
RCD Mallorca 1-1 Real Madrid: «Gatillazo inesperado»
El Real Madrid no ha podido pasar del empate a un gol ante un correoso Mallorca, tras una muy mala segunda parte, en la que los de Ancelotti sufrieron un inesperado colapso de juego e ideas y cómo los locales, por medio de Muriqi, igualaban el tempranero gol de Rodrygo.
A esto tampoco ayudó la mala lectura que hizo del partido Ancelotti, incapaz de ofrecer ninguna solución desde el banquillo, esperando demasiado para hacer unos cambios ni revertir el atasco ofensivo mostrado por los jugadores, en la segunda mitad.
Y para colmo de males, acudió fiel a la cita uno de los «clásicos» en estas lides como es Soto Grado, acompañado del inefable Iglesias Villanueva en el VAR (quien por cierto, repitió en la Sala VOR después de una pésima actuación en el Valencia-Barça 24 horas antes).
El colegiado riojano dejó clara cuál había sido la misión encomendada y no defraudó. Permitió el juego en ocasiones violento del Mallorca, en la figura de Samu Costa, le escamoteó un clarísimo penalti a Militao en la segunda parte por agarrón y derribo, dejó sin castigo un derrbo a Mbappe tras una gran galopada (la duda es saber si fue fuera o dentro de área) y, lo peor de todo. Le perdonó la roja a Maffeo tras un alevoso pisotó en el gemelo en una jugada en la que el balón ni siquiera estaba en disputa.

Así pues, con todos estos ingredientes, era lógico que se produjese el pinchazo madridista en un partido al que los blancos, además, venían de ganar brillantemente la SUpercopa de Europa ante el Atalanta, apenas tres días antes. Hay que seguir, pues, con esa tradición que impide al Real Madrid repetir título liguero desde 2008 y parece que el CTA y la Liga han apostado fuerte para que, al menos este año, no cambie.
Primera parte de dominio madridista… y polémica arbitral
En lo relativo a lo meramente deportivo, decir que el Real Madrid repitió «once» con respecto al que arrancó el miércoles en Varsovia, con Courtois bajo los palos, Carvajal y Mendy en los laterales, Militao y Rüdiger en el eje de la zaga, con Tchouameni, Valverde y Bellingham en la medular y con el tridente Rodrygo, Mbappé y Vinicius arriba.
Un equipo que no tardó en mostrar los dientes y ofrecer un fútbol de alto nivel, con mucha movilidad de pelota ante un Mallorca peleón que no tardó en poner a prueba a Courtois en el minuto 7 con un buen disparo de Samu Costa que el belga mandó a córner no sin apuros. Eso sí, el mallorquinista pudo acabar la jugada porque Soto Grado, que había empezado a asomar la patita por debajo de la puerta, dejó seguir a pesar de la durísima entrada del propio Costa a Vinicius, con los tacos al tobillo, que levantó al brasileño un metro del suelo.
Respondió el Real Madrid con una poderosa contra de Mbappé que, tras un par de cambios de ritmo, dejó atrás a Maffeo y éste, cuando se quedaba solo ante Greif le agarró claramente y el francés acabó en el suelo.
Falta clarísima, con la única duda de saber si el derribo había sido fuera del área, donde empezó el agarrón, o dentro, donde cayó Mbappé, con la posible roja para el mallorquinista, al tratarse del último jugador. Pero Soto Grado dijo que ahí no había pasado nada, aunque tampoco desde el VAR le avisaron para revisar la jugada.
Pese a todo ello, el Real Madrid estaba jugando francamente bien, con los tres de arriba en estado de gracia, con Vinicius en plena guerra contra Maffeo y con un buen Rodrygo, que permutaba constantemente su posición.
Así se gestó el gol madridista en el minuto 12. Vinicius se internó en el área y vio la llegada de Rodrygo por detrás. Le asistió con un magistral taconazo y el joven brasileño, tras avanzar un par de metros hacia el punto de penalti y acomodarse el balón, sorprendió a Greif con un gran disparo con rosca, pegadito al palo izquierdo ante el que nada pudo hacer.
Parecía, pues, que se le ponían las cosas de cara a un Real Madrid que, insisto, estaba desplegando un buen juego, a veces en exceso preciosista y con un Vinicius dispuesto a pasarle al cobro a Maffeo unas cuantas facturas pendientes.
Pudo sentenciar el Madrid a los cinco minutos del gol con otra buena acción entre Vinicius, que se fue con facilidad por la banda y cambio el juego a la banda derecha hacia Rodrygo, pero en esta ocasión, el disparo del delantero carioca, quizás un poco precipitado, se marchó por encima del larguero.

