Crónica Sevilla 2-3 Real Madrid | Jornada 32 Liga Santander

El gol de Benzema en el descuento culminó la remontada madridista | Sevilla 2-3 Real Madrid

Sevilla 2-3 Real Madrid: «Cuestión de fe»

El Real Madrid ha dado un golpe de mano espectacular a la Liga merced a una nueva y espectacular remontada en el campo del Sevilla, uno de sus directos rivales en la lucha por el título y después de una segunda parte brillante de juego y oportunidades.

En una victoria, con 100% ADN madridista, sin rendirse y sobreponiéndose a las bajas (recordemos que el Real Madrid viajó a Sevilla con siete ausencias, entre ellas Mendy, Casemiro y Marcelo), los de Ancelotti protagonizaron una segunda mitad de auténtico lujo, en la que borraron del mapa a un Sevilla, que se fue al descanso ganando por 2-0, merced a dos errores de un desconocido Militao.

Escándalo descomunal con el arbitraje de Cuadra Fernández

Eso sí, esta victoria no puede ni debe opacar el hecho de haber asistido a uno de los mayores escándalos arbitrales de los últimos años, al menos desde que el VAR se empezó a aplicar en nuestra Liga, esto es, desde 2018.

Es cierto que Cuadra Fernández se equivocó gravemente al perdonarle la roja a Camavinga en la primera mitad al no señalar una clara falta por detrás a Martial -quien tuvo que abandonar lesionado el campo. Pero no es menos cierto que al inicio del partido no pitó unas manos de Diego Carlos en el área sevillista.

Un penalti discutible pero que, si nos atenemos al baremo vivido esta misma jornada, por ejemplo en el Wanda contra el Espanyol, o anteriormente con el Barça en Elche (y qué decir de la famosa mano de Militao precisamene ante el Sevilla de la psada temporada en Valdebebas), debió haberse pitado, por más que, por coherencia, si decíamos que el de Militao del año pasado no lo era, éste tampoco.

Cuadra Fernández protagonizó un escándalo mayúsculo anulando un gol legal a Vinicius | Sevilla 2-3 Real Madrid

Pero el verdadero escándalo llegó en la segunda mitad cuando anuló un tanto a Vinicius por presunta mano del brasileño en el control de la bola que sólo vio él. Y lo grave no es que lo apreciase sólo él, que también.

Lo terriblemente escandaloso es que, a pesar de la insistencia de Iglesias Villanueva en que fuese a verlo y tras varios minutos viendo la jugada una y otra vez en el monitor del VAR, donde se veía claramente que Vinicius controlaba con el hombro el balón y no con el brazo, Cuadra Fernández, erre que erre, persistió en el error y decidió anular el gol, a pesar de las evidencias. Un escándalo prevaricador similar al cometido por Hernández Hernández con la mano de Felipe en el Wanda la pasada temporada.

Primera parte gris y espesa del Real Madrid

Pero en lo relativo al partido, hay que decir que Ancelotti sorprendió con la solución ofrecida a las bajas en la banda izquierda, ubicando a Carvajal como lateral y dejando a Lucas Vázquez como lateral derecho, con Nacho en el banquillo, en previsión de males mayores. Asimsimo, situó a Camavinga como sustituto natural del sancionado Casemiro y repitió con el resto del «once» que jugó de inicio contra el Chelsea.

Sin embargo, las cosas no le rodaron excesivamente bien al Real Madrid. Bastante frío y con una nula intensidad defensiva, apenas sí le duraba el balón, muy superado en la presión sevillista, bastantes puntos por encima. Aun así, salvo un disparo de Martial desde la frontal, no creaba peligro el Sevilla, muy controlado en las bandas por Lucas y Carvajal, que mantenían a raya a «Tecatito» Corona y a Navas.

Y eso que el primero en probar fortuna fue el Real Madrid a los cinco miunutos con un disparo lejano de Camavinga , que se marchó fuera por bien poco pero nada más por parte de los de Ancelotti.

Alineación del Real Madrid para este partido | Sevilla 2-3 Real Madrid

Sin excesivo brillo, el Real Madrid pudo haberse encontrado con el primer tanto si en el minuto 18 de partido, Cuadra Fernández se hubiese atrevido a señalar una clarísima mano de Diego Carlos, totalmente accidental pero igualmente diáfana.

Bono no embolsó bien un balón alto y el rechace le tocó al defensa brasileño quien, con los brazos al aire, interceptó la pelota con su mano. Pero no era el día del colegiado que dejó seguir ni fue llamado a capítulo por el VAR, a pesar de lo evidente de la jugada.

