
Real Madrid 1-0 Getafe: «Faena de aliño y susto con Camavinga»
El Real Madrid se ha impuesto por la mínima al Getafe gracias a un solitario gol de Marco Asensio, en un partido absolutamente intrascendente, marcado por el alto número de rotaciones y caras nuevas en el equipo, que jugó con la mente puesta en el partido del miércoles en Manchester.
Un partido absolutamente gris, en lo que en el argot taurino se denomina como «faena de aliño», esto es, una faena sencilla y sin florituras con el único fin de pasar cuanto antes el trámite, y donde por desgracia no se pudo cumplir el único y verdadero objetivo marcado por Ancelotti, que no era otro que llegar sanos y salvos al, éste sí, trascendental duelo de Champions ante el City de este miércoles.
Y es que, una vez más, ante el más que previsible despliegue de palos y el uso de un dejémoslo en «excesivo ardor guerrero», tan propio de los equipos de Bordalás, Ancelotti confeccionó un equipo competitivo pero con más suplentes que titulares.
Sin embargo, no fue suficiente porque casi al final del encuentro, Camavinga tuvo que dejar el partido con una lesión en la rodilla provocada por una entrada por detrás, ciertamente peligrosa de Iglesias, que le provocó una feísima torsión en el tobillo y, sobre todo, en la rodilla izquierda del francés, que tuvo que dejar el campo cojeando y con muy mal aspecto.

La mejor noticia es que, tal y como confirmó el propio Ancelotti al finalizar el partido es que la rodilla de Camavinga parece estable y todo apunta a que no hay lesión grave sino un mero esguince, hasta el punto que el francés podría incluso ser de la partida este miércoles en Manchester.
Gris primera mitad en un «once» lleno de caras nuevas
En lo deportivo, decir que el partido se dio como se esperaba. Un Getafe rocoso, muy cerrado atrás, con las líneas muy juntas que intentó asfixiar la circulación del balón en campo azulón a un Real Madrid que tenía como principal novedad la vuelta de Ferland Mendy al «once», tras más de un mes de baja, así como las ausencias de Modric, Kroos, Vinicius, Rodrygo y Benzema, suplidas por un 4-4-2, con Ceballos, Camavinga, Tchouameni, Hazard y Asensio.
Aunque el primero en golpear fue el Getafe con un disparo lejano ligeramente desviado de Maksimovic en el primer minuto, el planteamiento ultradefensivo de Bordalás, unido a la espesura en la circulación de balón de un equipo poco consolidado, hizo que el evidente dominio madridista en los primeros 45 minutos apenas sí se trasladase en alguna ocasión de peligro sobre el marco de David Soria, que apenas tuvo que intervenir.
Lucas Vázquez puso un buen balón a los 11 minutos tras una buena internada por la banda pero Marco Asensio no llegó por bien poco para remachar en boca de gol. Esa jugada y un mano a mano entre Valverde y David Soria, que sacó muy bien el meta azulón, si bien dicha jugada fue invalidada instantes después por la posición adelantada del uruguayo.

Tras el descanso, con Kroos en el campo por Mendy, pudimos ver a un Real Madrid con más ganas y así, en apenas 10 minutos, con una circulación del balón más fluida y aunque con la rémora de un Hazard que lo intentaba sin éxito y de un Ceballos, cada vez más desdibujado, los de Ancelotti dieron un paso adelante para ir a por el partido.
Vinicius siempre da más y gol de Asensio
A los tres minutos, Aurelien Tchouameni pudo adelantar a los blancos con un espectacular disparo desde la frontal pero el balón no tomó la curva esperada y se marchó ligeramente desviado de la escuadra izquierda de Soria.
Con muchas dificultades para llegar a las inmediaciones de la portería del Getafe, el Real Madrid se animó entonces a probar fortuna con los lanzamientos desde la frontal y así, Asensio lo intentó en el minuto 58 pero el balón, raso y fuerte, se perdió pegado al palo izquierdo.
La misma fórmula que intentó el Getafe en su única oportunidad de todo el partido, cuando en el minuto 65, Iglesias se despachó un espectacular derechazo que la mano salvadora de Courtois desvió a córner
Más suerte tuvo el balear, tan sólo cuatro minutos más tarde, cuando en otro intento de sorprender a Soria desde la frontal, en esta ocasión el balón impactó en Maksimovic y, tras desviar su trayectoria, se introdujo junto al palo izquierdo de la portería del Getafe.

El Real Madrid, que ya metió toda su «artillería pesada» en el campo en el minuto 61 con un triple cambio que daba entrada a Modric, Vinicius y Mariano por Ceballos, Hazard y Valverde, ya ofrecía otra cara, especialmente con el brasileño sobre el campo.
Vinicius revolucionó el ataque madridista, hasta ese momento muy limitado por la nula aportación de Hazard, y así en el minuto 75 le ganó la espalda a la defensa y, bien asistido por Mariano, se plantó solo ante Soria y le batió cruzando bien el balón. Sin embargo, el colegiado, tras la revisión en el VAR anuló el tanto por fuera de juego del brasileño.
Asensio pudo ampliar el marcador en el minuto 77 tras un gran remate en plancha en el área pequeña un fantástico servicio de Toni Kroos, pero Soria, muy bien colocado, atajó la pelota bajo los palos sin excesivos apuros.
Sin tiempo para más y con un Real Madrid absolutamente dueño y señor de la situación, sólo se esperaba el momento en que Martínez Munuera pitase el final del encuentro, pero entonces llegó el fatídico minuto 81. El momento en que Juan Iglesias le hizo una entrada feísima por detrás a Camavinga. El jugador del Getafe «cazó» al francés en una mala posición, que le dobló el tobillo izquierdo y provocó una fea torsión de su rodilla, quedando maltrecho en el campo con evidentes gestos de dolor.
Por descontado, que la entrada -de roja y casi de cárcel- no se saldó con más trámite que una amarilla para el jugador azulón y con Camavinga pidiendo de inmediato el cambio, tras intentar sin éxito reintegrarse al juego.
Afortunadamente, Ancelotti pudo cancelar la sustitución que se estaba llevando a cabo en ese momento entre Asensio y Odriozola y, a pesar de que se rozó la alineación indebida porque por muy poco el Madrid pudo estar con 12 jugadores en el campo, Camavinga abandonó el partido y el balear siguió jugando hasta el final.
Ahora toca recuperarse, rezar para que la lesión de Camavinga -que será sometido este domingo a pruebas médicas para ratificar el primer diagnóstico- no sea nada más que un leve esguince y a recuperar a todo el equipo para el partido del miércoles en Manchester. El partido más importante del Real Madrid esta temporada.
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