Crónica Real Madrid 2-0 Celta | Jornada 30 Liga Santander

Los jugadores madridistas, celebrando el primer tanto de la noche | Real Madrid 2-0 Celta

Real Madrid 2-0 Celta: «De este barco no se baja nadie»

El Real Madrid sigue aferrado a la lucha por la Liga y, a pesar de las rotaciones y tal y como ocurrió en Cádiz hace dos semanas, el equipo considerado como la «Unidad B», ha vuelto a funcionar como un reloj suizo y se impuso claramente al Celta de Vigo en el Bernabéu por 2-0 con goles de Asensio y Militao. 

De esta forma, los blancos se sitúan ahora a ocho puntos del Barça, trasladando la presión de ganar hacia territorio culé en su importante duelo ante el Atlético de Madrid de este domingo.

A pesar del elevado número de cambios realizados en el «once» inicial, Carletto parece haber dado con la tecla y en un equipo plagado de los teóricamente suplentes, se logró una importante victoria, con solvencia y buen juego en términos generales.

Dominio y gol de Asensio al descanso para asentar al equipo

Tal y como se esperaba, Carletto dio descanso a numerosos jugadores, especialmente al «núcleo duro» de la medular, Kroos y Modric, mimados como nunca de cara a lo que está por llegar.

Por eso, a nadie sorprendió ver en el campo, además de Courtois (que hoy volvió a demostrar por qué es, de largo, el mejor portero del mundo), una defensa con Nacho esta vez de lateral derecho, Militao y Rüdiger en el eje defensivo y Camavinga de nuevo como lateral izquierdo. El centro del campo estuvo integrado por Tchouameni, Ceballos y Valverde y en el ataque, Asensio, Benzema y Vinicius.

Espectacular partidazo de Eduardo Camavinga, de nuevo en el lateral izquierdo | Real Madrid 2-0 Celta

El guión fue similar al que hemos vivido otras veces. Gracias a su físico espectacular, el equipo presionó al Celta prácticamente desde el primer minuto y. salvo unos primeros minutos en los que el conjunto gallego pareció querer llevar la iniciativa, el Real Madrid se fue imponiendo hasta acabar apisonando a los vigueses.

El toque de corneta comenzó más o menos a los 20 minutos, con un córner botado por Asensio que, a pesar de rematar con claridad y suficiencia, Tchouameni no logró ver puerta. A partir de ese momento, el Real Madrid -hasta entonces un tanto adormilado- aceleró el ritmo de juego y empezó a apretar hasta embotellar al rival en su campo.

Con un Vinicius hiperactivo, muy bien acompañado por Ceballos, con el que logró una química especial, el Real Madrid dominó a placer pero no terminaba de ver puerta ante una nutrida defensa celtiña. Por eso lo intentó desde lejos en varias ocasiones pero sin fortuna, con disparos de Asensio, Ceballos y Nacho.

Y cuando el partido parecía irse al descanso con empate a cero, en el minuto 41 apareció la magia. Empezó Camavinga con un robo espectacular en la frontal a Iago Aspas. Continuó Ceballos con un maravilloso pase filtrado sobre Vinicius a la espalda de la defensa, que el brasileño transformó en una gran asistencia a Asensio, cuyo disparo desde el punto de penalti, con algo de suerte, cogió una rosca infernal y se coló por la escuadra de Iván Villar.

Asensio abrió el marcador al filo del descanso con este gran gol | Real Madrid 2-0 Celta

Un mazazo duro para los de Carvalhal, en un momento de esos que se dicen decisivos, y el Real Madrid por fin, lograba ver puerta y marcharse al descanso con una merecida victoria parcial.

El gol de Militao al inicio de la segunda parte finiquitó el partido

La segunda parte comenzó de forma muy similar, con un Madrid mucho más asentado aún gracias al gol y con una presión intensa que hacía que el balón apenas le durase tres pases al conjunto vigués. 

Y la sentencia no tardó en llegar. A los dos minutos de la reanudación y fruto de esta presión llegó un córner que botó Asensio desde la derecha del ataque madridista y en el vértice del área pequeña emergió de la nada un imperial Militao para conectar un tremendo testarazo que se coló en el palo derecho de Iván Villar sin que nadie pudiese hacer nada para evitarlo.

A partir de ese momento, el partido se vino abajo. El Real Madrid bajó varios enteros su presión y se puso en modo «siguiente partido». Mucha relajación, quizás excesiva, que motivó que el Celta al menos lo intentase y pudiese cruzar el centro del campo y mirar, aunuqe fuese de refilón, la portería de Courtois, inédito hasta ese momento, ni siquiera para sacar de puerta.

Eder Militao, imperial, conectando el cabezazo con el que anotó el segundo gol | Real Madrid 2-0 Celta

Afortunadamente para el Real Madrid, su actual sistema defensivo es brutal, con varios jugadores en un momento de forma espectacular, como Militao, imbatible en el uno contra uno y sobre todo, Camavinga.

El francés, de nuevo en un puesto que no es el suyo como es lateral izquierdo, volvió a despacharse un partidazo y puso en pie al Bernabéu con varias acciones de una exquisitez técnica y sobre todo con un robo a Iago Aspas cuando el delantero vigués se disponia a encarar a Courtois en una de las pocas contras que pudo enlazar el Celta.

A la hora de juego, Benzema, hoy de nuevo tremendamente gris, pudo marcar el tercero en un remate de cabeza a bocajarro tras una gran asistencia de Vinicius por su banda, pero respondió muy bien Iván Villar para desviar la pelota

Llegaron los cambios y el momento de recibir los merecidos aplausos por parte de la afición y así salieron Asensio, en primer lugar, reemplazado por Lucas Vázquez y sobre todo, Ceballos y Vinicius, por Modric -que recibió el cariño de la afición con una estruendosa ovación- y Rodrygo.

El Celta pudo marcar el gol del honor en el minuto 76 cuando Iago Aspas, en la única ocasión que pudo el conjunto gallego montar una contra en condiciones, se plantó solo ante Courtois. Le desbordó con un hábil regate pero el meta belga, en estado absoluto de gracia, logró rehacerse con unos reflejos felinos y, desde el suelo, pudo desviar el disparo del delantero español para mandar el balón a córner.

El último tramo del partido fue completamente inane, vacío de contenido y dedicado a que la afición corease los nombres de Ceballos y Nacho pidiendo su renovación y para que Camavinga, ya en labores más ofensivas, se volviese a lucir con un par de arrancadas espectaculares.

Eso sí, el partido nos dejó un pequeño susto cuando en el minuto 82 impactaron accidentalmente las cabezas de Tchouameni y Domingos Paciencia y el portugués se llevó la peor parte. Un profundo corte en la nariz que hizo que la sangre brotase a mansalva pero afortunadamente sin consecuencias más graves y ambos pudieron reanudar el partido sin más.

Por último, y con el tiempo casi vencido, Lucas Vázquez pudo aumentar la diferencia pero su disparo no encontró portería y, tras cinco minutos de prolongación en los que tampoco pasó nada, el partido llegó a su fin y estos tres importantes puntos se quedaron en casa. Ahora la presión cogerá el puente aéreo y a esperar un posible tropiezo culé para seguir peleando.

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