
¿El clavo ardiendo? Puede que una vez más, la Champions League sea la salvación a todos los males para el Real Madrid. En una semana al equipo de Zinedine Zidane se le han caído 4 puntos ligueros por el camino (Getafe y Real Betis) y pueden acabar siendo definitivos en el desenlace de la Liga.
Tras desinflarse relativamente ese globo tras la victoria ante el FCB, toca rasgarse las vestiduras y dar el Do de pecho para luchar con todo por la ansiada decimocuarta.
Ahora las miras están puestas en este próximo martes 27 de Abril (21h) en el Alfredo Di Stéfano. Partido grande. Semifinales de la UEFA Champions League ante todo una roca física como el Chelsea de Tuchel. Potencial defensivo excelente: defienden del primero al último sin olvidar la faceta ofensiva.
Este martes el equipo tiene que seguir siendo inexpugnable atrás. ¿Objetivo 1? Portería a cero: con ese gran Courtois, con Varane ya recuperado, Carvajal que parece recuperado para la causa y la dupla defensiva merengue de moda: Militão y Nacho. Con ellos hay que cumplir esa meta. Son 17 partidos sin perder y los 4 últimos con portería a 0.
¿Objetivo 2? Por supuesto cumplido el primero, cumplir el segundo: ganar el partido. Madurar el partido a fuego lento, no ir con prisas a buscar antes el segundo gol que el primero. Y para ello hay que agarrarse a la pólvora que tiene el Real Madrid, muy muy mojada que haya estado esta semana.
¿Salvador Hazard?
Se espera que el belga haya llegado (por enésima vez para quedarse). Muy buenas sensaciones en los minutos disputados ante el Real Betis. Se ha tenido paciencia y tratamiento conservador con Eden. No se ha querido acelerar su vuelta al equipo para que sea de la forma más segura posible. Con Karim Benzema en plan estelar, Vinicius en el mejor momento desde que llegó al Real Madrid, falta un tercer elemento para hacer daño al conjunto inglés.
Mañana alguien que se convirtió en uno de los mejores futbolistas de planeta tiene la oportunidad de demostrar a su ex equipo y al mundo entero, cuáles son los motivos por los que llegó a la casa blanca. La Ley del Ex. Su momento para escribir su historia como jugador merengue, puede ser ahora.
