Crónica Real Madrid 2-1 Sevilla | Jornada 15 Liga Santander

Vinicius anotó uno de los mejores goles de la temporada para darle el triunfo al Real Madrid | Real Madrid 2-1 Sevilla

Real Madrid 2-1 Sevilla: «Y Vini cogió su fusil»

El Real Madrid ha logrado una importantísima victoria en su casa ante un Sevilla que se había adelantado en el marcador y que, tras una primera parte en la que sufrió bastante y se decidió a favor de los de Ancelotti merced a un espectacular tanto de Vinicius, a falta de tres minutos para el final.

Una victoria que se trató de empañar con una falsa polémica, con la reclamación por parte de los sevillistas de un penalti por derribo inexistente de Alaba a Ocampos. Sin embargo, parece olvidarse que, en los últimos minutos, se produjo otro derribo, en este caso de Diego Carlos sobre Vinicius en el área sevillista, bastante más claro y que, éste sí, pasó inadvertido para la opinión pública.

Benzema cambió un partido dominado por el Sevilla

Pero en lo que se refiere estrictamente al partido, decir que Ancelotti se encontró con una baja de última hora en la ausencia de Rodrygo por gastroenteritis. El brasileño, que iba a ser titular esta noche dejó su puesto a Marco Asensio, por lo que Carletto volvió a salir prácticamente con su «once» de gala.

Pero las cosas no siempre se dan como uno quiere y, a diferencia de otros partidos en los que el equipo sale a dominar y goza de las primeras ocasiones, en esta ocasión fue el Sevilla el que salió a por el partido. Eso, unido a una caraja defensiva espectacular en los primeros minutos le abrieron de par en par a los de Lopetegui para abrir el marcador.

Este fue el «once» de Ancelotti, obligado por la baja de Rodrygo | Real Madrid 2-1 Sevilla

Con apenas 10 minutos disputados, Rafa Mir remató a placer desde el punto de penalti un córner botado desde la izquierda, haciendo inútil la estirada de Courtois. El gol fue un varapalo importante para el Real Madrid que a punto de ser aún más duro cuando apenas tres minutos más tarde, un error garrafal de Carvajal provocó una doble oportunidad de oro para el Sevilla.

Rafa Mir se encontró con el regalo del lateral madridista y a punto estuvo de anotar el segundo pero su disparo lo sacó Alaba bajo los palos. El rechace le cayó rebotado al «Papu» Gómez, que cedió a Rafa Mir. El delantero sevillista superó a Militao y remató cómodamente a puerta pero se encontró con un espectacular Courtois que sacó de forma inverosímil la pelota cuando se cantaba el segundo.

A partir de ahí, minutos de cierta incertidumbre en el campo, con un Real Madrid totalmente disperso, con un Kroos y un Modric tremendamente desacertados en la dirección del equipo y que apenas le daba para hilvanar unas pocas jugadas pero sin apenas crear peligro.

Sin embargo, fue Vinicius el que a punto estuvo de empatar en el minuto 26 en una jugada aislada, tras aprovechar una melee en el área pero su disparo fue fácilmente rechazado por Bono. Un pequeño respiro para los de Ancelotti que apenas tuvieron tres minutos de resuello porque en un excepcional detalle técnico, Ocampos colocó un balón directo a la meta de Courtois que se estrelló en el larguero, en otra gran oportunidad perdida de los de Lopetegui.

Pero el fútbol tiene estas cosas y, cuando peor estaban las cosas, en el minuto 32 apareció de la nada Militao, quien se despachó un espectacular zambombazo desde más de 30 metros al que, increíblemente, Bono trató de atajar en vez de rechazarlo, como sería lo más natural en estos casos. ´

Así anotó Benzema el empate en la primera mitad | Real Madrid 2-1 Sevilla

El resultado no pudo ser peor para el meta marroquí, al que el duro disparo le dobló las manos y el balón quedó mansamente botando en el área pequeña y ahí se encontró con Benzema, el más listo de la clase para empujarla a la red, anticipándose a Diego Carlos.

