Crónica Real Madrid 0-0 Osasuna | Jornada 11 Liga Santander

Vinicius fue uno de los mejores y más activos de todo el partido | Real Madrid 0-0 Osasuna

Real Madrid 0-0 Osasuna: «Dos no se pelean si uno no quiere»

El Real Madrid se ha dejado ante Osasuna dos puntos, tras un empate sin goles en el que unos, los de Ancelotti, han puesto el fútbol, las ganas y el hambre por vencer y otros, los de Jagoba Arrasate, han puesto el orden defensivo y las pérdidas de tiempo.

Con los once jugadores colgados del larguero, defendiéndose con un orden casi prusiano y sobre todo, aprovechando todos los resquicios que un pésimo árbitro, Soto Grado, les ha permitido a la hora de perder tiempo, penalti a Vinicius al limbo incluido, Osasuna se ha llevado un punto bastante inmerecido, vistos los méritos atacantes de uno y otro equipos.

Pero esto es el fútbol. De hecho y curiosamente, hasta el tercio final del partido, la mejor oportunidad del partido la tuvo el equipo rojillo, que en la única contra que pudieron montar en todo el encuentro, estuvieron a punto de marcar, por más que Benzema también tuvo una gran oportunidad para llevarse los tres puntos y hacer justicia en el marcador. Sin embargo, los postes evitaron ambos tantos.

Al Real Madrid se le hizo bola la defensa rojilla

El caso es que desde el primer momento se vio lo que le iba a esperar a Carlo Ancelotti y a los suyos. Osasuna salió a romper el 4-3-3 madridista para lo cual juntó las líneas todo lo que pudo y dispuso una defensa férrea de cinco y dejó adelante al «Chimy» Avila para intentar sorprender en alguna contra.

Este es el «once» que ha alineado Carlo Ancelotti esta noche | Real Madrid 0-0 Osasuna

Como no podía ser de otra forma, el Real Madrid dominó de cabo a rabo, aprovechando que Osasuna renunció en todo momento a jugar pero hay que reconocer que el entramado defensivo dispuesto por Arrasate se le hizo bola a los de Carletto prácticamente desde el primer minuto.

Sin apenas espacios, Asensio, apoyado por Carvajal, hoy titular, por la derecha y con Vinicius y Mendy por la izquierda, con Benzema moviéndose por toda la zona de ataque y cayendo al centro del campo para buscar asociarse, los ataques del Real Madrid eran lentos, parsimoniosos y, lo peor de todo, terriblemente previsibles.

Hubo que esperar casi 20 minutos para ver la primera aproximación peligrosa del Real Madrid con un gran pase de Carvajal hacia Asensio, en la única vez que los locales lograban encontrar un mínimo resquicio en el muro rojillo, pero el balón, demasiado largo no le llegó bien a Asensio y Sergio Herrera se adelantó al jugador balear.

En los mejores momentos de juego madridista, y cuando parecía que el Real Madrid había logrado encontrar alguna vía de agua en la defensa, Camavinga no supo aprovechar un magnífico servicio de Asensio al hueco y su disparo se marchó fuera.

Y de nuevo, como ya ha venido pasando otros partidos como, por ejemplo el día del Villarreal, volvió a salir cruz en la moneda arbitral. En el minuto 24, Vinicius lograba internarse en el área y ganó la línea de fondo para asistir a Carvajal, que entraba desde atrás pero su disparo se marchó muy arriba.

Una jugada aparentemente normal pero que cobró inmediato protagonismo el árbitro del VAR, hoy Cuadra Fernández, porque no quiso apreciar un descomunal pisotón en la zona del tendón de Aquiles de Torró a Vinicius en el momento de centrar y que, con un simple visionado en los monitores, habría tenido más que suficiente para llamar al orden a Soto Grande y señalar un penalti de esos de libro.

Pero como ante el Villarreal con Nacho y como antes frente el Mallorca con Rodrygo y mucho antes con Jovic contra el Levante, un nuevo y clamoroso penalti se iba al limbo por obra y gracia del Comité de Arbitros, que suma y sigue.

Volviendo al partido, decir que el Real Madrid seguía a lo suyo, atacando sin parar y buscando huecos por los que tratar de hincarle el diente a una defensa integrada por 10 hormbres en apenas 30 metros.

Y casi lo logra en dos ocasiones casi consecutivas, la primera en el minuto 29 con un disparo durísimo de MIlitao desde fuera del área. La segunda, apenas un minuto después cuando Vinicius estuvo a punto de marcar con un maravilloso disparo que iba directo a la escuadra de Sergio Herrera pero que el meta rojillo desvió con la yema de los dedos.

A partir de ese momento, entre que Osasuna redobló sus esfuerzos atrás y que el Real Madrid bajó varios enteros su intensidad en el ataque, los de Ancelotti ya no dispusieron de más oportunidades en toda la primera mitad, salvo un par de disparos lejanos a cargo de Camavinga y Kroos que no acabaron en nada.

