
Sábado en la noche. Había sido un largo día: carrera de 21k en la mañana y salida al parque con los niños durante toda la tarde y algo de la noche, aprovechando las largas horas del sol veraniego austral. Antes de ir a la cama chequeo la hora del juego del Real Madrid: 7:00 AM (hora de Melbourne). Entre el cansancio y la resaca de lo de París, me pregunté, ¿valdrá la pena levantarme temprano a ver al Madrid? Aún estaba muy resentido por el partido anterior. Pero el madridismo puede más.
Mientras voy preparando todo (intentando no despertar al resto de la familia), leo la alineación: los de siempre, a excepción de Toni Kroos, reemplazado por Valverde. La inclusión del uruguayo implicaba mover a Luka Modric a la izquierda, lo cual podía ayudar a Mendy y a Vinicius en la fluidez del juego por esa banda.
Un pensaría que era un encuentro para probar alguna variante de cara al partido de vuelta de Champions, considerando que Casemiro y Mendy no estarán, pero Ancelotti no es de cambios masivos, y con la inclusión de Valverde se dio por servido.
El Real Madrid volvía a casa con la pólvora seca, y con apenas una victoria en sus últimos cinco desafíos, sumando todas las competiciones. Había que remontarse al 7 de febrero para contabilizar el más reciente gol de los blancos, y al 24 de enero para recordar cuándo los merengues lograron anotar al menos dos goles. Parece que, al final de todo, algún fichaje será prioritario.
¿Qué le pasa a Casemiro?
De entrada, todo pareció indicar que no sólo los aficionados madridistas teníamos la mente puesta en lo acontecido en la Ciudad Luz. Los merengues salieron lentos, sin coordinación, con pocas ideas para hilar jugadas. Mientras la línea defensiva se mostró correcta, la sala de máquinas seguía sin producir. Únicamente Valverde ofreció verticalidad y piernas.

En nuestra opinión, Fede es un magnífico jugador, cuyas prestaciones parecen adaptarse a los nuevos tiempos del fútbol: velocidad sin florituras, siempre de cara a la portería contraria. Fue suyo el primer aviso, cuando a los 11 minutos Alaba trató de encontrar a Benzema con un pase largo, y fue el charrúa quien recibió el balón al borde del área, pero su remate fue muy desviado sobre la portería de Pacheco.
Entretanto, Modric y Casemiro continuaban con poca participación. Preocupa especialmente el paulista, sin su acostumbrada escoba, con baja forma física, llegando a destiempo y sin salida de balón. A los 25 minutos, recuperó un centro de Duarte en apoyo de Carvajal, y en dos pisadas el mismo Duarte le robó la cartera al brasileño para dejar un centro que Jason remató en alto desde el borde del área.
Finalizó el primer tiempo sin mayores novedades, y el Bernabéu pitó a sus jugadores camino al vestuario. Como de costumbre, empezamos a hacer conjeturas sobre posibles cambios. Me voy al WhatsApp y comento como mis panas madridistas: “Yo pondría a Camavinga por Modric”, “¿Qué tal Hazard por Vinicius?”. Ejercicios estériles considerando lo que todos sabemos.
Subida de revoluciones
Por alguna razón, el Madrid salió al segundo tiempo mostrando su “cara buena”. Todos dieron un paso adelante. Modric sacó el violín, Vinicius empezó a encontrar espacios (debe despegarse de la cal y buscar más diagonales), y Benzema comenzó a dar señales de entonación. Al 48, Alaba probó los guantes de Pacheco, con una falta desde 25 metros a lo folha seca que detuvo el portero en dos tiempos, ante el acoso de Benzema.

Los de Mendilibar empezaban a atreverse y comenzó un intercambio de golpes que animó el encuentro. A pesar de subir el nivel de juego, el Madrid no encontraba acceso claro a la meta rival. Y en el 60, Asensio (en el que parecía otro “juego-off”) devolvió un balón muy comprometido a Courtois con la defensa madridista adelantada. Saltó Pere Pons como un felino ante la casi asistencia del balear, pero una vez más el arquero belga achicó el ángulo y el disparo se fue por muy poco.
Dos minutos después vino el gol madridista. Benzema sirvió un buen pase a Asensio por la derecha. Se acomodó el balón a la pierna buena, y disparó un misil marca de la casa desde 20 metros que besó la red. Marcó Marco. Jugada hermosa seguida de un cuestionable gesto a la grada, con algunas palabras subidas de tono a los asistentes al Bernabéu.
Con el gol se creció el Madrid, lanzado sobre el campo contrario. Valverde tomó control del juego del Madrid y siguió aportando mucho juego. En el 76 se combinó con Benzema, y éste con Vinicius, para que el brasileño dejara un centro servido que Karim remató al poste. La nota curiosa de la jugada la dejó Valverde, quien recorrió 30 metros desde el pase que inició la jugada y estuvo cerca del remate en boca de gol. Un box-to-box total.
Quince
En el minuto 79 el Madrid bordó el 2-0 en una jugada de quince toques merengues, empezando por un cabezazo en el medio del campo de Valverde. El clímax vino cuando se combinaron Asensio, Valverde y Benzema, para que éste dejara un centro preciso a Vinicius, quien confundió a Tenaglia y marcó a placer. Celebración colectiva y aplausos de los asistentes. 13 goles para Vinicius. El chaval ha tenido un par de meses difíciles luego de deslumbrarnos a finales de 2021.

Ancelotti echó mano del banquillo en el 81, poniendo a Rodrygo por Asensio, y a Ceballos por Modric. Seguidamente, entraron Hazard y Marcelo por Vinicius y Mendy. Y luego, Lucas Vázquez por Carvajal. ¿Quieren cambios? Pues aquí les van los cinco cambios en 5 minutos.
Transcurría el final del segundo tiempo con el Madrid tratando de dormir el partido, cuando una internada de Rodrygo provocó un penalty que transformó Benzema, redondeando un resultado bueno que le da un baño balsámico al Real Madrid.
Notas al cierre
Lo de Asensio afeó el juego. El mallorquín suele ser blanco de señalamientos por su irregularidad. Talento tiene, y de sobra. Pero parece desconectarse durante muchos pasajes del partido. Sus gestos y palabras a la grada no gustaron.
Hizo señas de mandar a callar, menos pitos. Luego trató de pedir más apoyo, levantando los brazos y besando el escudo. Quizás le molestaron los pitidos de un publico que deja un importante aporte de su presupuesto en tickets para ver los partidos del equipo de sus amores. Una asistencia que espera ver a su equipo competir, no moverse con pasotismo.
Sin partidos entre semana para las próximas dos jornadas, el Madrid tendrá tiempo para preparar sus próximos dos compromisos, (Rayo Vallecano y Real Sociedad) con la mirada puesta en el duelo del 9 de marzo ante los parisinos.
Estos tres puntos son muy importantes en Liga para afianzar el liderato, ya sin Copa del Rey y con la Champions en ascuas. Con el rabillo del ojo, todos veíamos al PSG cayendo antes el Nantes. Tendrá Ancelotti que ver ese video a ver qué se puede sacar de allí.
Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en el canal de Twitch de Meritocracia Blanca twitch.tv/meritocraciablanca .
Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!
