
Real Madrid 3-0 Real Valladolid: «El despertar de la Fuerza»
El Real Madrid se ha impuesto con claridad por 3-0 a un rocoso Real Valladolid en un partido en el que el marcador, ciertamente engañoso, no refleja el sufrimiento que tuvieron que padecer los de Carletto para imponerse en el esperadísimo debut liguero en casa de Mbappé.
Dos goles en los últimos minutos maquillaron un resultado ciertamente ajustado, tras un espectacular zambombazo de Fede Valverde al inicio de la segunda parte y que, al menos premió al que más lo intentó y más quiso llevarse la victoria.
Eso sí, el Real Madrid firmó una pésima primera mitad, sin apenas ocasiones y en la el tridente «mágico» de los blancos, con Vinicius, Mbappé y Rodrygo pudo sorprender a un encerradísimo conjunto pucelano, que se hizo fuerte atrás y desactivó por completo los resortes ofensivos madridistas.
Primera parte para olvidar
Había dudas en saber quién ocuparía la plaza de Jude Bellingham, quien se lesionó el viernes y estará fuera de los terrenos de juego por un mes, al menos. Y Carletto apostó por Güler como enganche entre el centro del campo y los tres de arriba. Los demás, los mismos de Mallorca, con la salvedad de Fran García por la sanción de Mendy.
Pero el caso es que aquello no funcionó. Y no por la falta de ganas del joven turco, que no paró de pedir la pelota y de intentarlo a como tuvo lugar pero no era el día. El entramado defensivo, duro como una piedra, se le hizo bola al Real Madrid que no era capaz de encontrar el hueco necesario para intentar meterse. Nada. Ni una mísera fisura.

Sólo una, allá por el minuto 9, un espectacular centro a la espalda de la nutrida defensa pucelana por parte de Rüdiger, en la primera y única ocasión que los blancos lo lograron, Mbappé remató de primeras y obligó a Hein a lucirse en una gran parada, junto al palo izquierdo.
Un espejismo porque la primera parte fue un espanto. Un canto a la impotencia, con un Vinicius tremendamente perdido, más preocupado por lograr el regate imposible y la jugada de la semana que de ser efectivo y que no se iba de nadie. Rodrygo lo intentaba todo, por la derecha, por la izquierda pero sin frutos y algo parecido pasó con Mbappé, que hoy no estuvo nada fino en el tiro a puerta.
El caso es que salvo un disparo lejano de Tchouameni en el ecuador de la primera mitad que se marchó fuera por poco, y con un Valladolid más preocupado de no perder la posición que de contragolpear, se fueron apagando los primeros 45 minutos, con una sensación descomunal de aburrimiento y, como digo, de impotencia.
Segunda parte de goles y debut soñado para Endrick
Afortunadamente para los de Ancelotti, el Real Madrid no tuvo que esperar mucho para abrir una lata que, visto lo visto en la primera parte, se antojaba imposible de abrir.
Pero entonces, se obró el milagro. A los cuatro minutos de la reanudación y tras una falta bastante retirada de la meta de Hein, llegó el primer tanto de la tarde.
En una jugada de estrategia, Güler tocó en corto sobre Rodrygo y éste sobre Fede Valverde. El uruguayo, que ayer se marcó otro gran partidazo, se despachó un espectacular chutazo que, tras rozar en Juric, se acabó introduciendo en la meta vallisoletana como un misil.

Un soplo de aire fresco, pues, para un partido que empezaba a atragantársele a los blancos que intentaron cerrar el partido con un par de cambios que, a la postre resultaron decisivos. En el minuto 68 entraron Modric y Brahim por Güler, que antes de irse tuvo un par de buenas ocasiones pero no estuvo acertado, y Rodrygo y el equipo se mostró más sólido y vertical.
Algo a todas luces necesario, sobre todo porque el Valladolid, a pesar del gol no perdió la compostura en ningún momento. Es más, antes de cumplirse la hora y tras el gol de Valverde, los de Pezzolano tuvieron un par de buenas ocasiones para empatar el partido. La primera, con una muy buena mano que sacó Courtois a Meseguer, cortando un peligrosísimo centro de Meseguer e, instantes después, con un disparo de Moro que se fue alto a pesar de encontrarse en inmejorable posición para rematar.
El caso es que el partido, hasta ese momento tedioso y aburrido empezó a coger velocidad y el Real Madrid movió mucho mejor y más rápido la pelota, buscando lo que tanto les había costado y que es nada más y nada menos que poder correr.
En la primera y única ocasión en la que Vinicius -hablamos del minuto 79- se pudo ir de su par, logró centrar al corazón del área pequeña para que Mbappé, que seguía la jugada, estrellase el balón contra el meta vallisoletano,
Los últimos minutos fueron aprovechados por el Real Madrid ante un Valladolid que acusó claramente el cansancio y ya no era capaz de sellar los huecos con el mismo rigor.

Así, Mbappé, que como dije antes, estuvo tremendamente desacertado en su punto fuerte que es el remate a puerta, justo antes de salir del campo para dejar su puesto a Endrick, pudo sentenciar tras una galopada en el minuto 85. El francés aprovechó un buen servicio de Valverde para dejar atrás a los defensas vallisoletanos, pero al plantarse ante Hein disparó muy desviado,.
El Real Madrid ya con Ceballos y Endrick, que hacía su debut con el Real Madrid en partido oficial, a falta de escasos cinco minutos se mostró más «disfrutón» que nunca en el campo y no perdonó.
En el minuto 88, Militao se disfrazó del mejor Kroos y le sirvió a Brahim un espectacular pase de más de 30 metros, prácticamente desde el área madridista, que le dejó prácticamente solo en la medular. Ganando la espalda de la defensa con suma facilidad, el malagueño se plantó ante el portero pucelano y le superó con un suave toque para hacer el segundo.
Y cuando el partido ya tocaba a su fin, prácticamente en el último minuto de los seis que García Verdura -el colegiado del partido de hoy- había dado de prolongación, llegó el tercero. Ceballos montó otra nueva contra. El utrerano logró sacar de formar magistral el balón desde atrás, centró a Brahim y el malagueño abrió a la derecha, viendo la llegada de Endrick desde ese perfil.
Entonces, el brasileño no se lo pensó dos veces. Armó la pierna y, en un abrir y cerrar de ojos, soltó un latigazo seco, duro y raso con la derecha desde prácticamente el borde del área que sorprendió a Hein. El debut soñado para el joven delantero brasileño, que marcaba así ante su afición y en sus primeros minutos de juego.
Ahora toca jornada entre semana, con la visita del equipo a Las Palmas, para enfrentarse al conjunto canario en su estadio el próximo jueves a las 21:30 horas.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Courtois; Carvajal, Militao, Rüdiger, Fran García; Tchouaméni, Fede Valverde, Güler (Modric, m.69); Rodrygo (Brahim, m.69), Vinícius (Ceballos, m.85) y Mbappé (Endrick, m.86).
Real Valladolid: Hein; Luis Pérez, Cömert, Boyomo, Lucas Rosa; Juric (Mario Martín, ’71), Kike Pérez (Ndiaye, ’85), Meseguer (Raúl Moro, ’59); Iván Sánchez, Machis (Amallah, ’59) y Marcos André (Sylla, ’71)
Arbitro: Víctor García Verdura (Colegio Catalán). Mostró cartulina amarilla a Güler por el Real Madrid y a Marcos André por el Real Valladolid.