Sin suerte ni precisión en la segunda mitad

Tras la reanudación, se produjo el primer cambio con la entrada en el campo de Rodrygo por un aceleradísimo Camavinga, muy pasado de vueltas durante toda la primera mitad y que, con una amarilla en su haber y con un par de entradas fuera de lugar, amenazaba con no acabar el partido.

Esto trajo consigo que un frío y apático Asensio, hoy en labores de extremo derecho, ocupase una demarcación más centrada, de interior así como una mayor profundidad por la banda, gracias a la rapidez del brasileño.

Sin embargo, la primera -y única- oportunidad de Osasuna estuvo a punto de acabar en el primer tanto rojillo cuando apenas habían transcurrido cuatro minutos desde la reanudación.

Benzema lo intentó de todas las formas pero no tuvo su noche | Real Madrid 0-0 Osasuna

En un fallo de concentración de Mendy a la hora de disputar un balón dividido en el campo de Osasuna, los de Arrasate aprovecharon para sorprender a un Madrid completamente descolocado y roto atrás y, en apenas tres pases, Kike García abrió al espacio para la galopada de «Chimy» Avila por la derecha.

El argentino se plantó en el área y asistió a Moncayola, que entraba completamente solo en el segundo palo pero su disparo se estrelló en el palo y el rechace le cayó accidentalmente a Carvajal y, de forma milagrosa, se marchó a córner.

Hubiese sido, desde luego, demasiado premio para un Osasuna reservón, que había renunciado a jugar al fútbol desde el primer minuto pero que esperaba un latigazo como éste.

Esto espoleó al Real Madrid, que buscó desesperadamente el gol por las bandas, guiados por un incansable Vinicius, acompañado de forma torpe y atolondrada por Mendy, y por un velocísimo Rodrygo, al que Carvajal tampoco es que ayudase demasiado con sus centros.

El caso es que por más que lo intentaban, no había forma de encontrar el más mínimo hueco por donde entrar y entre los balones a la olla que la defensa rojilla despejaba una y otra vez y el desacierto en el último pase o porque con medio Osasuna plantado en el área, resultaba imposible meter un balón en condiciones.

Hubo que esperar a la hora de juego para que Benzema, siempre Benzema, genio Benzema, se inventase una jugada de las suyas para generar la mejor oportunidad del partido para el Real Madrid. En apenas un palmo de terreno, en el área pequeña, el francés se revolvió y soltó un espectacular zapatazo que impactó sobre la cruceta de Sergio Herrera y se marchó por arriba.

En el minuto 71 llegó un triple cambio en el Real Madrid, con las entradas simultáneas de Marcelo, Lucas Vázquez y Hazard por Mendy, Carvajal y Asensio, respectivamente, pero la verdad es que no aportaron casi nada. Sólo Marcelo, volcado como un extremo izquierdo más, trató de generar peligro pero los otros dos estuvieron casi desaparecidos.

Militao fue uno de los más destacados del partido | Real Madrid 0-0 Osasuna

Llegaron entonces una sucesión de pases desde la izquierda especialmente, con Marcelo y Vinicius buscando una y otra vez el área pero, entre su desacierto a la hora de encontrar rematador y el extraordinario partido de la defensa rojilla, lo cierto es que el crono avanzó rápidamente y las oportunidades claras no llegaron.

Sólo se pueden reseñar un par de ocasiones. En concreto, un disparo casi desde su campo de Casemiro, que vio adelantado a Sergio Herrera pero que se marchó fuera y un par de lanzamientos ajustados al palo de Kroos.

Los últimos minutos fueron un esperpento. Sergio Herrera, que se había pasado toda la segunda parte demorando impunemente y hasta el infinito cada saque de puerta, protagonizó un par de vodeviles teatrales, fingiendo una lesión inexistente, mientras que Arrasate aprovechó para hacer los últimos cambios, sólo para perder tiempo.

Y a fe que lo hicieron. Pero a diferencia de otros árbitros en otros partidos y contrariamente a lo que hemos estado viendo esta temporada a cuenta de esta cuestión, el colegiado Soto Grado (que le había perdonado la roja a Unai por cortar una contra madridista con el brazo) en vez de prolongar el partido hasta los siete u ocho minutos -que era lo que con justicia se habría tenido que descontar- apenas descontó cuatro minutos.

Un descuento en el que, además de más pérdidas de tiempo, en lo poco que se pudo jugar, el Real Madrid, tremendamente desacertado, tampoco hizo méritos para más y otros dos puntos de oro que volvieron a volar de Chamartín.

Una nueva oportunidad perdida para hacer hueco tras el nuevo tropiezo azulgrana, derrotado en Vallecas ante el Rayo (lo que ha provocado la destitución de Ronald Koeman) Y en vez de dormir como líderes en solitario, ahora toca esperar a ver qué hacen hoy sus rivales más directos, como la Real Sociedad, que juega en Balaídos ante el Celta y el Atlético de Madrid, que juega en Valencia ante el Levante.

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