El gol trastocó por completo el partido, con un Sevilla que se vino abajo al tiempo que el Real Madrid se asentó sobre el terreno de juego. Eso sí, en el minuto 35 llegó la jugada que más reclamó el Sevilla cuando Ocampos se internó en el área y se encontró con Alaba, que fue al corte. Es cierto que el austríaco roza con su bota la del argentino pero es un toque insuficiente que Ocampos aprovechó para exagerar la caída y protagonizar un salto de la rana que no te habría firmado ni El Cordobés de los años 70.

Aquel fue el único acercamiento sevillista de la primera mitad que, por cierto, contrastó con el arreón madridista que estuvo incluso a punto de lograr adelantar a los blancos al filo del descanso. Mendy protagonizó una gran jugada personal por su banda y asistió a Marco Asensio quien, de primeras, voleó con la izquierda pero el balón se marchó fuera, ligeramente ajustado a la escuadra de Bono.

Un testarazo de Ocampos que acabó en las manos de Courtois fue el epílogo para una primera mitad absolutamente loca, en la que se pasó de un posible 0-2 o más a un empate.

Dominio madridista y golazo de Vinicius para rematar el partido

La segunda mitad comenzó con disparo lejano del «Papu» Goméz que detuvo sin problemas Courtois fue un espejismo porque, aunque con un ritmo más bajo, el Sevilla perdió por completo el centro del campo.

Con un ritmo de partido más bajo, Asensio volvió a rozar el tanto en el minuto 57 tras una buena contra iniciada por Casemiro con un pase al hueco que sorprendió a la defensa sevillista.

La entrada de Camavinga fue clave para la remontada madridista | Real Madrid 2-1 Sevilla

Un mal partido, en todo caso, lento y en el que ni Kroos ni Modric lograban hacerse con el control del juego, cada vez más previsible, y con un Sevilla cada vez más aculado en su área y con un entramado defensivo más poblado. Aun así, Vinicius pudo marcar en el minuto 70 tras una contra fulgurante iniciada por el propio jugador brasileño pero no acertó en la definición.

La clave del partido estuvo en el minuto 72 cuando Ancelotti se animó a mover el banquillo, con la entrada de Camavinga y Fede Valverde por Asensio y Modric y el equipo experimentó una auténtica transformación.

Su salida al campo dotó de una energía extra al centro del campo que, especialmente con el empuje de Camavinga, acabó por encerrar al Sevilla en su área y a llegar con cada vez más peligro.

Alaba avisó con una remate de volea tras una falta botada por Kroos tras una mano de Ocampos que se marchó por arriba y Kroos también se animó con un disparo lejano hasta que llegó el minuto 86 y Vinicius nos regaló una de las jugadas más espectaculares no ya del partido sino de toda la temporada.

Pegado a la cal, recibió un centro larguísimo de Militao que controló con el pecho y con el que se deshizo de Ocampos, trazó una diagonal y desde la frontal del área encajó el balón en la escuadra de Bono con la precisión de un cirujano cardiovascular, ante el delirio en las gradas.

La distancia en el marcador pudo ser aún mayor de haber pitado Sánchez Martínez un claro penalti de Diego Carlos a Vinicius en una internada apenas un minuto después del tanto madridista, pero no hubo valor para señalarlo, habida cuenta de la polémica de la primera mitad. Pero el derribo, claro y diáfano, existió y Diego Carlos barrió al delantero madridista.

Benzema y Vinicius festejando el tanto del brasileño que les daba el triunfo | Real Madrid 2-1 Sevilla

En todo caso, el gol hizo justicia al mayor afán y la ambición madridista por llevarse el partido y castigó al conservadurismo de Lopetegui, que había visto la consecución de un punto como algo poco menos que un triunfo.

El Real Madrid trató de cerrar los últmos minutos con dos cambios, con las entradas de Nacho por Vinicius y de Lucas Vázquez por Carvajal, con el Sevilla volcado sobre el área madridista.

De hecho, los hispalenses pudieron empatar en el último suspiro cuando, tras un córner (por cierto, precedido de falta de Diego Carlos sobre Militao), remató Delaney de cabeza y Courtois volvió a sacar sus guantes a pasear con un paradón y cuyo rechace estuvo a punto de rematar Bono, que había subido a rematar, pero el balón se le encasquilló entre las piernas.

Esa jugada fue el punto final para el partido y los tres puntos ante un rival directo se quedaron en casa, en uno de esas victorias que acaban decantando un título.

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