
Real Madrid 4-1 FC Barcelona: «Supercampeones con exhibición madridista»
El Real Madrid ha sumado su 13ª Supercopa de España al imponerse con una espectacular goleada a un tétrico Barça, con un hat-trick de Vinicius (el más rápido en la historia de los Clásicos) en la primera mitad y un gol más de Rodrygo en la segunda.
Paseo apabullante del Real Madrid en la primera parte
El Real Madrid sometió prácticamente desde el primer hasta el útlimo minuto del partido a los de Xavi Hernández, que ofrecieron una imagen tremendamente penosa y de impotencia, incapaces de para el tsunami blanco que le pasó por encima y sin excusas.
Con las novedades en el «once» de las entradas de Lunin por Kepa y de Kroos por Modric con respecto al partido del pasado miércoles ante el Atlético de Madrid, el Real Madrid salió desde el primer minuto con la idea de machacar al Barça con velocidad, inteligencia y una circulación de balón endiablada, buscando constantemente las alas y rompiendo una y otra vez la tímida presión culé y su defensa adelantada casi hasta el centro del campo.
Vincius y Rodrygo recibían con facilidad, generalmente liderados por un Bellingham clarividente que, una y otra vez, buscaba cómo romper al Barça. Y así, tras un primer acercamiento peligroso de Vinicius, a los siete minutos Bellingham logró conectar un fantástico pase al espacio, lejos de la espalda de la zaga culé para encontrarse solo, a decenas de metros de la meta de Iñaki Peña.

El brasileño no desaprovechó el regalo y tras una veloz galopada y con toda la ventaja para él, se plantó ante el meta blaugrana, le sorteó fácilmente y le batió con un disparo raso, a puerta vacía.
Un duro golpe para un Barça que no terminaba de encontrarse sobre el campo, con un Pedri muy bien vigilado por Kroos y por Tchouameni y sin posibilidad de hilar tres pases seguidos. Fruto de un robo de Carvajal casi en su área nació el segundo tanto madridista, apenas tres minutos después.
El lateral, que hoy volvió a cuajar una fabulosa actuación, vio la autopista que de nuevo había dejado la defensa a sus espaldas y le lanzó un pase larguísimo, en este caso a Rodrygo. El delanterlo brasileño, completamente solo, corrió la banda y al llegar al área vio cómo entraba Vinicius como una exhalación y le asistió con aplomo para que éste, adelantándose a Araújo, empujase al balón a la red en el segundo palo.
Con el 2-0 en el marcador y sabedores de su enorme superioridad hasta el momento, Carletto mandó replegar al equipo para que defendiese en bloque bajo y esperar cualquier ocasión para soltar un nuevo zarpazo.
Llegaron entonces los mejores momentos del Barça que pudieron acercarse en el marcador a los 12 minutos con un disparo templado de Ferrán Torres que acabó estrellándose en el larguero de la meta de Lunin. El rechace le cayó a Lewandowski, que intentó sorpreder por alto al ucraniano, pero éste respondió con una magnífica mano arriba para mandar el balón a córner.

A punto de cumplirse la media hora de juego, el propio Ferrán la volvió a tener, en una de las escasas veces en las que Mendy pudo ser superado en su banda, en un balón largo que el delantero azulgrana no supo aprovechar y acabó estrellando contra la bota de Lunin, muy acertado de nuevo.
Y a la tercera fue a la vencida. Corría el minuto 33 cuando Mendy despejó un balón de cabeza en el área pequeña que le cayó a Lewandowski en la misma frontal del área. El polaco no se lo pensó dos veces y empalmó de primeras la pelota según caía y con un fantástico derechazo y de primeras, encajó el balón en la red madridista, con un lanzamiento raso y duro que se coló pegado al palo izquierdo de Lunin
Un gol que parecía que metía al Barça en el partido pero aquello no fue más que un espejismo. Lo vivido con el Real Madrid atrás se acabó en el mismo momento en que se sacó de centro y rápidamente volvimos a ver al equipo de los primeros 15 minutos de partido.
Recuperó la iniciativa, volvió a apretar y a buscar los enormes espacios que el Barça de Xavi estaba dejando a sus espaldas entre la zaga y la portería y así, tan sólo tres minutos después del gol del polaco, Tchouameni le colocó un excelente servicio al corazón del área azulgrana para que Vinicius rematase con facilidad de cabeza.
Sin embargo, el brasileño no pudo rematar porque Araújo, que firmó uno de sus peores Clásicos, le empujó claramente agarrándole del cuello al mismo tiempo que le zancadilleaba ligeramente abajo. Contrariamente a lo esperado, Martínez Munuera no se lo pensó y señaló el punto de penalti y Vinicius, con cierto suspense y una pequeña paradinha, batió a Peña con un disparo duro y raso, colocado junto al palo derecho.

