Crónica Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid | Champions League (Fase de Grupos)

Rüdiger se partió la cara literalmente por el equipo al marcar su gol | Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid

Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid: «Sangre, sudor… y a Octavos»

El Real Madrid ha certificado de forma matemática su pase a Octavos de Final de la Champions tras un agónico empate logrado en el descuento gracias a un remate de cabeza de Rüdiger.

Un gol que no sólo vale un punto sino 20. Los 20 puntos de sutura que se llevó el bravo jugador alemán tras impactar violentamente con la cabeza del meta ucraniano Trubin, que salió mal, midió peor y se llevó por delante a Antonio Rüdiger. El impacto fue tremendo y el alemán sufrió la peor parte del choque, ya que sufrió una brecha aparatosa por la que manaba sangre a borbotones y precisó de semejante «costura».

Este partido, en el que Carletto hizo un auténtico cambalache de piezas con el fin de dar descanso a muchos jugadores de cara al Clásico de este domingo, desde luego que no pasará a la historia de los mejores encuentros del Real Madrid en la Champions, pero que de ninguna manera mereció perder y que, en algunos instantes (sin llegar a la brillantez del partido de ida o ante el Getafe) dejó instantes de buen fútbol.

Festival de rotaciones y empate sin goles en la primera parte

Carletto dio entrada a un «once» absolutamente revolucionario e inédito, con Lucas Vázquez y Mendy de laterales, Rüdiger y Nacho de centrales, un centro del campo con Tchouameni, Kroos y Fede Valverde y el ataque con Rodrygo, Benzema y un sorprendente Hazard, en otra oportunidad para reivindicarse y demostrar que sigue habiendo fútbol para él.

«Once» lleno de rotaciones el alineado por Ancelotti para este partido | Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid

El resultado fue unos primeros minutos razonablemente buenos, con un Madrid dominador que a los ocho minutos, con un lanzmiento lejano de Rüdiger que se marchó desviado a la derecha de Trubin y Kroos un minuto después, con otro chutazo desde la frontal, empezaba a avisar de sus propósitos.

El mismo Trubin tuvo que lucirse a los 18 minutos para mandar a córner un centro chut envenenado de Mendy desde la izquierda, en los que estaban siendo los mejores momentos de juego del equipo en esta primera mitad.

Se entró entonces en un período de calma chicha en el que, a diferencia del partido de ida y a pesar del dominio aparente del Real Madrid, el equipo de Carletto no asediaba al meta del Shakhtar. Además, el conjunto ucraniano salía de su «cueva» y llegaba con relativa facilidad a la zona defensiva blanca, donde la pareja Nacho-Rüdiger se lucieron con varios cortes de mucho mérito.

Se entró pues en un período de calma chicha donde no pasó nada hasta que llegados a los últimos minutos de la primera mitad, Benzema salió de su letargo y sacó a pasear su chistera mágica y dejó un par de perlas que provocaron las mejores ocasiones del Real Madrid para abrir el marcador.

La primera, en el minuto 35 cuando Benzema, tras una maravillosa jugada coral de casi todo el equipo, entró por la izquierda y su disparo, muy ajustado al palo, lo mandó a córner Trubin con mucho esfuerzo. La segunda, casi a renglón seguido, cuando tras otra buena jugada colectiva, asistió de tacón a Rodrygo, cuyo disparó fue nuevamente desviado a córner por el meta ucraniano.

No fue el mejor partido de Benzema, que sigue a un nivel muy bajo | Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid

En pleno asedio madridista, Valverde obligó a Trubin a lucirse una tercera vez con un tremendo disparo desde fuera del área en el minuto 40. El gol parecía cerca pero no hubo tiempo para más. Tras un minuto de añadido, los jugadores se fueron al descanso.

Mal arranque de la segunda parte con el gol de Zubkov

Lo que nadie se iba a imaginar es lo que iba a ocurrir en la reanudación del partido. Ni un minuto se llevaba disputado cuando llegó lo inesperado. No sólo por los méritos de uno y otro equipos sino por la ejecutoria de la jugada.

