El Consejero de Educación, Universidades y Ciencia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha confirmado que la mítica «Quinta del Buitre», ha sido distinguida con el Premio Internacional del Deporte por tratarse de «una generación de futbolistas del Real Madrid, que contribuyeron a la modernización del fútbol español y europeo».

El anuncio, realizado en una rueda de prensa institucional por el Consejero madrileño, llega al cumplirse el 35º aniversario de la primera Liga ganada por este grupo inigualable de canteranos madridistas, capitaneado por Emilio Butragueño y acompañado de Rafael Martín Vázquez, Míchel, Manolo Sanchís y Pardeza, y que, sin duda, marcó una época en el Real Madrid y en el fútbol español.
Todos ellos, con la excepción de Miguel Pardeza, que abandonó el club en 1987 para fichar por el Real Zaragoza y en el que se convirtió también en un icono, se mantuvieron en el Real Madrid durante más de 10 años y fueron el nexo de unión entre la generación de los Camacho, Juanito, Santillana y los García con la que una década más tarde fue el germen de la Séptima.
De hecho, Sanchís, como capitán de aquel equipo y único superviviente de aquella Quinta, fue el encargado de levantar al cielo de Amsterdam la ansiada Orejona, tras 32 larguísimas temporadas de abstinencia en la Copa de Europa.
Desde su consolidación en el primer equipo hasta su «disolución», iniciada en 1990 cuando Rafael Martín Vázquez fichó por el Torino (si bien volvió al Real Madrid el verano de 1992 para seguir otros tres años más), el Real Madrid vivió una auténtica Edad de Oro en cuanto a títulos.
Nada menos que seis Ligas, cinco de ellas logradas de forma consecutiva entre las temporadas 1985/1986 y la 1989/1990 y la 1994/1995, dos Copas de la UEFA (1985 y 1986), una Copa de la Liga (1986) y una Copa del Rey, lograda en 1993.
Su único «lunar» fue la conquista de la ansiada Copa de Europa, que se le resistió a pesar de que la rozaron con los dedos. El año que más cerca estuvieron de lograrla fue en 1988, cuando cayeron eliminados en semifinales ante el PSV por el valor doble de los goles. a pesar de no perder ninguno de los dos partidos.
Todo el mundo del fútbol coincidió que aquel año el Real Madrid había merecido el título, tras una excepcional temporada en la que el equipo, entrenado entonces por John Benjamin Toshack batió el récord de puntos y de goles en la Liga. Una marca que tardó casi 25 años en caer, liquidada por el Real Madrid de José Mourinho en la 2011/2022.
La Quinta: Una historia de amor a primera vista con el éxito
El término «Quinta del Buitre» fue acuñado en noviembre de 1983 por Julio César Iglesias, el periodista de El País, para bautizar a una generación espectacular de jugadores del Castilla, liderada por Emilio Butragueño, que maravilló en España ganando el Campeonato Nacional de Liga de Segunda División, convirtiéndose en el primer filial del mundo en lograr una gesta como ésa.
Curiosamente, en la siguiente temporada, la 1983/1984, con Alfredo Di Stéfano en el banquillo madridista, Butragueño no fue el primero de los jugadores de aquella generación en subir al primer equipo. Los dos primeros fueron Sanchís y Martín Vázquez, que debutaron en un partido en la Condomina contra el Murcia un 4 de diciembre de 1983, que acabó con la victoria madridista por 0-1, con gol del propio Sanchís.

Un mes y medio después, un 31 de diciembre de 1983 fue Miguel Pardeza el que tuvo la oportunidad de debutar con el Real Madrid, jugando unos minutos ante el RCD Espanyol, si bien, a diferencia de sus compañeros, el joven extremo onubense apenas tuvo continuidad en el primer equipo y acabó volviendo al Castilla durante casi toda aquella temporada.
El verdadero bombazo se produjo el 5 de febrero de 1984 en el Ramón de Carranza gaditano. Aquella tarde fue el debut de Emilio Butragueño con el Real Madrid y no pudo hacerlo de mejor manera. El joven delantero madrileño saltó al campo cuando su equipo perdía por 2-0 pero gracias a su estelar actuación, con dos goles y una asistencia, el Real Madrid acabó remontando el encuentro por 2-3
El último de los miembros de la Quinta en subir al primer equipo fue Míchel, probablemente uno de los mejores interiores derechos de la historia de nuestro fútbol. El canterano tuvo que esperar a la temporada 1984/1985, ya con Luis Molowny en el banquillo, para recibir la alternativa, aunque no tardó en hacerse con el puesto y acabó como titular indiscutible en el Real Madrid y en la Selección Española.
