El «Caso Valverde», por el cual el Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid investigaba la presunta agresión del centrocampista uruguayo a Alex Baena en el parking del Santiago Bernabéu, tras la disputa del último Real Madrid-Villarreal de Liga del pasado 8 de abril ha dado un giro radical en su resolución.

Como recordaremos, el jugador del conjunto castellonense presentó una denuncia contra Valverde por la vía penal una vez que el equipo regresó a Villarreal. En dicha denuncia, Baena afirmó que el centrocampista madridista le había propinado un puñetazo en el rostro de forma alevosa que le provocó lesiones leves.
Una conducta que, por cierto, el Comité de Competición está estudiando sancionar con cuatro o incluso cinco partidos de suspensión, tal y como se filtró la pasada semana.
Pues bien, el citado Juzgado de Instrucción ha dictado un auto en el que ha decretado el sobreseimiento del caso ya que, en sus propias palabras, de la prueba practicada y de los testimonios deducidos «no resulta debidamente justificada la perpetración del delito que ha dado lugar a la formación de la causa».
Considera, pues, el instructor que de la declaración de Baena (tanto en sede policial como días después en el juzgado), se derivan algunas incoherencias.
La primera y más importante, la relativa a la de presencia o no de testigos en el momento de la agresión. Así, según un primer testimonio de Baena, Alvaro Odriozola habría estado presente cuando se produjeron los hechos. Sin embargo, una vez procedido al visionado de las imágenes, se ha podido comprobar que no era así.
De esta forma, el auto -frente al que cabe recurso- afectaría directamente a la hipotética resolución del Comité de Competición ya que, si la veracidad de los hechos juzgados quedase finallmente desvirtuada por el auto judicial y los hechos, sobreseídos, no parece lógico que el juzgador deportivo pudiese sancionar a Fede Valverde y menos aún con la severidad que se filtró que podría hacerlo (entre cuatro y cinco partidos).
