Crónica Al Ahly 1-4 Real Madrid | Mundial de Clubes (Semifinal)

Vinicius, MVP del partido, demostró que sigue siendo uno de los mejores del mundo | Al Ahly 1-4 Real Madrid

Al Ahly 1-4 Real Madrid: «Aire puro para el equipo»

El Real Madrid ha logrado el pase a la final del Mundial de Clubes tras imponerse con claridad al Al Ahly egipcio, con un equipo repleto de bajas, aunque con algún apurillo más del previsto, muy bien solventado por cierto por Andreiy Lunin, hoy de nuevo titular por la lesión de Courtois.

Una victoria de esas que llaman «balsámica», no tanto por su efecto san sino por el hecho de que ha alejado el foco, el maldito foco mediático sobre Vinicius (MVP del partido de hoy) y aplaza, de paso, el aquelarre sobre la enésima crisis del Real Madrid, alimentada desde la prensa desde hace semanas.

Es cierto que el Real Madrid no firmó un gran partido. Más bien todo lo contrario. De hecho, hubo algún momento del partido, especialmente durante el tercio final del mismo, en el que los de Carletto no es que acabasen pidiendo la hora pero sí tuvieron más apuros de los esperados, por más que el resultado final pueda dar a entender otra cosa bien distinta.

Primera parte floja y gol de Vinicius

En cualquier caso, el Real Madrid saltó al campo con un «once» plagado de bajas, con Lunin bajo palos de nuevo, una defensa inédita con Nacho de lateral derecho, Rüdiger y Alaba en el centro de la defensa y con Camavinga repitiendo en el lateral izquierdo, con la medular digamos «estrella» y quizás la línea más reconocible con Tchouameni, Kroos, Modric y Valverde y con los dos brasucas brasileños, Vinicius y Rodrygo en punta de ataque.

Un «once» de circunstancias ante un rival que salió bastante timorato al campo, muy replegado atrás y que no dudo en entregarle el balón al Madrid, que lo sobó, lo disfrutó y hasta lo masajeó en exceso al menos durante el primer cuarto de hora, en el que sin generar excesivo peligro, dominó a placer, con Vinicius ayudado por Camavinga, cargaba el ataque madridista.

Andreiy Lunin estuvo muy acertado con dos grandes intervenciones | Al Ahly 1-4 Real Madrid

Sin embargo, el primer susto de la noche lo dio el Al Ahly en las botas de Sherif en el minuto 18 cuando, al borde del fuera de juego, se plantó ante Lunin pero disparó a las nubes. Incluso unos minutos después, también dispuso de una buena oportunidad cuando Abdelmonem se adelantó a un indeciso Tchouaméni a la salida de un córner y remató fuera por poco.

Reaccionó muy bien el Real Madrid con dos oportunidades casi consecutivas. La primera en el minuto 27 cuando Vinicius se plantó en el área ante El Shenawy pero, demasiado escorado, optó por cruzar el balón ante la salida del meta, perdiéndose ligeramente desviado.

La segunda tan solo un miunto después cuando Rodrygo, tras aprovechar muy bien la presión a la defensa egipcia, robó el balón  en las inmediacioens del área y, con un par de quiebros, se plantó ante el meta pero su remate se estrelló en el poste derecho.

No se arredró el Al Ahly, que había empezado a aprovechar el filón que habia encotnrado por la banda de un tremendamente despistado Camavinga y en el minuto 30 Elshahat disparó fuerte al palo corto de Lunin, obligando al ucraniano a sacar una buena mano,

A partir de ahí el partido se enredó un poco, sin dominador claro y sin apenas ocasiones hasta que cuando el tiempo estaba a punto de cumplirse, una indecisión en la salida de balón en la defensa egipcia, en concreto, en las botas de Metwaly habilitó a Vinicius y le dejó solo ante El Shenawy, al que batió picándole el balón suavemente en su salida.

Festival de goles en la segunda parte 

Así las cosas, los dos equipos se fueron al vestuario con una inesperada ventaja madridista que, tras el descanso, no tardó en aumentar. Cuando apenas se llevbaa un minuto disputado de la segunda parte, Modric le regaló un maravilloso pase a Rodrygo a la espalda de la defensa.

Con este balón picado pr encima del portero marcó Vinicius el primer gol de la noche | Al Ahly 1-4 Real Madrid

Su remate, demasiado centrado, lo rechazó el meta egipcio y el balón le cayó a Fede Valverde que, hábilmente, se quitó de encima a un defensa con un taconazo, se acomodó la pelota y batió a El Shenawy con total tranquilidad.

