
Real Madrid 0-0 Rayo Vallecano: «Empate a nada en el Bernabéu»
El Real Madrid ha dilapidado parte de la ventaja que cobró en el Clásico de hace apenas una semana merced a un empate sin goles en casa, en un partido en el que los de Ancelotti merecieron mucho más pero la falta de gol y la escasa puntería de sus jugadores, le privó de los tres puntos.
Además, hay que romper una lanza en favor del Rayo Vallecano, que fue al Bernabéu a hacer su partido, consistente en romper constantemente el ritmo del Real Madrid a base de faltas y parones en el juego. Pero también, y por qué no decirlo, gracias a un magnífico entramado defensivo planteado por Francisco y en el que destacaron sobremanera el rumano Andrei Ratiu, que secó muy bien a Vinicius, y Oscar Valentín.
Eso sí, hubo su momento para la polémica, de nuevo con un desigual arbitraje de Martínez Munuera, excesivamente laxo con las acciones del conjunto rayista y bastante más serio y contundente con las de los jugadores del Real Madrid donde, de nuevo, fue Vinicius la víctima propiciatoria, hasta irse en momentos del partido.
Si el año pasado era Baillu el que le cosió a golpes (tortazo incluido), esta noche fue el ghanés Mumim el que dejó su tarjeta de presentación en el minuto 20, propinándole un alevoso codazo en el rostro que no fue sancionado ni con falta.
Luego, poco a poco Vinicius se fue desquiciando hasta acabar amonestado por una sonora protesta después de que el colegiado alicantino dejase sin sancionar dos claras faltas del Rayo sobre Camavinga y acabase señalando infracción al jugador francés.
Mereció mucho más el Real Madrid en la primera parte
En lo meramente futbolístico, Ancelotti planteó el partido con unas cuantas rotaciones, algunas obligadas por la lesiones. Con respecto al Clásico, Ancelotti devolvió a Fran García a la titularidad del lateral izquierdo por la lesión de Mendy, metió a Modric por Kroos, dio entrada a Camavinga en el eje de la medular por la lesión de Tchoaumeni y sentó a Rodrygo para poner arriba a Joselu.

El partido se pudo poner rápidamente de cara cuando a los cinco minutos, Fede Valverde estuvo muy atento robando en la zona de tres cuartos un balón, adelantándose a Unai López, rompió por el centro y se plantó solo ante Dimitrievski, pero el charrúa -que no tuvo su día- disparó «al muñeco». El rechace le cayó de nuevo a Valverde pero ya muy forzado no pudo rematar con comodidad y el balón se perdió por la línea de fondo.
Joselu tuvo en su cabeza otra gran oportunidad en el minuto 23, a la salida de un córner botado por Modric, pero el balón, picado, botó delante del meta macedonio y se perdió rozando el palo izquierdo.
Al filo de la media hora y, en pleno aluvión madridista (en los que fueron, sin duda, los mejores minutos del Real Madrid en todo el partido), Fran García apareció como un cohete por el carriil del «11» y disparó con potencia pero su disparo se marchó ligeramente alto, en lo que podría haber sido todo un golazo del ex-jugador rayista.
Pero sin duda, la mejor oportunidad del Real Madrid no ya en la prmera mitad sino de todo el encuentro, llegó en el minuto 38. Vinicius logró marcharse de su par y asistió a Joselu, quien conectó de primeras un gran remate con la zurda, muy bien colocado arriba, al que respondió Dimitrievski con una espectacular parada a mano cambiada para mandar el balón a córner cuando ya se cantaba el gol en las gradas.
Apenas cuatro minutos más tarde, Bellingham -que protagonizó un buen susto al inicio del partido tras una mala caída lastimándose el hombro- dejó una delicatessen de las suyas, dejando sentados a tres rivales en apenas un metro con un regate de ensueño, que le permitió acomodarse el balón de cara al marco pero su disparo, duro y potente con la derecha, se marchó arriba.

