
Real Betis 0-0 Real Madrid: «Empate sin goles tras un nuevo escándalo arbitral»
Tras el breve respiro logrado la semana pasada tras el tropiezo del barça ante el Almería, que acercó al Real Madrid un poco más al Barça en su lucha por el título liguero, el Real Madrid ha vuelto a dar otro paso atrás, tras un empate sin goles en el Benito Villamarín que deja a los de Carletto a nueve puntos ya de los culés.
Unas tablas en el marcador que vuelven a evidenciar el gravísimo problema de gol que está sufriendo el Real Madrid en estas dos semanas, en las que desde la goleada al Liverpool,sigue con la pólvora mojada y sólo ha sido capaz de marcar un gol en sus tres últimos partidos (Atlético y ahora Betis y, entre medias, su derrota en Copa ante el Barça)
.SIn embargo, hay que decir que, a diferencia del paritdo ante los culés en los que el Real Madrid no disparó entre los tres palos en los 90 minutos, en esta ocasión sí que mereció lavictoria, con una buena segunda parte en la que dominó y tuvo mejores ocasiones que un Betis, que también ofreció una buena imagen, en un partido muy intenso y ciertamente agitado.
Escandaloso arbitraje de Soto Grado
Da la sensación de da igual que esté saliendo toda la basura que está saliendo sobre el bnarçagate y los apaños de Enríquez Negreira durante 25 años con el conunto azulgrana. Ni por esas cambia el escandaloso y tendencioso arbitraje contra el Madrid. Hoy el ínclito Soto Grado, que parece que se estaba haciendo perdonar las enérgicas quejas del Atlético de Madrid por su actuación en el derbi copero, ha dado un completo recital.
Primero, al anular un gol más que discutible a Benzema por una presunta mano de Rüdiger, prácticamente pegada al cuerpo y que en modo alguno se habría pitado en juego, tras un falta directa. Pero lo grave llegó cuando permitió todo el juego brusco grave bético y en cambio no tardó en amonestar a los nuestros (de nuevo Camavinga se fue con una amarilla por una jugada que casi no es ni falta)
Pezzella debió haber sido expulsado por varias entradas a Vinicius, especialmente una casi al final del partido que se saldó sin ni siquiera señalar la infracción. Y también se tragó una salvaje agresión de Ruibal a Camavinga, sin que ni el colegiado ni el VAR, que es lo más grave, sancionase con una tarjeta roja dicha acción.
Y para redondear su «faena», dejó sin sancionar un clarísimo penalti de William Carvalho sobre Karim Benzema en el tramo final del partido, que unido al penalti que hoy dejaron de pitarle en contra al Barça en su partido ante el Valencia y que pudo haber supuesto el 1-1 para los «ché», dejan un asqueroso cuadro de corrupción (otro más) que deja al Madrid más lejos de su objetivo.
Primera parte intensa pero sin claras oportunidades
En lo meramente futbolístico, hay que decir que al menos y a diferencia deel pasado Clásico, el partido estuvo muy entretenido. Sin un dominador claro en la primera mitad, el Real Madrid y el Real Betis plantearon un partido de ida y vuelta, en el que ambos equipos tuvieron sus opciones.
El primero en probar fortuna fue el equipo de Pellegrini, en las botas de Ayoze con un durísimo disparo desde la frontal al que respondió muy bien Courtois, con una gran estirada. Respndió por la puerta grande el Real Madrid porque a los tres minutos de esta jugada, Benzema encajó el balón en la misma escuadra izquierda de Bravo, tras un magistral golpe franco. Sin embargo, el balón rechazó levemente sobre el brazo encogido y prácticamente pegado al cuerpo de Rüdiger, que se había incrustado en la barrera.

Avisado desde la Sala VOR, Soto Grado revisó la jugada y, a pesar de que el balón rozó el brazo y en una posición absolutamente natural, el colegiado interpretó que había mano del alemán y anuló el tanto.
Con el campo ligeramente inclinado a favor del Real Madrid, el equipo de Ancelotti seguía adolenciendo del fallo en el último pase y abusando del toque para acercarse a la meta de Bravo. Se acercó Valverde en el minuto 31 con un durísimo disparo desde fuera del área que se fue envenenando pero se perdió por encima de la meta del Betis.
