
RB Leipizig 0-1 Real Madrid: «Lo mejor, el resultado»
El Real Madrid no ha podido comenzar con mejor pie su andadura en la fase definitiva de esta Champions League, al imponerse por la mínima y a domicilio ante un correoso y muy valiente RB Leipzig, gracias a un golazo espectacular de Brahim al inicio de la segunda mitad.
Un RB Leipizg que dominó durante casi toda la primera parte al Real Madrid, al que se le atragantó la alta presión impuesta por los jugadores de Marco Rose y el elevado ritmo del partido, del que se contagiaron losd e Ancelotti, precipitándose y perdiendo el control de juego.
La segunda parte, con el gol madridista, permitió ver otra versión bastante mejor y más práctica del conjunto blanco, que con espacios tuvo ocasiones de sobra para haber sentenciado no ya el partido sino incluso la eliminatoria pero faltó suerte en algún caso (Vinicius disparó al palo en una ocasión) y puntería, en otros.
Por último, decir que hubo lugar para la polémica por la anulación de un gol por fuera de juego posicional de Henrichs en un remate de Sesko nada más empezar el partido. Una jugda confusa pero que, tras finalizar el partido se pudo comprobar que estuvo bien arbitrada por el equipo arbitral, liderado esta noche por el bosnio Peljto.

Primera parte de apuros para el Real Madrid
En lo deportivo, decir que el Real Madrid afrontaba este partido plagado de bajas, la última, la de Jude Bellingham y con una defensa en cuadro, con Nacho -que volvía tras sus molestias que le dejaron fuera del partido ante el Girona- y con Tchouameni, que repetía en el eje de la zaga.
Les acompañaban Lunin en la portería, Carvajal y Mendy en los laterales y con el resto de jugadores que estuvieron en el Bernabéu este sábado pasado, con la única salvedad de Brahim por el citado Bellingham.
Pero no pudo empezar peor el partido para los de Carletto porque al minuto de juego, un remate mordido e Xaver Schlager desde la frontal sorprendió a la defensa y acabó en la cabeza de Sesko, que aprovechó que Lunin se había quedado da media salida para batirle por alto.
Sin embargo, el juez de línea y el árbitro lo tuvieron meridianamente claro al anular el tanto al entender que Henrichs, que se había quedado justo ddetrás de Lunin, empujó al meta ucraniano y, aunque no intervino en la jugada, sí se consideró que interfería en la misma y por tanto. Por tanto, y con el Reglamento en la mano, el gol estaba bien invalidado.
Los alemanes salieron en tromba, con una presión altísima y fruto de la misma y de un mal despeje de Nacho, Xavi Simons filtró un gran pase hacia Sesko que, solo ante Lunin, no llegó a empalar por bien poco.

Reaccionó el Real Madrid y en el minuto 8, Tchouameni remató de cabeza un córner botado por Kroos desde la derecha que sacó un defensor bajo palos. El rechace le cayó a Brahim que asistió a Camavinga para que el francés rematase con un disparo raso pero muy flojo que atrapó Gulacsi con facilidad.
Inmediatamente respondió el conjunto alemán con una gran contra que acabó Dani Olmo, asistiendo a la espalda dde un desacertado Nacho para que Sesko rematase cómodamente y obligando a Lunin a responder con una buena intervención. La primera de unas cuantas que le coronaron como, en mi opinión, el mejor del partido.
Lo volvía a intentar el equipo de Ancelotti en el minuto 18 con un durísimo disparo de Kroos desde la frontal pero su chut, excesivamente centrado, lo desvió Gulacsi con ciertos apuros.
Respondió de inmedato el Leipzig, apenas un minuto después, en otro robo de la medular y Olmo y Sesko volvían a golpear por la zona izquierda madridista pero, en esta ocasión, el delantero alemán estrelló el balón contra el lateral de la red.