Y de lo que pudo haber sido el 0-1 se pasó en apenas dos minutos al 1-0. Fruto de esa especie de caraja inicial con la que salió el Madrid, y tras una falta de Modric en la frontal, llegó el primer tanto local. Una falta que Ivan Rakitic disparó sin demasiada intención pero Militao, de forma inexplicable, se apartó de la barrera provocando una vía de agua descomunal por la que se coló el balón del croata y así, en el minuto 20, el Sevilla se adelantaba en el marcador.

Una ejecución, por cierto, muy protestada especialmetne por Alaba, al entender -y con razón- que Lamela se había situado de forma ilegal delante de la barrera y, por tanto, el lanzamiento no habría tenido que ser validado.

Todavía en shock por lo ocurrido y tan solo cuatro minutos más tarde se volvió a evidenciar la dejadez defensiva del equipo blanco, hoy de verde. En una gran contra y con solo tres pases, Tecatito se plantó en el área y Militao intentó ir al cruce pero con muy poca convicción.

Seguramente sabedor de su superioridad física sobre el delantero, el defensa madridista se durmió en los laureles y no despejó del todo. El balón se le adelantó demasiado y perdió el control sobre la jugada y, aunque Courtois salió a la desesperada para intentar cerrar, la pelota le cayó a Lamela quien, libre de marca y a puerta prácticamente vacía, anotó sin problemas el segundo.

Al abrirse la barrera, Rakitic pudo anotar el primer tanto sevillista | Sevilla 2-3 Real Madrid

Estaba absolutamente roto el Real Madrid, que seguía sin dar con la tecla para salvar la presión del Sevilla, que hacía que una y otra vez se llevase casi todos los duelos individuales, sin que la medular, capitaneada por un impulsivo Camavinga, pudiese ponerle coto a la situación.

El partido no podía estar en mejor situación para los de Lopetegui, dominando a placer y con un Real Madrid que seguía sin carburar lo más mínimo, sin ligazón en las jugadas y naufragando ante la presión sevillista.

En el minuto 38 llegó la segunda jugada polémica del partido cuando Camavinga, que había visto ocho minutos antes una tarjeta amarilla, un tanto excesiva por cierto, por una falta en el centro del campo, zancadilleó por detrás a Martial.

Jugada clara y manifiesta que Cuadra Fernández, no sé si por miedo a tener que mostrar la segunda amonestación al francés o porque consideró que tocaba balón, ni siquiera señaló falta. Un claro error, entre otras cosas porque Martial, que había sufrido la entrada de Camavinga, se tuvo que ir al vestuario lesionado y sustituido por Rafa Mir un minuto más tarde.

Aquella jugada, curiosamente, actuó como un chispazo para el Real Madrid, que despertó de su letargo y empezó a mostrar los dientes, invirtiendo los papeles. De repente, los de Ancelotti atenazaron al Sevilla, con una presión asfixiante que hizo que, desde ese momento, apenas pudiesen cruzar el centro del campo. La pelota les quemaba en los pies y el Real Madrid se adueñó del partido.

Aunque no fue su mejor día, Vinicius no dejó de intentarlo en ningún momento | Sevilla 2-3 Real Madrid

Modric y Kroos empezaron a conectar, Benzema y Vinicius, muy desacertados hasta ese momento, empezaron a aparecer y el equipo se vino arriba. A raíz de eso, el Real Madrid tiró más a puerta en estos últimos minutos que en los 40 previos y así, Benzema con una jugada espectacular, en apenas una baldosa, se deshizo de dos rivales y remató por encima del marco de Bono.

Y justo al final de la primera mitad, el mismo Benzema falló ante Bono desaprovechando una maravillosa asistencia de Vinicius, aunque Cuadra Fernández invalidó la jugada por posición antirreglamentaria del francés.

Dominio y remontada madridista en la segunda mitad

Tras el descanso, Ancelotti movió el banquillo. Sentó a Camavinga, no muy acertado y con la diana puesta en la espalda tras la jugada de la primera mitad, y sacó a Rodrygo. Un cambio providencial porque, como le pasó este mismo martes en el Bernabéu ante el Chelsea, metió en la jaula el primer balón que tocó.

Eso sí, antes de eso, a los dos minutos, Benzema ya había desaprovechado ante Bono una magnífica ocasión, tras un gran pase filtrado de Modric.

Al minuto de esa jugada, Carvajal -que jugó un excelente partido como lateral izquierdo- se inventó un pase maravilloso al corazón del área pequeña para que Rodrygo, muy bien colocado, se adelantase a la defensa sevillista y anotase el gol que acortaba distancias.

Y si al Sevilla, muy descolocado en esta segunda mitad y ya a merced del Real Madrid, le faltaba poco para descolocarse del todo, este gol le supuso una especie de bloqueo mental y de juego definitivo, que le dejó a los pies de un Real Madrid, cada vez más fuerte, presionante y dominador.