Eso sí, antes de llegar al final del tiempo reglamentario, Soto Grado y Medié Jiménez, Medié Jiménez y Soto Grado, que tanto monta, obviaron una gravísima agresión de Ruibal a Camavinga cuando éste corría al lado del bético para montar una contra a favor del Real Madird. Muy similar en su ejecución a la que sufrió Rodrygo ante Fali el día del Cádiz en el Bernabéu y, como en aquella ocasión, sin castigo alguno para el agresor.
Más profundidad y ocasiones madridistas tras el descanso
Tras el descanso llegaron los mejores momentos de fútbol del Real Madrid, que saltó al campo con la firme intención de solventar el partido. Y eso a pesar de que el primero en intentarlo fue Ruibal, a los pocos segundos de la reanudación con un buen disparo lejano al que respndió muy bien Courtois.
Igual de bien respondió Bravo un par de minutos más tarde con un paradón a un disparo de Benzema tras un gran pase de Vinicius, que había logrado ganar la línea de fondo tras una grn jugada personal.

Eso sí, la pudo liar y mucho Lucas Vázquez cuando en el minuto 51 perdió un balón muy peligroso tratando de montar el ataque blanco, propiciando que Miranda entrase por la banda fácilmente y asistiese a Borja Iglesias, completamente solo en el área pequeña. Sin embargo, Courtois se convirtió en un gigante y achicó perfectamente el espacio y el «Panda» estrelló el balón contra el cuerpo del belga, en otra gran parada del meta madridista.
Aquella fue la mejor y, probablemente, la última gran oportunidad del Real Betis, que se encontró con que el Real Madrid dio el paso adelante definitivo para hacerse con el control del partido.
Sobre todo cuando dio entrada a Ceballos por un Tchouameni bastante flojo, una vez más, que le dio otro aire al equipo. Con el balón moviéndose con más criterio y velocidad, el Real Madrid fue embotellando poco a poco al Betis en su campo.
Minutos antes, Valverde lo volvía a intentar desde lejos pero su disparo lo paró en dos tiempos Bravo e instantes depsués, Rodrygo no acertó a culminar una gran jugada madridista desde la derecha entre el propio Valverde y Carvajal, que habia sustituido a un triste Lucas Vázquez.
A partir del minuto 70 llegó el aluvión blanco pero la pelota no quería entrar. De forma casi consecutiva Ceballos desde la frontal e instantes después, Vinicius, no lograban romper la meta de Bravo.
Y en el minuto 79 llegó la jugada más polémica de la noche cuando Benzema recibió en la frontal y cuando se disponía a internarse, fue zancadilleado clarísimamente por William Carvalho pero tanto Soto Grado como Medié Jiménez se dieron mus y la jugada siguió sin más complicaciones.
Los últmos minutos fueron un correcalle para un Real Madrid preso de los nervios, como se pudo ver en el remate que Ceballos le quitó a Benzema en el descuento, tras un buen pase de Fede Valverde desde la derecha.
Entre medias y hasta el final, Vinicius fue triste protagonista de nuevo tras ser víctima de dos faltas brutales a cargo de Pezzela, especiamente la última, sin balón y directa al tobillo, de la que el brasileño salió milagrosamente intacto a pesar de que resultó trastabillado de la acción. Pero ni una ni otra jugadas fueron, por lo visto, de la intensidad necesaria como para que el defensa argentino del Real Betis fuese amonestado.
Por último, no quería dejar pasar lo de la prolongación. Apenas cinco minutos que, a pesar de las constantes pérdidas de tiempo del Real Betis en el últmo tercio del partido y de un conato de tangana ya en el descuento, entre Bravo y Vinicius, que se saldó con una reprimenda arbitral a los dos y para la que Soto Grado empleó más de un minuto, el colegiado riojano prácticamente no descontó nada más.
Sé que no es excusa, ni mucho menos, pero fue una muestra más del pésimo arbitraje de este hombre, que sin duda ya se habrá reconciliado con Gil Marín y la afición atlética.
Vídeos: RafaRNMJ (@RafaRNMJ) y Real Madrid TV