La última ocasión de la primera mitad llegó ya casi en el descuento, Joselu se inventó un regate espectacular en un palmo de terreno pero no se atrevió a rematar de primeras y abrió a Carvajal, que estuvo a punto de marcar a bocajarro.
Segunda parte sin gol y con juego embarullado del Real Madrid
Al minuto de la reanudación, sin cambios en ambos equipos, el Real Madrid pudo adelantarse tras un gran pase con el exterior de Modric al que no llegaron por bien poco ni Vinicius ni Valverde en boca de gol.
Y en dos minutos, los de Carletto, que seguían dominando a placer, disfrutaron de senadas ocasiones. La primera, en el 53 con un disparo lejano bastante tibio de Valverde, que paró sin problemas Dimitrievski y la segunda, apenas un minuto después, con un remate lejano de Joselu en plancha a pase del propio Valverde.
El gol llegó en el minuto 65 en las botas de Vinicius, tras recibir una asistencia de cabeza de Joselu desde la frontal pero no subió al marcador porque éste se encontraba ligeramente adelantado en el momento de conectar el cabezazo (no así Vinicius, que estaba en posición correcta) y Martínez Munuera acertó al anular el tanto.
A partir de ese momento la cosa se empezó a enturbiar. El Rayo, que seguía sin cruzar el centro del campo, veía que iban dando frutos su táctica de encerrarse y de no dejar jugar y el Real Madrid empezó a aturullar cada vez más su juego, muy embarullado y generando cada vez menos peligro.

Los cambios de Ancelotti (en una inexplicable decisión de gastar dos ventanas de cambio en apenas dos minutos) dando entrada a Kroos por Modric y a Rodrygo por Fran García, oblgiaron a un cambio de sistema, a priori más ofensivo. El equipo pasaba a un 4-3-3 puro, con Camavinga como lateral izquierdo, con Kroos como dueño exclusivo de la sala de máquinas y con Rodrygo, Joselu y Vinicius como tridente en punta.
Pero la cosa no cuajó. Sobre todo porque minutos más tarde, Camavinga e Isi Palazón chocaban sus cabezas en un intento de despeje y el francés se llevó la peor parte. Se abrió la ceja, se le cerró el ojo y, aunque fue atendido en la banda y le cosieron sobre la marcha, acabó retirándose en los últimos minutos para dar entrada a Nacho.
Unos últimos minutos en los que el Real Madrid, ya sin orden ni concierto, se fue aturullando cada vez más. A Rodrygo, que sigue mal, no le salió prácticamente nada y Vinicius, absolutamente fuera de sí, tampoco tenía su día.
Intentos de colgar balones a la olla, con Rüdiger buscando el gol a la desesperada, Rodrygo tuvo en sus botas el gol de la victoria en el descuento pero su remate de tacón, de espaldas a la portería, lo parón sin excesivos problemas.

Y así, tras más de ocho minutos de descuento, y con un par de conatos de tangana, primero entre Dimitriesvksi y Vinicius, con el meta rayista simulando una agresión, y casi al final entre Rüdiger y Lejeune, el Real Madrid se dejó en el Bernabéu dos de los tres puntos que se trajo de Barcelona ya que los culés, en otro partido con mucha polémica arbitral, habían ganado el sábado en Anoeta a la Real Sociedad por la mínima.
Ahora toca centrarse en la Champions, donde los blancos -que se entrentan este miércoles al SC Braga en casa- pueden dejar matemáticamente resuelta su clasificación para octavos de final.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Kepa; Carvajal, Rüdiger, Alaba, Fran García (Kroos, ’71); Camavinga (Nacho, ’86), Modric (Rodrygo, ’69), Valverde, Bellingham; Vinicius y Joselu.
Rayo Vallecano: Dimitrievski; Ratiu, Mumin, Lejeune, «Pacha» Espino; Valentín, Pathé Ciss (Kike Pérez, ’61), Unai López (Trejo, ’60); Isi (De Frutos, ’87), Álvaro (Bebé, ’75) y RdT (Falcao,’75).
Arbitro: Martínez Munuera. Amonestó a Camavinga, Vinícius y Rüdiger por parte del Real Madrid y a Andrei, Pathé Ciss, Trejo. Dimitrievski y Lejeune por el Rayo.
