
Real Madrid 2-0 Athletic de Bilbao: «¡Supercampeones!»
El Real Madrid ha levantado el primer título de la temporada y ha logrado su 12ª Supercopa de España, al imponerse por 2-0 a un aguerrido pero más bien romo Athletic de Bilbao, al que dominó y, salvo la presión en los minutos finales, en los que Courtois le detuvo un penalti a Raúl García.
Una victoria más cómoda y menos sufrida de lo esperado y que trae para Madrid el primer (y esperamos que no último) título de esta temporada y en el que Luka Modric, el MVP de la FInal, ha demostrado que está viviendo no ya su segunda sino su tercera juventud, con una nueva exhibición de clase y sacrificio.
Dominio y golazo de Modric en la primera mitad
El Real Madrid saltó al campo con la gran novedad de la vuelta de David Alaba al «once» en detrimento de Nacho y con la incorporación de Lucas Vázquez en lugar del ausente Carvajal y con Rodrygo por el lesionado Asensio.

La primera mitad comenzó con un ritmo parsimonioso, con mucha intensidad y con bastantes pocas ocasiones y todas ellas del lado madridista. Y por qué no declrlo, con algo de polémica, por dos acciones controvertidas en ambas áreas.
La primera cuando en el minuto 10 Alaba cortó con el brazo de forma accidental un balón que intentabaa controlar Iñaki Williams. La segunda, en el minuto 22, cuando agarraron a Militao a la salida de un córner, impidiéndole rematar, pero en ningún caso, Soto Grado decretó penalti.
Las oportunidades, no muy abundantes en la primera mitad, no tardaron en llegar y prácticamente todas del lado madridista. A los 18 minutos Benzema, a pase de Rodrygo, estuvo a punto de marcar pero su disparo se marchó fuera por muy poco. Y justo un minuto después, Militao no acertó a aprovechar una mala salida de Unai Simón y su remate de cabeza se perdió por encima del larguero.
En el minuto 28 Casemiro también probó suerte con otro disparo lejano, raso y pegado al palo izquierdo de Unai Simón, quien se empleó a fondo para rechazar a córner el lanzamiento del brasileño quien, un minuto después, y a la salida de ese mismo córner remató de cabeza forzando de nuevo al meta vasco a sacar el balón por encima del larguero.
En pleno dominio madridista llegó el gol en el minuto 37. En una contra de Manual, el equipo cruzó el campo en tres pases hasta que Rodrygo cogió el balón en su banda, trazó una diagonal hacia el centro del área donde vio la llegada de Modric en el punto de penalti.

El croata recibió el balón con el cariño que un padre abraza a su hijo y, de primeras, se despachó un espectacular lanzamiento que alojó el balón pegadito a la escuadra izquierda de Unai Simón.
Un durísimo varapalo para un Athletic que prácticamente había estado a merced del Real Madrid durante toda la primera parte y que veía cómo sus esfuerzos por mantener a raya a los blancos se había ido por el sumidero casi al final de los 45 minutos iniciales, que sin embargo, pudo empatar con un remate de Sancet que se marchó fuera por bien poco en la última jugada de este período.
Dos penaltis, un gol y el primer título de la nueva Era Ancelotti
A los cinco minutos de la reanudación, Benzema chutó a puerta y el balón impactó claramente en la mano de Yeray. La jugada necesitó de la revisión en el VAR a pesar de lo diáfano de la misma, pero finalmente desde la Sala VOR se refrendó la decisión inicial de Soto Grado y se confirmó el penalti.
Benzema anotó su 16º lanzamiento consecutivo desde el punto fatídico, para terminar de romper el partido y las pocas o nulas expectativas de remontada de los de Marcelino, que se lanzaron a la desesperada a acortar distancias aunque sin éxito.

Con más corazón que juego, y con un Real Madrid más relajado, echado hacia atrás y esperando el momento justo para contragolpear, los «Leones» trataron de meter más presión a un partido que poco a poco se les fue escapando, con Raúl García intentando tirar del carro.
Sin embargo y, cuando peor estaban las cosas para el Athletic, prácticamente a cinco minutos para el final llegó una jugada que pudo haber cambiado la dinámica del partido cuando Militao cortó con la mano un remate de cabeza de Raúl García, tras un gran pase de Yuri desde la derecha.
Soto Grado pitó penalti y expulsó al brasileño y las cosas, en apenas unos instantes, se le pusieron francamente mal a los blancos. Pero Raúl García no acertó a transformar el penalti, desviado por Courtois con su pie y lo que se presuponía iban a ser unos minutos finales infernales para el Real Madrid, acabaron plácidamente y el primer título de la era Ancelotti ya está en las vitrinas de su museo.
