Crónica FC Barcelona 1-2 Real Madrid | Jornada 11 Liga EA Sports

Jude Bellngham, celebrando con la grada el gol que le daba la victoria | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

FC Barcelona 1-2 Real Madrid: «Cuestión de actitud»

El Real Madrid se ha llevado el primer Clásico de la temporada por la mínima y con una de sus típicas remontadas, en un partido flojo y en el que ambos equipos ofrecieron una pobre imagen. Sin embargo, la figura de Jude Bellingham, enorme, ha vuelto a emerger y le ha dado tres puntos de oro a su equipo con otro doblete y cuyo primer gol, claro aspirante el Premio Puskas, destrozó al Barça.

Lo primero de todo que hay que decir es que hacía tiempo que no veíamos un Clásico con una mediocridad así en el juego de ambos equipos. Especialmente por parte del Real Madrid, que le volvió a regalar un gol a su rival en los primeros minutos merced al enésimo despiste defensivo del equipo y la falta de tensión inicial (y ya van unos cuantos).

La primera parte del equipo fue dantesca, para olvidar, con un equipo gris, sin actitud y sin ganas de ganar un partido que se le puso pronto cuesta arriba y que el Barça más oscuro y mediocre que recuerdo desde hace años, dominó sin apenas esfuerzo.

Pero como digo en el enunciado de la crónica, todo es cuestión de actitud. Tanto mala como buena y en la segunda mitad, tras los cambios llevados a cabo por Carletto, el cambio en la actitud del equipo provocó un vuelco espectacular en el juego del equipo que, sobre todo, tras el golazo de Bellingham que igualaba el encuentro, acabó por someter al Barça.

Mal arbitraje de Gil Manzano, que se tragó dos claros penaltis

Por último, merece una mención especial el arbitraje de Gil Manzano. Tremendamente cuestionado y acusado de madridista, su primera parte fue lamentable. Aplicando el típico arbitraje de esta Liga, con el maldito doble rasero disciplinario, cada contacto de un jugador madridista (fuese o no punible) era falta.

Mal arbitraje hoy de Gil Manzano, que se tragó dos penaltis | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

Por el contrario, ellos repartían a discreción pero se pitaba uno de cada cuatro contactos por lo menos, alguno de ellos escandalosos como el placaje que le hizo Araujo a Vinicius para impedir su progresión por la banda y que provocó una curiosa escena entre Xavi y el brasileño. Es más, hubo una jugada que arrancó con una clara falta de Fermín a Kroos pudo haber acabado con el tanto del joven centrocampista culé, que culminó su jugada con un disparo al palo de Kepa.

Eso sí, en la segunda parte equilibró sus errores y optó por dejar de pitar casi todo y se equivocó en los dos sentidos, enfadando creo que por igual a ambos equipos. Y para rematar la faena, el colegiado extremeño se tragó dos clarísimos penaltis, uno en cada área y en cada parte. El primero, de Tchouameni a Araujo al filo del descanso y el segundo, del propio Araujo a Camavinga, en la segunda mitad y en pleno acoso y derribo madridista.

Inaceptable actitud madridista en una horrenda primera parte

Partía de salida el Real Madrid con su teórico equipo de gala, con Mendy en la banda izquierda frente a un Barça reservón, con cinco defensas y ni rastro del famoso 4-3-3, el equipo del estilo irrenuniable, el fútbol de toque y champagne con el que se le llena la boca a Xavi Hernández.

Pero con este Real Madrid no hay manera y, como ya ha pasado en otros partidos, a los seis minutos, Tchouameni erró al desviar un balón. Su despeje se convirtió en un pase al área madridista donde entraba Gündogan, mientras Rüdiger y contemplaban pasivamente la jugada. Alaba reaccionó tarde y entró flojo al balón, que le rebotó en la pierna y le quedó franco al centrocampista alemán, que batió por bajo a Kepa.

