Crónica Getafe 0-1 Real Madrid | Jornada 8 Liga Santander

Con este espectacular testarazo marcó Militao el gol de la victoria | Getafe 0-1 Real Madrid

Getafe 0-1 Real Madrid: «La pegada del Real Madrid, ese animal mitológico»

El Real Madrid se ha llevado otros tres importantes puntos de un campo siempre complicado como es el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe, en un partido que fue un calco del que vivimos este miércoles pasado ante el Shakhtar Donetsk donde el equipo pasó de poder golear a acabar no diré que sufriendo pero sí viviendo una incertidumbre innecesaria por lo corto del marcador.

Un partido marcado por una nueva cacería defensiva (y amparada, de nuevo, por la pasividad arbitral) sobre Vinicius quien «cobró» lo que no está en los escritos desde el primer hasta el último minuto por parte de un hiperventilado Damián.

Damián y Mateu, protagonistas de otra cacería a Vinicius

El uruguayo repartió estopa, especialmente al astro brasileño, aunque también le dejó algún «recado» a otros jugadores como Camavinga. Y todo ello sin ver una sola amonestación por parte del «siempre comprensivo» Mateu Lahoz, que permitió hasta seis faltas acreedoras de amonestación (además de un sinfín de golpes y patadas no señaladas o de menor intensidad.

Eso sí, el árbitro valenciano escenificó una actuación que encarna lo apestosamente orquestada que está la campaña contra Vinicius, dirigida no sólo desde la prensa sino también desde el estamento arbitral.

Le faltó tiempo a Mateu para, en un gesto tan demagógico como repugnante, llamar aparte al brasieño y  «pedirle sosiego», quien -con razon- había mostrado su enfado tras recibir de Damián un feo manotazo en la cara que,por lo visto y como dije antes, no había sido suficiente para ver ni siquiera la amarilla.

Mateu Lahoz se encaró con Vinicius a pesar de que fue el brasileño quien recibió las faltas | Getafe 0-1 Real Madrid

El mantra de «Vinicius es un provocador» o «un niñato que se calienta y se encrespa y hace gestos y se encara con otros jugadores» (casualmente sólo en España) está calando y para ello son necesarios gestos como el de esta noche de Mateu, haciendo patente sobre el brasileño una especie de «pacificación imprescindible» para reconducirle que le da la razón a los que, desde la prensa, no paran de echar basura sobre Vinicius, a pesar de ser quien sistemáticamente recibe palos indiscriminados en cada partido.

De esta forma, se ha vuelto a poner el foco sobre el agredido en vez de hacerlo sobre Damián, quien como digo mereció haber acabado bien pronto en la ducha, presentando al brasileño como un jugador díscolo y problemático que se encara con sus rivales y el árbitro.

Algo, por otra parte natural, viendo el sinfín de patadas impunes y que tuvieron como colofón el manotazo en el rostro que le propinó Damián. Y es que aquí nadie da puntadas sin hilo. Pero ésa es otra cuestión sobre la que ya hablaremos en otro momento.

Primera parte de completo dominio madridista

En lo estrictamente deportivo, Ancelotti volvió a rotar, especialmente en defensa sacando un cuarteto con Carvajal y Alaba en los laterales y Miltao y Rüdiger en el eje de la zaga. Volvía Modric a la medular, bien acompañado por Tchouameni y Camavinga, con Fede Valverde de comodín entre el extremo derecho y el centro del campo y con Rodrygo y Vinicius en el ataque.

Y si para el partido del Shakhtar, el Real Madrid necesitó 10 minutos para abrir la lata, en este caso sólo precisó de tres ya que Militao, de perfecto testarazo a la salida de un córner desde la izquierda botado por Modric, anotó el primer (y a la postre, único) tanto madridista de la noche.

Certero cabezazo de Eder Militao a la salida de un córner para abrir el marcador | Getafe 0-1 Real Madrid

Comenzó en ese momento un monólogo espectacular, con pinceladas de muy buen gusto, con juego rápido, vertical, al primer toque, forjado en una brutal presión adelantada que hacía casi imposible que el balón le durase más de unos segundos al Getafe.

Ayudados por unos brillantes minutos de Vinicius y Rodrygo por las bandas, muy bien dirigidos por Modric (escoltado por la fuerza brutal y el empuje de Camavinga y Valverde) el Real Madrid mostró una superioridad insultante. Pero como el miércoles, la pólvora seguía mojada puesto que el último pase volvió a fallar.

