
RCD Mallorca 0-3 Real Madrid: «Sobreviviendo a la violencia»
El Real Madrid ha logrado una importantísima victoria en Son Moix que le permite consolidar su liderato, ahora más sólido si cabe, que le permite mirar la clasificación a 10 puntos del Sevilla y a 15 del Barça, al que se enfrentará el próximo domingo.
Así, conocido el traspiés sevillista en Vallecas, a los de Ancelotti se les presentaba una magnífica posibilidad para asestar un importante golpe de mano a la Liga y que, desde luego, no lo desaprovechó. Eso sí, se volvió a Madrid con un buen puñado de daños colaterales en forma de lesiones (Rodrygo, Benzema y Mendy) y que pudieron ser más, de haber acertado Maffeo en una entrada criminal a la rodilla de Vinicius
Violencia en el campo y gritos racistas en la grada
El Real Madrid saltó al césped de Son Moix aún subido en la euforia de la gesta europea del pasado miércoles ante el PSG pero con los pies en la tierra, dispuesto a no desaprovechar la gran oportunidad de reafirmarse en la cabeza de la tabla.
Frente a aquellos que le acusan de no hacer rotaciones, Ancelotti dejó esta vez en el banquillo a Carvajal, Modric y Asensio, por Valverde y Rodrygo, además de dar entrada a Nacho en el eje de la defensa, en este caso obligado por la baja de última hora de Eder Militao.

El conjunto blanco saltó al césped con la pretensión de hacerse de inmediato con la pelota y de dominar el partido, evitando una más que contundente presión bermellona. Y de paso, hacerse con los tres puntos por la vía rápida.
No tardó en avisar Benzema a los cinco minutos con una gran jugada tras un pase al espacio de Vinicius pero su disparo, algo forzado lo despejó Sergio Rico con el cuerpo, tapando muy bien la puerta.
Sin embargo, el partido cayó en una fase de sopor en la que un valiente Mallorca se dedicó a plantarle cara al Real Madrid aunque en ocasiones con un más que evidente y deplorable «ardor guerrero», con la connivencia de un deleznable arbitraje -uno más- del ínclito Sánchez Martínez, quien a la vez que dejaba hacer a los mallorquinistas, le faltaba tiempo para amonestar a los de blanco.
Mientras que Rodrygo no terminaba de funcionar por la derecha, el ataque madridista en esta primera mitad se cargo en su mayor parte por la izquierda. Vinicius estaba siendo un puñal por su banda, trayendo por la calle de la amargura tanto a Maffeo como a Raíllo, quienes a pesar de «aplicarse a fondo» contra el braslieño, estaban teniendo infinidad de problemas para contenerle.
La gota que colmó el vaso llegó al filo de la media hora cuando, en una jugada sin aparente peligro, en la zona de tres cuartos del Mallorca, Vinicius fue objeto de una de las entradas más salvajes e incomprensibles que hemos visto esta temporada. Sin posibilidad de llegar a la pelota, Maffeo entró con los tacos por delante hacia la rodilla del brasileño, impactando contra su pierna, haciendo temer lo peor.

Una entrada de roja directa sin discusión pero que ni siquiera fue señalada como falta por Sánchez Martínez y, lo que es más grave, Medié Jiménez desde el VAR no quiso revisar como merecía y haber mandado a la ducha al jugador catalán.
Es más, el colegiado murciano tuvo el cuajo de amonestar con una amarilla a Vinicius porque, visiblemente enfadado por la gravedad de la acción, se encaró con Maffeo, quien respondió agarrando al brasileño por el cuello.
Una acción que, para más inri, fue salpimentada con gritos racistas desde la grada de Son Moix que, oh casualidad y como ya pasó en el Nou Camp, no fueron recogidos en el acta por el árbitro.
Apenas cinco minutos más tarde, el Mallorca dispuso de la única oportunidad de la primera mitad cuando un mal rechace de Mendy, tras un maravilloso robo de Nacho a Angel, que le cayó al propio Maffeo quien, con Courtois ya batido, mandó el balón a la base del poste izquierdo del belga, en el único ramalazo de peligro ofrecido por los de Luis García en este período.
La primera parte acabó con otra ocasión del Real Madrid en las botas de Vinicius que desbarató Maffeo tras un maravilloso pase de tacón de Benzema y con un peligroso disparo de Alaba, tras otra internada de Vinicius, que desvió a córner la defensa.
Vinicius y Benzema dinamitan al Mallorca en la segunda parte
Tras el descanso, los de Ancelotti decidieron que había que zanjar el tema por la vía rapida y así evitar sorpresas. Máxime viendo cómo se estaba poniendo de áspero el partido y las pocas o nulas ganas que tenía Sánchez Martínez de imponer justicia.