Militao trató de redimirse de sus errores de la primera mitad con un espectacular zambombazo desde casi 40 metros en el minuto 52 al que respondió Bono con un paradón no menos espectacular, para desviar la pelota a córner, y 10 minutos más tarde Benzema, volvió a tenerla pero cruzó demasiado el balón, tras un gran pase de tacón de Rodrygo.

Mientras tanto, el Sevilla había desaparecido casi por completo sobre el césped y apenas sí pudo dejar un remate de cabeza por parte de Rafa Mir tras un gran pase de Augustisson en toda la segunda mitad.

Aunque la controló con el hombro, el colegiado señaló mano de Vinicius | Sevilla 2-3 Real Madrid

Pero acto seguido, llegó la jugada polémica del día y, muy probablemente, de la temporada. En el minuto 73, tras una larga jugada de ataque del Real Madrid, Lucas colgó un buen balón al área al que no llegó por poco Modric pero sí Vinicius quien, completamente solo, se acomodó el balón con el hombro, lo bajó al césped y remató cómodamente, batiendo por abajo a Bono.

Sin embargo, de forma incomprensible, Cuadra Fernández no dudó en anularlo, aduciendo que Vinicius se había ayudado del brazo para controlar el balón. Entonces llegaron las consultas con Iglesias Villanueva, quien desde al Sala VOR, trató de desmotar su decisión y hacerle entender que estaba equivocado y que no había mano del brasileño.

Entonces, tras un par de minutos de indecisión -y he aquí lo grave del asunto- el colegiado se dirigió al monitor del VAR para ver in situ la jugada. Una y otra vez. Desde distintos ángulos y en todos se veía lo mismo. Vinicius paraba el balón con el hombro y no era mano, pero sorprendentemente y tras otros dos inerminables minutos más delante de la pantalla, se ratificó en su errónea decisión y confirmó la anulación del tanto.

Y lo que en condiciones normales habría sido un mazazo para el equipo visitante, que va perdiendo y se le esfuma el empate, para el Real Madrid fue un completo acicate para seguir machacnado al Sevilla y fruto de ese dominio llegó la merecida igualada.

En el minuto 81 Carvajal, ya como lateral derecho tras el cambio de Lucas Vázquez por Nacho, le robó la cartera a Oliver Torres, quien fingió una falta del canterano madridista. Se metió hasta la línea de fondo y se la dejó al recién incorporado Nacho para empalarla en la red con un disparo seco y colocado.

Con este remate, Rodyrgo anotó el primer tanto madridista de la noche | Sevilla 2-3 Real Madrid

Un empate, como digo, muy merecido y que, vistos los ánimos y el lenguaje gestual de unos y otros, daba la sensación de que no se iba a quedar ahí, sobre todo porque quedaba mucho tiempo por delante, habida cuenta del gran descuento que se esperaba por lo que se habia perdido en el gol anulado a Vinicus.

Benzema volvió a tenerla apenas un minuto más tarde, tras una buen pase de Vinicius al área, aunque  su disparo raso y cruzado, se perdió pegado al palo derecho de Bono.

Pero el francés, muy desacertado de cara al gol toda la noche, decidió que era el momento de ponerle el broche de oro al partido. Se quitó el mono de trabajo, se puso el esmoquin de las grandes ocasiones y esta vez sí, acertó para marcar el tercero.

Corría el minuto 91 del partido y entonces Vinicius y Rodrygo firmaron una maravillosa pared.  Vinicius cedió de tacón a Rodrygo por la banda derecha. El joven brasuca ganó la línea de fondo y asistió a Benzema que esperaba agazapado en el área pequeña.

Benzema, que es «perro viejo», dio un paso atrás para ganarle la posición a Diego Carlos y Koundé, controló, se giró en un palmo de terreno y ajustó el balón por encima de los jugadores sevillistas y del propio Bono, que vieron atónitos cómo, merecidamente y tras una excepcional segunda parte, el Real Madrid le daba la vuelta al marcador.

El despropósito arbitral se completó con una innecesaria prolongación del partido mucho más allá de los siete minutos que inicialmente había concedido, llevando el encuentro casi hasta los 100 minutos, como esperando el milagro sevillista pero que, a pesar del último arreón de los locales, no se produjo y estos tres puntos se volvieron para Madrid, acercando aún más a los de Ancelotti al título.

1 comentario en «Crónica Sevilla 2-3 Real Madrid | Jornada 32 Liga Santander»

  1. A qué sigo sin ver a Carvajal ,ahora mismo estoy viendo los goles y en el primer gol el que viene con el corriendo, es el que mete el gol y Carvajal llega tarde porque se queda parado de repente ,y en otra jugada con camavinga también, es camavinga el que se tiene que ir a la izquierda porque Carvajal se queda metido dentro del área en vez de salir a su lateral ,es que últimamente está siempre descolocado , está más pensando muchas veces en jugadas de ataque que estár en su sitio defendiendo ,no se, no lo veo yo

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