El Getafe sólo puso en aprietos a Lunin en una ocasión en toda la primera mitad. En un pequeño desajuste por la derecha, Angileri llegó al área madridista por su banda y metió un centro-chut al corazón del área pequeña al que no llegó Borja Mayoral, en posición dudosa, por bien poco.

La sensación que flotaba en el ambiente era de que, con el asedio al que estaba sometiendo el Real Madrid al Getafe no iba a tardar en llegar el segundo, especialmente cuando Rodrygo, de cabeza y tras una preciosa jugada coral, obligó a Soria a lucirse después de un buen remate de cabeza.

Así, en el minuto 41 estuvo a punto estuvo de producirse la sentencia para los de Quique ya que Vinicius volvió a desarbolar a la defensa azulona y tras un espectacular sprint, se internó en el área y fue derribado claramente por Milla. No se lo pensó Mateu para decretar el punto fatídico.

En la misma jugada, el VAR anuló este claro penalti a Vinicius | Getafe 0-1 Real Madrid

Sin embargo, Medié Jiménez desde el VAR anuló el señalamiento del penalti al estimar -en mi opinión, con justicia- que el balón había salido por la línea de banda en el arranque de la jugada de Vinicius.

Emoción por lo incierto del resultado en la segunda parte

Tras el descanso, el partido ofreció una cara un tanto diferente. A pesar de que Soria se tuvo que lucir dos veces seguidas ante sendas oportunidades de Rodrygo y Tchouameni a bocajarro a los tres minutos, no tardó en llegar la respuesta del Getafe apenas un minuto después a tiro de Aleñá desde la frontal, al que respondió muy bien Lunin tirándose abajo, pegado al poste derecho.

Incluso Duarte pudo sorprender a Lunin inmediatamente después con otro disparo lejano que, en este caso, se marchó fuera, pegado al palo izquierdo del meta ucraniano.

Seguía dominando el Real Madrid pero la sensación de agobio permanente del primer tiempo ya no era la misma y el Getafe, que si bien no generaba peligro, parecía haberse desperezado y se estiraba mejor y con más frecuencia.

Pudo haber ampliado la diferencia Rodrygo en el minuto 58, pero de nuevo el VAR anuló la jugada al estimar que el brasileño estaba ligeramente adelantado a la defensa justo antes de rematar, tras una gran asistencia de Fede Valverde.

Vinicius fue de nuevo un auténtico dolor de muelas para la defensa rival | Getafe 0-1 Real Madrid

Se entró entonces en una fase un tanto desordenada del partido en el que el Real Madrid dominaba sin generar ocasiones y el Getafe intentaba irse arriba aunque sin éxito. Fueron momentos en los que la incertidumbre del marcador hacía presagiar, como el pasado miércoles, que cualquier fallo defensivo madridista podría dejar escapar tres puntos que tenía más que asegurados, viendo el juego desplegado en la mayor parte del encuentro.

En el minuto 76 Fede Valverde puso a prueba a Soria en un zapatazo tan típico del «Pajarito» desde fuera del área pero el meta azulón, en dos tiempos, logró rechazar el disparo.

Los útlimos minutos se disputaron con más corazón que juego y, con Nacho y Asensio, por un acalambrado e imperial Militao y Camavinga, muy desdibujado en esta segunda parte, se acabó sufriendo un poco más de la cuenta. Insisto, más por la incertidumbre del marcador que por sentir que Lunin estuviese siendo exigido.

De hecho, Nacho cubrió con solvencia la ausencia del brasielño y con Rüdiger más entonado, Carvajal muy atento y con las ayudas de Asensio, Valverde y Tchouameni, lo cierto es que Lunin no tuvo que intervenir demasiado.

Ya con el tiempo vencido, Asensio tuvo en sus botas el 0-2 tras una gran diagonal que culminó él mismo con un disparo de los suyos, ajustado a la escuadra derecha de Soria pero que se marchó ligeramente desviado.

En un último arreón, el Getafe reclamó un posible penalti por un inexistente derribo de Carvajal a Djené que, durante unos segundos, trajo el desasosiego a la parroquia madridista, sobre todo, viendo el cariz del arbitraje durante todo el partido y viendo cómo instantes antes, de nuevo Damián derribaba con un empujón a Vinicius, cortando una contra madridista y, de nuevo Mateu, decidió perdonarle la tarjeta.

Afortunadamente para los de Carletto, ni el colegiado valenciano ni en la Sala VOR se apreció nada punible en la jugada y el partido acabó con los tres puntos en el zurrón madridista y con todas sus opciones de liderato intactas de cara al Clásico en el Bernabéu de la próxima semana.

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