Momento en el que Gündogan bate a Kepa para anotar el gol culé | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

De nuevo tocaba remar porque otro error en los primeros minutos le volvía a poner el partido cuesta arriba al Real Madrid. Y peor que se le pudo poner porque Gil Manzano, que llevaba ya un rato dejando pegar al Barça, dejó seguir una clara falta de Fermín, que le permitió meterse en el área y disparar contra el poste derecho de Kepa.

Un claro síntoma del mal estado del equipo, que tenía una pésima actitud sobre el campo, deambulando sin criterio, yendo sin intensidad a cada duelo, que se perdían uno tras otro y los de Carletto ni siquiera podían hilar tres pases seguidos.

Lo peor de todo es que el Barça, con muy poco, no hizo absolutamente nada reseñable. Con un juego gris, se limitó a dominar a los blancos, aprovechándose únicamente de los errores madridistas y sin apenas generar peligro a la meta de Kepa

De hecho, el Real Madrid sólo se acercó a los dominios de Ter Stegen apenas tres veces en toda la primera parte. La primera, con un disparo lejano de Rüdiger que se marchó ligeramente desviado, la segunda -y la mejor del equipo en este período- en el 37, con un disparo de Carvajal al lateral de la red, tras un buen pase de Kroos. Y fue el alemán precisamente el que tiró a las manos de Ter Stegen casi al final de la primera mitad.

Entre medias, la nada más absoluta. Especialmente por parte de los de Carletto pero tampoco mucho más del lado culé, que salvo una salvada espectacular de Carvajal sobre Joao Félix cuando se plantaba solo ante Kepa y después de un no menos espectacular caño del portugués sobre Rüdiger y un disparo desviado de Fermín en el minuto 36.

Tchouameni creció a medida que el partido fue mejorando para los blancos | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

Eso sí, al descanso se llegó con polémica porque en la última jugada de la primera mitad, Araújo era agarrado con fuerza y derribado por Tchouameni a la salida de un córner, en una jugada que perfectamente Gil Manzano pudo haber decretado penalti. Sin embargo, pitó el final y no quiso más complicaciones, a pesar de las tibias protestas culés, que todo hay que decirlo.

Cambio de actitud y remontada madridista en la segunda parte

Se esperaban cambios en el Real Madrid, que necesitaba un giro de 180º para revertir una situación que a peor parecía que no podría ir. Parecía que el Real Madrid saltó al campo con otra actitud o al menos, con más ganas.

Así, nada más reiniciarse el partido, Fede Valverde anduvo listo y supo aprovecharse del fallo en el despeje de Iñigo Martínez para asistir a Rodrygo, tremendamente desaparecido en la primera parte, pero el brasileño, que había logrado adelantarse a la defensa, mandó el balón a las nubes.

Por si eso fuera poco, se le complicaba el partido en el minuto al Real Madrid ya que Mendy tenía que dejar el campo con unas molestias en el minuto 59 y Camavinga saltó al campo prácticamente sin calentar para ocupar su puesto.

En esas, pudo ampliar la ventaja el Barça en el minuto 50 cuando iñigo Martínez cabeceó al palo derecho de Kepa. El rechace le cayó a Araújo, que remató a bocajarro y el meta vasco, levantándose como un resorte, desvió a córner en una gran acción.

Kepa evitó el segundo del Barça con esta buena parada a Araújo | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

Un cambio decisivo, como se pudo ver, porque su empuje, su espíritu y su fuerza tuvieron impacto casi inmediato en el juego.  Es verdad que atrás le costó adaptarse pero su presencia fue el detonante de la mejora madridista.

Cancelo le ganó la espalda un par de veces, una de ellas, en el 58, cuando el portugués disparó a puerta tras superar al francés y su remate, desviado por Rüdiger y Alaba, que se lanzaron al alimón al suelo para cortarlo, se envenenó y cogió una parábola endiablada que a punto estuvo de entrar en la portería madridista.

Esa fue la última gran oportunidad culé del partido que, poco a poco, y en gran medida empujados por las subidas de Camavinga, que contagió al resto del equipo, empezó a embotellar a los de Xavi, cada vez más atrás y a los que les duraba muy poco la pelota. De hecho, Camavinga, en labores de mediocentro, habilitó a Kroos que puso a prueba a Ter Stegen con otro disparo de los suyos desde la misma frontal del área.