En los mejores minutos del Real Madrid, Rüdiger se sumó a la fiesta y en el 22 intentó sorprender a Greif con un durísimo disparo desde la frontal que se marchó ligeramente desviado, pegado al palo derecho. Y sólo dos minutos después, Mbappé, que brilló muy poco ayer, pudo marcar al rematar de primeras un buen centro de Vinicius desde la izquierda, pero el disparo, excesivamente ajustado al palo derecho, se estrelló contra el lateral de la red.
A partir de ese momento, el partido empezó a embarullarse cada vez más, con posesiones largas y tediosas del Real Madrid y sin más ocasiones que una muy buena intervención de Courtois en el 41, quien reaccionó rápido y bien ante Muriqi, que acudió al rechace de un balón aparentemente fácil de Asano que no atajó el belga.
La polémica llegó al filo del descanso, cuando en una jugada sin apenas trascendencia en el centro del campo, Vinicius trató de proteger el balón ante Asano y entonces apareció de la nada Maffeo quien, sin venir a cuenta y sin querer disputar la pelota, le propinó al brasileño un alevoso pisotón en el gemelo que, sin embargo, se saldó con una amarilla para el defensa rojillo y con otra para su entrenador, Jagoba Arrasate, por las protestas.ç
Segunda parte desastrosa y más polémica arbitral
La segunda parte comenzó sin cambios pero con un aspecto radicalmente diferente para ambos equipos. El Real Madrid saltó al campo sin apenas tensión, lo que contrarrestó con el empuje mallorquinista, que trató de aprovechar su poderío en el juego aéreo, especialmente a balón parado, donde ya había dado un par de pequeños sustos a los blancos en la primera parte.
Y así, a los seis minutos de la reanudación, en un córner botado desde el perfil derecho madridista, Muriqi se aprovechó de la mala decisión de Rüdiger, que midió mal y no llegó al balón y de la marca digamos «relajada» de Mbappé, para conectar un espectacular cabezazo que entró como un misil en la meta de Courtois.

El gol espoleó a los locales que, dando por bueno el punto, se encerraron en el área buscando alguna contra. Arrasate montó un entramado defensivo brutal que se le hizo bola enseguida al Real Madrid.
Se produjo entonces un atasco formidable en la banda izquierda, donde se solapaban constantemente Mbappé, Vinicius, en ocasiones Rodrygo e incluso Bellngham y Mendy, mientras que por la derecha ni Valverde ni sobre todo Carvajal tenían su día.
Sin ideas y sin patrón, el equipo se estrelló una y otra vez contra el muro mallorquinista, por más que Mbappé, más activo en la segunda mitad, se econtrase dos veces casi consecutivas con Grief.
El meta le sacó con una buena mano abajo un disparo tras jugada personal en el 64 y desvió con el pie otro remate del francés cinco minutos más tarde. El balón quedó muerto en en el área pequeña y Mojica, uno de los mejores del Mallorca esta noche, impidió el remate franco de Rodrygo con un despeje in extremis cuando el brasileño se disponía a empujarla dentro.
Y en pleno zafarrancho madridista llegó la última jugada polémica del partido en el minu 70 cuando Militao fue agarrado y, finalmente derribado en el área mallorquinista, tras un buen centro de Rodrygo desde la derecha que prolongó Bellingham de cabeza al centro del área.
A partir de ahí, desquiciamiento generalizado. Ninguna precisión en los pases, abuso de los centros laterales y muchas ganas de meterse en la portería de Greif con el balón controlado, que propició incluso que el Mallorca pudiese haber marcado el segundo.
De hecho, en una contra tras un robo de Mojica, Militao evitó la catástrofe sacándole la pelota al jugador del Mallorca cuando se plantaba junto a tres compañeros más sólo ante Courtois. Incluso Antonio Sánchez la tuvo tras una buena jugada, pero su disparo se marchó alto.
Sólo Modric, con un disparo muy centrado casi al final del tiempo reglamentario, tuvo alguna oportunidad porque hay que decir que, tras el cambio del croata en el minuto 62 por Tchouameni, Ancelotti no movió el banquillo hasta el 87, en el que sacó de una tacada a Güler, Lucas Vázquez y a Brahim por Bellingham, Carvajal y Vinicius, respectivamente. Una parálisis que, sin duda, no ayudó en nada a que , finalmente, se repartiesen los puntos y el Real Madrid sumase un inesperado pinchazo.
Eso sí, Soto Grado tuvo tiempo antes de pitar el final de cerrar su particular círculo al expulsar (en esta ocasión, con justicia, que todo hay que decirlo) a Mendy, quien con el tiempo cumplido, se despachó una durísima entrada sobre Muriqi.Cróni
Ficha técnica del partido
RCD Mallorca: Greif; Maffeo, Raíllo, Valjent, Mojica; Samu Costa, Mascarell (Copete, min.92), Darder (Morlanes, min.72); Asano (Larin, min.72), Muriqi y Dani Rodríguez (Antonio Sánchez, min.67).
Real Madrid: Courtois; Carvajal (Lucas Vázquez, ’87), Rüdiger, Militao, Mendy; Tchouameni (Modric,’62), Valverde, Bellingham (Güler,’87); Rodrygo, Mbappé y Vinícius (Brahim, ’87).
Arbitro: Soto Grado (Col. Riojano). Por el Real Madrid expulsó a Mendy con roja directa, mientras que por el Mallorca amonestó a Maffeo y a su técnico, Jagoba Arrasate.
