Crónica Real Madrid 3-0 Alavés | Jornada 26 Liga Santander

Benzema y Vinicius celebrando la consecución del tanto del brasileño | Real Madrid 3-0 Alavés

Real Madrid 3-0 Alavés: «Más goles que juego»

El Real Madrid ha ganado con suficiencia a un Deportivo Alavés que vino a la capital a intentar pescar algo en el río revuelto en el que parece haberse convertido el equipo blanco, después de los últimos tropiezos, pero al que en ningún momento puso en aprietos.

Tras una primera hora de juego horrorosa, en la que no hubo ni fútbol ni juego ni tampoco goles, un discutido Marco Asensio abrió la lata con un sensacional golazo «marca de la casa», que levantó un espectáculo que parecía más un documental de la 2 de esos de media tarde sobre la reproducción del grillo peruano que un partido de fútbol del líder de Primera División.

Resulta especialmente alarmante cómo el equipo, plano, lento, previsible y sin ideas, se atascó una vez más ante un planteamiento ultradefensivo, como el que presentó Mendilíbar esta noche y no fue capaz de generar peligro hasta que el zambombazo de Asensio despertó al equipo, qeu acabó goleando al Alavés.

Un equipo, el vitoriano, que todo hay que decirlo, no inquietó prácticamente en nada un Courtois que apenas tuvo que intervenir en un par de ocasiones y sin demasiado peligro.

Una primera parte para olvidar

La primera parte fue un soberano tostón, en la que no pasó absolutamente nada. Y es normal que no pase nada si el equipo con el que saltas al campo es prácticamente idéntico al que has estado usando estas últimas semanas y te ha ofrecido el resultado que todos hemos estado viendo.

Carletto, en su proverbial conservadurismo, sólo introdujo un cambio con respecto al «once» que salió en París, con la única novedad de la entrada de Fede Valverde por Kroos en la medular.

Ancelotti prácticamente repitió el «once» alineado en París | Real Madrid 3-0 Alavés

Por su parte, Mendilíbar propuso un juego endiablado al Madrid. Como era previsible, renunció por completo al balón y saltó con las tres líneas prácticamente pegadas entre sí, con la defensa casi en el centro del campo y asfixiando al Real Madrid, que apenas tenía espacio para mover la pelota.

Esto se tradujo en un dominio intenso de los de Ancelotti, que dominó a placer el juego pero al que resultaba imposible avanzar porque Modric, Benzema y sobre todo Vinicius eran encimados por hasta dos y tres jugadores albiazules cada vez que tocaban la bola.

Eso, unido al ritmo cansino y al trote cochinero del equipo que, salvo un par de galopadas de Asensio y algún desmarque al espacio de Fede, Carvajal o Vinicius y Mendy, el Real Madrid prácticamente no inquietó a Pacheco, que se limitaba a mover la pelota de un lado al otro del campo, haciendo el «limpiaparabrisas», en un ejercicio de «tiki-taka» insoportable.

Unos desmarques que, dicho sea de paso, acabaron malogrados por los lamentables centros tanto del balear como de Carvajal por la derecha y los constantes errores en los centros de todos ellos, hicieron que el partido transcurriese plácidamente para los vitorianos, cuya defensa estuvo francamente bien.

De  hecho, en estos primeros 45 minutos sólo se pueden reseñar como oportunidades un par de zapatazos lejanos de Fede Valverde que acabaron por encima del larguero y un tímido remate de Asensio en el área pequeña a pase de Carvajal. Pero nada más. Puro sopor y ganas de que acabase ese lamentable espectáculo cuanto antes.

Goles y algo más de juego en la segunda mitad

Tras la reanudación vimos algo diferente. El equipo saltó al césped más animado, con una circulación del balón más rápida y sobre todo buscando los huecos con más rapidez, y eso nos permitió ver una mejor versión del Vinicius fallón y apagado de la primera mitad.

Después de un par de escarceos de Alaba y Benzema, en el minuto 53 asistimos a la mejor jugada hasta ese momento del encuentro cuando, por fin, Vinicius lograba ganar la espalda a la defensa. Se plantó en el área pequeña y trató de cruzarle el balón a Pacheco, que se lució con una buena parada. El rechace le cayó a Benzema que remató con fuerza pero Lejeune sacó bajo palos, salvando el primero de la noche.

Asensio abró el marcador con este espectacular zurdazo | Real Madrid 3-0 Alavés

Un par de minutos más tarde era Casemiro quien, a la salida de un córner, no supo aprovechar el buen balón que le había caído y remató por encima del larguero de Pacheco.

Sin embargo, al filo de la hora  de juego, Asensio, que estaba firmando un partido bastante flojo, despertó las iras de una parte del público cuando estuvo a punto de provocar el gol visitante en una cesión demencial a Courtois que interceptó Pere Pons, quien falló clamorosamente tras deshacerse del belga.

Ahora bien, tan solo un minuto después de aquello, Asensio enmendó su error anterior con una nueva obra de arte. El delantero mallorquín recogió en la frontal del área un balón cedido por Benzema, se escoró un poco hacia la derecha y desde ahí se despachó un zurdazo descomunal que se coló por la misma escuadra derecha de Pacheco.

En su celebración, Asensio tuvo un gesto un poco, digamos, «descortés» con la grada a la que mandó a callar y por sus pitos anteriores y le exigió que animase más al equipo.

Eso sí, todo el mundo veía que era necesario hacer algún cambio, porque con el gol o sin él, y sin ser un espectáculo tan deplorable como el de la primera parte, el equipo estaba cansado, flojo y sin muchas más ideas que darle el balón al «20» y que inventase…

Pero no, Carletto no era de la misma opinión y aunque llegó a sacar a calentar hasta nueve jugadores, no movió el banquillo hasta el minuto 81, en el que sacó a Modric, que se fue ovacionado por el Bernabéu, y a Asensio para dar entrada a Ceballos y Rodrygo.

Vinicius anotó el segundo, tras una gran pared con Benzema | Real Madrid 3-0 Alavés

Entre medias, e insistiendo en que sin hacer un gran partido, el Madrid comenzó a encontrar más huecos y jugó con más fluidez que hasta ese momento. Benzema pudo ampliar la ventaja en el minuto 76, tras rematar una buena asistencia de Vinicius por su banda pero su disparo, mordido, se acabó estrellando en el palo izquierdo de Pacheco.

Los de Ancelotti terminaron de sentenciar el encuentro en el minuto 79 cuando una maravillosa triangulación entre Asensio, Benzema y Vinicius acabó con el remate del brasileño, prácticamente a puerta vacía y desde el área pequeña, para hacer el 2-0.

En el minuto 85, Carletto le cogió el gustillo a eso de hacer cambios y metió a Hazard y Marcelo (otro muy ovacionado) por Vinicius y Mendy. E incluso hizo una quinta sustitución, casi testimonial, metiendo a Lucas Vázquez por Carvajal en el 89.

Y cuando todos dábamos por bueno el 2-0, llegó una jugada tan extraña como clara y que demuestra lo voluble que es el criterio arbitral a la hora de señalar las faltas máximas. Con el tiempo prácticamente cumplido, Rodrygo intentó la pared con Benzema y el brasileño era derribado claramente por Lejeune y Munuera Montero, bastante protestado hoy, no dudó en señalar penalti.

El lanzamiento de Benzema, engañanado a Pacheco, sirvió para cerrar la cuenta anotadora del equipo y sellar un resultado que, a la luz de lo que vimos en el campo, refleja la superioridad del Madrid pero que enmascara lo paupérrimo de su juego en distintas fases del partido.

Deja una respuesta