Vinicius firmaba así su segundo hat-trick como madridista y sellaba un partido que se le volvía a escapar a Xavi que, ahora sí, acusó gravemente el golpe y se vino aabjo como una persiana que, salvo la expulsión de un miembro de cuerpo técnico culé por protestar, no dejó nada más reseñable en la primera mitad.
Cambios y gol de Rodrygo para redondear la noche
La segunda parte comenzó con un tímido intento del Barça por recuperar la iniciativa, con un Real Madrid que ya estaba con la cabeza en el partido del jueves y que se echó de nuevo atrás para esperar un nuevo zarpazo.
Pero no era el día de los de Xavi, que lo intentaba sin éxito porque sus intentos de cercar la meta de Lunin acababan estrellándose en la defensa madridista, liderada de nuevo por un excepcional Rüdiger, que sigue en modo mejor central del mundo y con Nacho, que hoy si ha cuajado un gran partido, bien ayudados por Tchouameni.
Es más, la cosa pintaba tan mal para el Barça que pasada la hora de juego, vio cómo Valverde cambió el balón desde la derecha al lado opuesto sobre Vinicius. El brasileño retrató de nuevo a Araújo y asistió a Rodrygo en el área pequeña. Tras un mal despeje de Koundé, el balón le llegó de nuevo a Rodrygo que marcó con facilidad el cuarto.
Entonces el Barça colapsó y empezaron a acumulársele los problemas. La tensión se desató y Araújo, muy superado todo el partido, perdió los nervios. Entró con mucha fuerza y a destiempo sobre Vinicius en el minuto 71 y Martínez Munuera le mostró la segunda amarilla.

Con el partido absolutamente roto, la única duda era saber si el Real Madrid cerraría el encuentro con una manita. Y a punto estuvo de conseguirlo, pero Bellingham, que llegó muy forzado ante iñaki Peña, acabó rematando flojo a las manos del portero catalán.
También pudo caer el quinto en el 79 cuando Koundé sacó bajo los palos un remate de Bellingham, tras una maravillosa jugada de Brahim, que acababa de entrar al campo sustituyendo a Rodrygo y en la que dejó sentado a De Jong,
La última gran oportunidad para mover el marcador llegó en las botas de Joao Félix, después de un gran control pero Lunin logró desbaratar la ocasión y el partido llegó a su final sin que Martínez Munuera descontase un solo minuto. Quizás para evitar que algún jugador como Fermín, que saltó al campo totalmente pasado de revoluciones y tras un entradón bastante innecesario sobre Camavinga, acabse encarándose con medio equipo blanco.
Ahora, tras lograr el primer título de la temporada toca ahora pensar en el importantísimo partido del jueves de Copa del Rey, ante el Atlético de Madrid y en el Civitas Metropolitano. El show debe continuar…
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Lunin; Carvajal, Nacho, Rüdiger, Mendy; Tchouameni, Fede Valverde (Ceballos, ’86), Kroos (Modric, ’81), Bellingham (Joselu, ’86), Rodrygo (Brahim, ’77) y Vinicius (Camavinga, ’81).
FC Barcelona: Iñaki Peña; Koundé, Araújo, Christensen, Balde; De Jong, Sergi Roberto (Yamal, ’61), Gündogan, Pedri (Fermín, ’61), Lewandowski y Ferran Torres (Joao Felix, ’61).
Arbitro: Martínez Munuera: Amonestó a Bellingham y Rüdiger por el Real Madrid y a Sergi Roberto y Araújo, por dos veces, por lo que fue expulsado,