Eran, pues, malos minutos para el Real Madri, al que apenas le duraba la pelota y veía cómo el equipo germano le atacaba en oleadas, que afortunadamente, se topaban con una fantástica actuación defensiva de Fede Valverde y de Tchouameni y, en general, de un equipo muy solidario atrás, que no escatimó ni un solo esfuerzo a la hora de replegar.
Con un partido muy intenso y sin dominador neto, transcurrieron los últimos minutos de la primera parte, que nos dejaron un corte providencial de Tchouameni ante Sesko cuando se plantaba solo ante Lunin, tras un nuevo fallo de colocación de Nacho.
Golazo de Brahim y divertido correcalles en la segunda mitadd
La segunda parte empezó de la mejor forma posible para el Real Madrid, que saltó al campo con una novedad táctica y es la permuta de posiciones entre Rodrygo y Brahim. El malagueño, muy desaparecido en su labor de hacer de Bellingham, pasó a la derecha y ese cambio no pudo ser más providencial.

Brahim recogió el balón en la zona de tres cuartos, pegado a la banda derecha y comenzó su show particular de magia. Sorteó a Simons y Xaver Schlager y sus respectivas tarascadas. Se internó en el área y colocó el balón con suavidad en el segundo palo, haciendo imposible la estirada de Gulacsi.
El Leipzig intentó encajar el golpe de la mejor forma posible y así, en el 50, Olmo probó fortuna desde del área pero se encontró con Lunin. El rechace la cayó a Sesko pero su remate se volvió a topar con el ucraniano, en otra buena acción de rapidez y reflejos.
Las ansias de empatar de los alemanes propició numerosos agujeros atrás que los de Ancelotti, que se mueven como pez en el agua en estas situaciones, no quisieron desaprovechar y así, en una rapidísima contra procedente de un robo en la medular, Vinicius habilitó a Rodrygo pero el brasileño, muy desacertado toda la noche, mandó el balón por encima de la portería alemana.
En el minuto 70 se dieron dos acciones casi consecutivas que pudieron haber traído el empate si el disparo lejano de Dani Olmo no se hubiese encontrao con la mano abajo de Lunin. O también la sentencia del partido (y quizás de la eliminatoria) si la maravillosa jugada de Vinicius, en otra fulgurante contra en la jugada inmediatamente posterior, hubiese tenido un ápice de suerte y su remate no se hubiese acabado estrellando contra el palo izquierdo de Gulacsi.

A partir de ahí llegó el intento desesperado del Leipzig, que se fue con todo hacia delante e intentó el asedio a la portería de Lunin, pero no pudo ser y sus dos mejores ocasiones, un mano a mano de Sesko y una volea deHaidara desde la frontal del área en los miuntos 82 y 84, se encontraron de nuevo con el ucraniano, que se lució con sendos paradones.
Precisamente, esta última ocasión casi acaba en tangana porque provino de un balón que entregó Brahim en el centro del campo al lesionarse. El Leipzig no quiso parar al juego a pesar de lo evidente de la lesión y siguió la jugada, que como digo, casi acaba en gol para los alemanes.
Finalmente, tras cuatro minutos de descuento, el colegiado pitó el final del partido, confirmando este primer e importante paso para lograr el pase a cuartos. La respuesta la veremos en tres semanas en el Santiago Bernabéu.
Ficha técnica del partido
RB Leipzig: Gulacsi; Simakan, Klostermann, Orban, Raum; Henrichs (Haidara, ’75), Xaver Schlager (Kampl, ’90), Olmo (Elmas, ’75), Xavi Simons; Openda (Poulsen, ’75) y Sesko.
Real Madrid: Lunin; Carvajal, Tchouaméni, Nacho, Mendy; Camavinga, Kroos, Fede Valverde, Brahim (Lucas Vázquez, ’84); Vinícius y Rodrygo (Joselu, ’84).
Árbitro: Irfan Peljto. Por el RB Leipizig amonestó a Simakan, Poulsen, Sesko y al técnico del Leipzig, Marco Rose; y por el Real Madrid a Carvajal y Vinícius.
