalmente y tras cinco minutos de descuento, el árbitro holandés pitó el final del partido y el Real Madrid vuelve a entrar por derecho propio y por la puerta grande entre los ocho mejores equipos del continente. Un lugar del que nunca debió haber salido. Nunca.

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