Un gol importante no sólo para asentar al Real Madrid en el partido sino para devolver la confianza a un Fede Valverde que 24 horas había admitido en sala de prensa que estaba lejos de su mejor nivel y que necesitaba de algo así para reencontrarse.

Ese gol fue un palo duro para los egipcios que entregaron el dominio del partido al Real Madrid, que buscó con ahínco el tercero por el lado de Vinicius. Y pudo haberlo conseguido en el minuto 55, de haber apreciado el colegiado (y en su defecto el VAR) el claro penalti que sufrió, en un claro derribo de Metawaly, cuando el brasileño se disponía a encarar al portero. Algo inexplicable a día de hoy y con la tecnología a favor, pues las repeticiones no dejaban lugar a la duda.

Pero el fútbol tiene estas cosas y del posible 3-0 se pasó apenas unos pocos minutos al 2-1 cuando Camavinga, que seguía perdidísimo en su banda, se volvió a despistar en la marca y derribó claramente a Elshahat dentro del área. Una falta tan diáfana como estúpida. El lanzamiento corrió a cargo de Maloul, que ejecutó el penalti a la perfección engañando a Lunin.

A partir de ahí vivimos un giro de guión que ya, tristemente, hemos visto en algún que otro partido esta temporada. El Real Madrid, ante un Al Ahly que se había metido de nuevo en el encuentro de la forma más tonta, empezó a dudar, lo que fue aprovechado por los egipcios para darle una nueva vuelta de tuerca a la presión y hacer daño a los blancos.

Fede Valverde volvía a ver puerta tras más casi tres meses sin anotar | Al Ahly 1-4 Real Madrid

El equipo se empezó a aturullar en la salida de balón, cada vez más difícil y desacertada y, con ello, una mayor presencia en zona defensiva madridista del equipo egipcio, que a punto estuvo de empatar con dos jugadas de auténtico peligro.

La primera, en el minuto 68 a cargo de Afsha, quien remató alto después de otra internada por la banda izquierda del Madrid. La segunda, bastante más clara aún, llegó 10 minutos más tarde, cuando Lunin, muy bien posicionado en el palo corto, despejó con apuros un remate de cabeza de Taher a la salida de un córner.

Ceballos, de nuevo decisivo para el Real Madrid

Acababa de entrar Ceballos en el campo sustituyendo a un cada vez más apagado Kroos y aquello fue como la noche y el día. El utrerano sigue de dulce y, como una especie de Rey Midas madridista, todo lo que toca lo convierte en oro. Su entrada le dio otro aire al equipo, especialmente en ataque gracias a su buena salida de balón.

En el minuto 81 llegó la que pudo haber sido la puntilla para el campeón egipcio cuando Vinicius era zancadilleado al entrar en el área por El Soleya. Aunque el árbitro dejó seguir, fue llamado esta vez sí por el VAR y tras revisar la jugada decidió rectificar y pitó penalti. Pero el Real Madrid, que sigue negado este año en esta suerte, volvió a fallar, en este caso en las botas de Modric.

Pero el partido ya estaba decantado del lado madridista ya que, como digo, la entrada de Ceballos fue providencial y se hizo dueño y señor de la medular, devolviendo el control del encuentro a los de Ancelotti, que simplemente esperaron a que pasase el tiempo y asegurar su pase a la Final.

Dani Ceballos cambió de nuevo el partido con su entrada al campo | Al Ahly 1-4 Real Madrid

El árbitro decretó nada menos que ocho minutos de prolongación, controlados por el Real Madrid que, además, aprovechó para certificar su triunfo. En el minuto 92 los de Carletto nos dejaron una jugada de videojuego, con una maravillosa pared entre Ceballos y Rodrygo, con sendas asistencias de tacón del uno al otro, y que acabó con el remate a bocajarro del brasileño para hacer el tercero.

Con todo el pescado vendido, Carletto metió tres cambios casi consecutivos para perder tiempo, dando entrada primero a Odriozola y Mariano por Valverde y Rodrygo y acto seguido a Arribas por Vinicius. Y no le pudo ir mejor al canterano blanco, que a los 10 segundos de entrar en el campo, se encontró con un rechace en el área y, tras acomodarse la bola, empalmó una volea con la izquierda que se coló pegada al palo izquierdo de El Shenawy para redondear la goleada.

Llega ahora una nueva final para los blancos, la cuarta en menos de un año, tras ganar la Champions, la Supercopa de Europa y caer en la de España. Le espera el modesto y sorprendente Al Hilal saudi, que dio la campanada del torneo al eliminar al Flamengo en las semifinales por 2-3.

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