Y si decisiva fue la irrupción de Camavinga, no menos lo fue la de Modric (menos la de Joselu) por Kroos y Rodrygo en el minuto 62. Con ellos en el campo, Carletto cambió el sistema a un 4-3-3 y el juego del equipo cambió radicalmente.

Tchouameni, muy flojo hasta ese momento, se adueñó de la medular y Modric comenzó a mover con inteligencia la pelota, buscando constantemente los huecos de la defensa culé, con Joselu fijando a los centrales y con Fede Valverde y, sobre todo, Vinicius, buscando las bandas constantemente.

Golazo de Bellingham y hundimiento barcelonista

Tras un aviso de Tchouameni con un gran disparo lejano, que sacó muy bien Ter Stegen con una magníica mano, en el minuto 68 llegó el momento clave del partido. Con el Barça encerradísimo en su área, y aprovechando que nadie le marcaba, Bellingham se despachó un espectacular zapatazo desde casi 30 metros que taladró las redes barcelonistas, sin que Ter Stegen pudiese hacer nada por evitarlo.

Este espectacular zambombazo de Bellingham sirvió para empatar el partido | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

El gol madridista fue un mazazo para los de Xavi, que acusaron el golpe y, como si de un boxeador sonado moviéndose por el cuadrilátero se tratase, el Barça quedó groggy y ni siquiera las entradas de Lewandowski, Raphinha y Lamine Yamal, pudieron evitar el desastre.

El Madrid se hizo definitivamente con el control del partido y sometió al Barça, que sólo quería que Gil Manzano pitase el final, dando por bueno el punto. Sobre todo cuando instantes después del golazo de Bellingham, Gil Manzano se dio mus ante un incalificable placaje de rugby de Araújo sobre Camavinga, que por su claridad y sobre todo, lo absurdo de la acción, enmudeció al Olímpico.

Y aunque es verdad que los de Ancelotti apretaban pero no ahogaban y no creaban ninguna ocasión clara, no contaban con que se iba a llegar al famoso «Territorio Real Madrid», el de los últimos minutos y en el que los blancos se manejan como nadie.

Así, cuando todo el mundo en Monjtuic -empezando por el propio Xavi- daba por hecho el 1-1, en el minuto 91 apareció Carvajal dando una nueva exhibición de poderío físico para ganar la banda.

El lateral de Leganés, soberbio durante todo el partido, abrió al centro del área donde Modric, no sé bien si aposta o en semifallo, le dejó el balón muerto en el área pequeña a Bellingham para que éste, completamente desmarcado, introdujese el balón con suavidad por debajo de las piernas de Ter Stegen.

Con este toque, Bellingham anotó el segundo tanto madridista | FC Barcelona 1-2 Real M Madrid

Aprovechando que Gil Manzano se saltó a la torera los cuatro minutos de prolongación que inicialmente había dado, alargando otros dos minutos y pico más el partido, el Barça lo intentó a la desesperada, incluso con Ter Stegen subiendo a rematar el último córner del encuentro, pero ni por ésas. El partido acabó y estos tres puntos, que dejan al Barça a cuatro del Real Madrid y como líder del campeonato, cogieron el Puente Aéreo para la capital.


Ficha técnica del partido

FC Barcelona: Ter Stegen; Araujo, Christensen, Iñigo Martínez, Balde; Gavi, Fermín (Oriol Romeu, ’72), Gündogan; Cancelo (Yamal, ’76), Ferrán Torres (Lewandowski, ’61) y Joao Félix (Raphinha, ’76).

Real Madrid: Kepa; Carvajal, Rüdiger, Alaba, Mendy (Camavinga, ’51); Tchouameni, Fede Valverde, Kroos (Modric, ’62), Bellingham; Rodrygo (Joselu, ’62) y Vinicius (Lucas Vázquez, ’93).

Arbitro: Gil Manzano. Por el Barça, amonestó a Fermín y a Ferràn, y a Carvajal por el Real Madrid,

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