Por ese motivo, Fede Valverde, muy desaparecido durante toda la primera mitad, se reactivó y dio ese paso adelante en la presión a la hora de sacar la pelota el Mallorca y el equipo lo notó positivamente.
Precisamente, efecto de esta presión por parte de Valverde llegó el tanto madridista que abría la lata. En el minuto 54, Valverde le robó la cartera a Baba en la frontal del área mallorquinista, centró para Benzema y el francés, que vio la entrada en solitario de Vinicius, asistió para que el brasileño con facilidad batiese por abajo, metiendo la pelota entre las piernas de Sergio Rico.
Un gol que supuso un varapalo importantísimo para un Mallorca que, de una forma u otra, no le había perdido la cara al partido pero al que la sombra del descenso se le echó encima y terminó de bloquear sus piernas.
A partir de ese momento, el Real Madrid jugó a placer, tocando sin excesivos problemas y buscando la velocidad de Vinicius y Benzema, que intentaba una y otra vez hacer de «pegamento» necesario con sus dos compañeros de ataque.
Pero el Mallorca, que le había cogido el gustillo a eso de pegar y no ser castigado, no quería irse del partido sin dejar algún cadáver por el camino y si Maffeo no logró lesionar a Vinicius en la primera mitad, Rodrygo, por desgracia, no tuvo tanta suerte.
Así, en el minuto 68, cuando estaban preparados en la banda Marco Asensio y Carvajal para entrar por Rodrygo y Lucas Vázquez llegó la segunda gran salvajada del partido.

En un balón dividido sin ningún peligro en la medular, Rodrygo fue a la disputa de un balón dividido con Raíllo y éste, de forma absolutamente miserable, le despachó un tremendo pisotón sobre el pie del brasileño que le dejó fuera de combate, teniendo que abandonar el campo ayudado por los servicios médicos del club.
En este caso al menos, Sánchez Martínez tuvo el «detalle» de pitar la falta pero en vez amonestar con la roja, que era lo que esa alevosa acción merecía, decidió sacar sólo una cartulina amarilla, sin que el VAR, otra vez, entrase a valorar la acción.
En el minuto 74 Vinicius protagonizó una de las mejores jugadas del partido. Robó casi en la medular del campo madridista, sorteó hasta a tres rivales y asistió al espacio para Benzema. El francés tras una espectacular galopada y después de dejar sentado a Valjent, cedió a Vinicius, que había venido siguiendo la jugada. Y cuando el brasileño se disponía a empujarla fue derribado clarísimamente por Brian Oliván
El lanzamiento desde el punto de penalti corrió a cargo de Karim Benzema, quien transformó con suavidad a la derecha de Sergio Rico.
El infortunio siguió cebándose con el Real Madrid que, a la baja de Rodrygo, se encontró con que en el minuto 80 era Mendy el que, tras tirarse al césped, pedía de inmediato el cambio, aquejado de molestias musculares, entrando Marcelo en su lugar.
Y fue Marcelo el que, con apenas tres minutos en el campo, colgó un maravilloso centro al corazón del área que remató Karim Benzema, elevándose sobre el cielo mallorquín y conectando un espectacular testarazo que acabó en la escuadra de la meta de Sergio Rico.
Sin embargo, el golazo del francés quedó rápidamente empañado porque instantes después, el mismo Benzema hacía ostensibles gestos de dolor, tocándose el sóleo de su pierna izquierda. Tras unos pocos instantes en los que trató de aguantar sobre el césped, acabó abandonando el partido, dejando al Madrid con 10 jugadores ya que no le quedaban más cambios.

En un arranque de garra y con el Real Madrid ya pensando en el Clásico del domingo, el Mallorca buscó la portería de Courtois en los últimos minutos, aunque sin acierto, merced a un par de intervenciones con algo de peligro por parte de Kang In Lee.
Tras cinco minutos de prolongación, el partido llegó a su fin, no sin antes dejanos un «regalo» de despedida, otra vez por parte de Maffeo sobre Camavinga y que Sánchez Martínez volvió a pasar por alto.
