
Después de un más que un exigente mes de marzo para el Real Madrid, llega ahora el mes de abril, un mes en el que los de Zidane se juegan el ser o no ser en una temporada que comenzó con los peores augurios y que, de darse bien, podría dejar al equipo en una situación espectacular en su lucha tanto por la Champions League como por la Liga.
Y es que, en este mes el Real Madrid se juega la vida ante el Liverpool en sendos compromisos de ida y vuelta los días 6 y 14 de abril, pero es que entre medias, el sábado se juega la vuelta del Clásico. En concreto, el sábado 10. Por tanto, con algo más de una semana, el futuro del club pasa por apenas tres partidos.
Ahora bien, antes del decisivo partido ante el FC Barcelona, los de Zidane se enfrentarán darán el pistoletazo de salida al mes de abril el sábado 3 frente al Eibar en el Alfredo Di Stéfano. Un partido igualmente importante, donde los tres puntos son más vitales aún si cabe, para llegar al partido ante de los de Koeman con todo por decidir.
Pero es que si esto pareciese poco, después del Clásico al Real Madrid le espera un apretadísimo calendario liguero en el que los de Zidane afrontarán el tramo final de la temporada con tres partidos casi consecutivos.
En primer lugar, ante el Cádiz en el Ramón de Carranza el 21 de abril. Cuatro días después le espera el Real Betis en Valdebebas y, por fin, con sólo tres días de diferencia, el 28 de abril, tocará rendir visita al Coliseo Alfonso Pérez para jugar ante el Getafe.
Una fecha que podría verse afectada y complicarse aún más en caso de que, como todos deseamos, el Real Madrid solvente con éxito su eliminatoria de Champions League ante el Liverpool, ya que, o bien el martes 27 o el miércoles 28, tendría que enfrentarse al vencedor de la eliminatoria de cuartos de final entre el Oporto y el Chelsea.