A los 40 segundos, Mudryk se cruzó medio campo sin apenas oposición, abrió a la izquierda para Mykhaylichenko que aprovechó el despiste defensivo de Lucas Vázquez y colgó un gran centro al área. Mendy dudó entre saltar o dar un paso atrás. Una duda que le hizo perder la posición y Zubkov remató de cabeza a placer, batiendo a Lunin, que nada pudo hacer para detener el balón.

Ese gol descolocó completamente al Real Madrid y mostró de repente todas sus carencias, especialmente en su centro del campo. La medular, salvo en la figura de Kroos, quien intentaba por todos los medios llevar el ritmo del partido, se descosió por completo y llegaron los peores minutos de juego.

Por este motivo, Ancelotti movió el banquillo y así en el minuto 55 cortó por lo sano. Sacó del campo a un negado Hazard y a un gris Tchouameni y apostó por la «pata negra», metiendo a Vinicius y a Modric.

La entrada de Modric mejoró sensiblemente al equipo en la segunda parte | Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid

Aun así, el Shakhtar pudo haber ampliado el marcador en el minuto 64, con una jugada en la que Traoré estrelló el balón en el larguero, tras un rechace desafortunado de Lunin en una salida a los pies del delantero de Burkina-Fasso.

Pero con todo y con eso, el Real Madrid cogió aire y volvió a parecerse al de la primera parte. Vinicius empezó a hacer lo que no había hecho Hazard, que es generar peligro por su banda y Modric liberó a Kroos y entre ambos recuperaron el control de centro del campo, lo que redundó en una mayor fluidez ofensiva aunque las ocasiones no terminaban de llegar.

Cambio radical y asedio madridista en los últimos minutos

En el minuto 68, Ancelotti apostó por la renovación total con un triple cambio. Sentó a un desafortunadísimo Mendy, a Valverde y a Rodrygo y dio entrada a Alaba, Camavinga y a Asensio y el equipo se fue definitivamente a por el partido.

El cansancio de Mudryk, su mejor hombre y el empuje madridista acabaron por arrinconar al Shakhtar, que se defendía como gato panza arriba del ataque blanco pero la pelota no entraba. 

Con constantes acometidas por las bandas, colgando balones a la olla (a mi juicio, en exceso) y fallando en el último pase, el tiempo seguía avanzando pero la sensación de que el Madrid podía marcar era cada vez mayor.

Rüdiger ya avisó con este testarazo casi al final del partido | Shakhtar Donetsk 1-1 Real Madrid

A falta de dos minutos para el tiempo reglamentario, Kroos tiró de clase y le dijo a Rüdiger, convertido ya de facto en el «9» del Real Madrid, dónde debería ponerse para rematar de cabeza el centro desde la izquierda que había diseñado para él. Y lo ejecutó con maestría pero el remate del alemán se marchó ligeramente alto por encima de la meta de Trubin.

El árbitro dio cinco minutos de añadido en los que el Real Madrid redobló sus esfuerzos y a base de colgar balones, llegó la jugada del partido.

Cuando el tiempo estaba a punto de cumplirse, de nuevo un preclaro Kroos asistió a la frontal del área para que Rüdiger, completamente solo, pudiese rematar de cabeza. En esta ocasión, salió cara y el balón rematado por el alemán se alojó suavemente en la portería tras golpear en el palo izquierdo.

El problema estuvo en que Trubin se despistó y salió de puños tarde, muy tarde y en su salida, midió mal y arrolló con violencia a Rüdiger, que ya había conectado el cabezazo. Entonces su cabeza impactó muy fuerte sobre la cara del alemán, provocándole una tremenda brecha que le llevó al suelo, mientras la sangre manaba a chorros por su rostro.

Tras más de cinco minutos en los que las asistencias de ambos equipos atendían a sus jugadores, el partido se reanudó mínimamente ya que, tras unos breves lances, el colegiado israelí decretó el final del encuentro y con él, la clasificación matemática a Octavos por 27ª vez consecutiva. 

Ahora sólo falta asegurar matemáticamente la primera plaza del Grupo F y así intentar evitar un cruce complicado en el sorteo para Octavos que se celebrará en diciembre próximo. Le esperan el RB Leipizig en Alemania y el Celtic Glasgow en casa.

 

s

Deja una respuesta